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El Hilo Rojo PROYECTO DE PRODUCCIÓN TEATRAL Presentación·del proyecto El Hilo Rojo (Proyecto escénico de investigación y creación) Creemos aún se puede insistir en la creación de un espectáculo de teatro infantil como fábula que permita hablar no sólo de temas propios de la infancia, sino como vía de revelación de asuntos y cuestiones propios de la existencia, además, al sumergirnos de lleno en esta rica experiencia escénica, vemos una valiosa práctica para nuestra investigación y búsqueda de nuevos lenguajes. Por estas y otras razones que se detallan más adelante, hemos elegido durante esta temporada trabajar el texto de teatro infantil El hilo rojo del autor español Tomás Gaviro Ponce. El Hilo rojo es una reflexión que hace suya la idea del viaje hacia el oriente, hacia el punto donde nace todo lo vivo. Esta metáfora se convierte en la travesía de una pareja que cruza el globo en viaje en busca de su hijo. Occidente, el punto de partida, se vuelve magia e “irrealidad” en cuanto los padres se montan sobre una tortuga voladora. El paso de un mundo a otro, de un punto de realidad a otro de irrealidad, el paso de la experiencia de vida a la del arte, de la madurez a la infancia, está en permanente juego tanto en el texto como en la propuesta escénica. La investigación que asume el colectivo parte de la idea del viaje hacia la satisfacción del ansia que promueve en la especie el equilibrio que trae el deseo, el viaje del héroe concluido, el encuentro del hijo, etc. El hijo rojo es quizá un trabajo donde siempre se quiere ir más allá de la satisfacción que halla el hombre en los medios de comunicación masivos, en el mundo contemporáneo, en su relación con el entorno, por ejemplo... es un trabajo desde el arte y por el arte, que retrae la existencia a los estadios donde todo es verídico, visión ante la cual el sujeto no puede resistirse. El hilo rojo está en el terreno del teatro que, según Carlos Herans, sitúa al niño “en un universo simbólico que entronca con su juego y que cumple un papel fundamental: es el juego de hacer posible situaciones y personajes, conflictos o ficciones que se desarrollan en un tiempo presente y que permiten a niños y niñas realizar un experimento de denominación de “esa realidad””. El teatro se convierte en un arte de revelación y el mundo a los ojos de la infancia aparece como plano ilimitado, sin cortapisas; la visita al teatro es a ojos de los espectadores un viaje inolvidable. El espectáculo es dado, además, al público adulto como “el arte más peligroso, porque están descubriendo las cosas en el mismo momento en que las descubren sus hijos y nos las pueden censurar.”, como asegura Suzanne Lebeau, al referirse a una de las finalidades de la escritura de teatro infantil y juvenil. Este proyecto, además, consolida escénicamente el trabajo de reflexión, compilación y discusión sobre Teatro e Infancia, tema central del número 6 – 7 de Ophelia, revista de teatro y otras artes , editada en Madrid. La obraSobre el hilo rojo“Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper”. Proverbio Chino. El Hilo Rojo es una obra de teatro para niños y niñas muy pequeños, a partir de tres años. He decidido trabajar para personas de tan corta edad porque es la edad que tendrá mi hija cuando se ponga en escena, es para ella para quien está concebido, porque de mi experiencia del encuentro con ella ha surgido la historia. Una de mis pretensiones es crear teatro de calidad para niños y niñas. El “todo vale, total es para los niños”, es una máxima que en teatro se ha abusado mucho de ella, no considerando al espectador joven como una audiencia con criterio y respetable. Esto ha hecho del teatro para la infancia un subgénero que no es respetado ni por los profesionales del teatro, a no ser como vehículo para ganar dinero. Con mi teatro intento contribuir a la dignificación del teatro para los más pequeños, con Pelillos a la Mar, la Historia de Anita Pelosucio , y con Dora Dibuja Caracolas , mis otras dos obras llevadas a escena, trabajé con las mismas constantes que si hiciera dramaturgia para un público adulto, cuidando el lenguaje y las formas, por supuesto, pero con los mismos criterios de respeto; y ese camino es el que he seguido con El Hilo Rojo . ¿Qué cuenta la obra? Partiendo de la base de una leyenda china que dice que todas las personas destinadas a estar juntas están unidas desde siempre por un hilo rojo, una hebra que se estira y se encoge, pero que nunca se rompe, pretendo hablar de la paternidad/maternidad, del amor, del respeto. Es la historia de unos padres y una hija unidos por el hilo rojo, la historia de un viaje, de una búsqueda y de un encuentro. Cuenta un “espérame que ya llego”, un “date prisa que me haces falta”, un “aún no te conozco y ya te quiero” y un “cuánto tiempo he esperado que vinieras a por mí”. Dos personas descubren que un hilo rojo les tiene unidos por las muñecas, al principio, extrañeza; más tarde, acercamiento, comunicación, cercanía, amor… La pareja descubre que hay otro hilo que pende de sus muñecas, “¿qué significa ese hilo?, ¿dónde nos lleva?, ¿lo seguimos?, vale,…. “Se inicia un viaje”. Un viaje a lomos de tortuga, otra leyenda china que dice que el amor es un penoso y largo viaje de una pareja sobre el caparazón de una tortuga. ¿Cómo lo cuenta? He intentado cuidar el lenguaje para que llegue claro el mensaje tanto a los más pequeños como a los de más edad, dando cancha a los padres para que para ellos también sea una historia divertida. De hecho El Hilo Rojo está concebida para que la vean la familia junta, ya que en muchos casos contará una experiencia también vivida por esa familia. Si en todo el teatro es muy importante la atmósfera y el cúmulo de sensaciones que contribuye a crearla, en el teatro para los más pequeños la atmósfera es esencial porque la necesidad de cercanía del espectador al espacio donde se está desarrollando la escena hace que éste forme parte de ella, que esté dentro de ella. Este lenguaje especial con que cuenta la obra hace hincapié en las sensaciones, la música, el espacio escénico, los movimientos y las formas. En cuanto a lo más teatral, es un espectáculo para actores y títeres (sombras chinas y muppets), donde tres elementos esenciales se conjugan para contar la historia: la palabra, el movimiento y las sensaciones; todo ello arropado por un juego de luces y música que crea esa atmósfera necesaria de la que he venido hablando. ¿De dónde salió la idea? Hay una leyenda china de la que salió un proverbio (el que inicia este escrito) que cuenta lo siguiente: En la Luna habita un anciano con tantos años que es llamado el Abuelo de la Luna. El Abuelo vigila el mundo desde su hogar, y su cometido es atar un hilo rojo a la muñeca de todo recién nacido, un hilo rojo con muchas terminaciones, cada una de las cuales atará a las muñecas de las personas destinadas a encontrarse con ese nuevo ser. El hilo rojo se podrá estirar, contraer, enredar, liar, pero nunca se romperá, porque ese hilo rojo es el destino forjado de cada persona. De ahí surgió la idea de contar cómo el amor une a unos padres con su hijo/a, y viceversa, independientemente de que haya estado en el vientre de ellos o no. Cómo el amor es el más fuerte hilo rojo. Además este es un proyecto personal de mi pareja, Gema García y mío, nosotros somos padres de una hija china y este trabajo nos ha servido para contarle cómo ha llegado a nuestra vida, cómo se puede amar intensamente sin vínculos de sangre y como hay otros tipos de familia, como la nuestra. Proceso de trabajo Mi proceso de trabajo de El Hilo Rojo comienza cuando descubro la necesidad de escribir teatro para niños, y hacerlo de una forma digna. Soy un asiduo espectador de teatro para público joven y me doy cuenta de la gran falta de calidad que hay en este teatro, así que intento formarme como dramaturgo tomando como profesora a la dramaturga de teatro infantil y juvenil canadiense Suzanne Lebeau. Con ella aprendo las distintas formas de afrontar los temas universales (amor, muerte, odio, frustración, soledad, etc) para ser contados para los más pequeños. El Hilo Rojo , un proyecto a medias con mi pareja, le debe a ella muchas de las imágenes y muchas de las expresiones, ya que hemos hablado y reflexionado mucho sobre lo que la obra debía contar, al tratarse de una obra que cuenta experiencias personales y que nos servirá para que nuestra hija vea en escena como hay gente que se une como nos unimos nosotros, pero no sólo nuestra hija, sino todo el mundo que vea la obra, lo que para nosotros es muy importante porque es mostrar cómo se crean vínculos afectivos de manera diversas a las habituales. El Mundo Chino La estética que envuelve la obra está claramente sacada de la tradición dramática china, sobre todo de su ópera y de su teatro de sobras. La ópera ha sido siempre un espectáculo muy popular tanto entre el pueblo chino como entre los nobles y emperadores, llegando, en algunas épocas a convertirse en una ceremonia casi sagrada. En la elaboración de los libretos y de la música participaron tradicionalmente literatos y aristócratas. En los libretos de la ópera china se funden elementos trágicos y cómicos, todo ello entremezclado con canto, danza y narraciones poéticas. Se trata de una dramatización de hechos históricos y leyendas populares. Otra forma de representación es un diálogo con un lenguaje muy cercano al del habla corriente y pantomimas con gestos normales. En su humor amable se refleja y satiriza la sociedad, resultando, a un tiempo, instructiva y entretenida. La ópera china, en sus orígenes, se representaba únicamente sobre un telón de fondo, quedando los tres lados restantes al descubierto. El montaje es extremadamente simple. Uno de sus elementos es una mesa que puede representar lo mismo un escritorio o la mesa de trabajo de un funcionario que una colina o un puente. Las transiciones espaciales de un lugar a otro se realizan económicamente y sin brusquedades. Los actores, a lo largo de los siglos, han desarrollado un conjunto de complicadas fórmulas muy esquemáticas y dotadas de valor simbólico. Un actor debe comenzar su formación desde muy joven con fuertes dosis de disciplina para ser capaz de ejecutar con naturalidad y soltura el canto y recitado, los movimientos de ojos y manos, y la forma de andar a través de los cuales se expresan los pensamientos y emociones de los personajes de ópera. El laúd de luna, el violín de dos cuerdas y los tambores, instrumentos que proporcionan el acompañamiento musical de la ópera, precisan de un elevado grado de sensibilidad y coordinación con los actores, obtenido mediante largos años de trabajo conjunto, para ser capaces de adaptarse al ritmo de la presentación. Para El Hijo Rojo , no se han extraído elementos de la Ópera China y se han acoplado a la historia, sino que se ha trabajado como punto de partida sobre esos elementos. Sobre todo estoy interesado en la música, los movimientos de los actores (que en Occidente muchas veces recuerdan a movimientos sacados de la técnica actoral del clown), estos movimientos están concebidos dentro de acciones de gran rapidez y precisión, la disposición del espacio, sin paredes laterales, y la simplificación y versatilidad de la escenografía. Pero además también he querido usar sombras chinas como soporte a los actores, y como elementos protagonistas de la historia, sabiendo que las sombras chinas cuentan, al igual que la ópera, con un fuerte arraigo popular en el Gigante Asiático. Los orígenes del teatro de sombras se remontan muy lejos en la historia china, y están unidos a los de las primeras dinastías. Las técnicas de representación del teatro de sombras son parecidas a las del teatro de marionetas. Bajo la luz de una lámpara las sombras de los personajes son proyectadas sobre una pantalla blanca. Acompañadas de cantos, diálogos y los sonidos de gong y tambores, las escenas son de gran vivacidad. Quiero usar sombras en vez de títeres usuales porque creo que dan una movilidad a la historia y un acercamiento a la velocidad y magia del sueño que no consiguen los títeres, y es una técnica no muy usada en la escena española a pesar de sus posibilidades., tanto dramáticas, como técnicas. También he querido usar muppets o títeres manipulados con las manos, no con varillas o hilos, para dar más magia y versatilidad a algunas de las acciones. La sinopsisEl Hilo Rojo cuenta la historia de amor de una pareja que decide querer un hijo, pero no de la manera convencional, deciden adoptar un bebé chino. Es un viaje iniciático por el mundo del amor y de la familia, la pareja, que siente como un hilo rojo ata sus muñecas y sus corazones, emprenden un viaje a lomos de tortuga para encontrarse con su hija que está en China. Pasarán por un montón de sitios donde tendrán que superar pruebas para seguir con su camino, pero todo esfuerzo tiene su recompensa, la recompensa de este viaje a lomos de tortuga es encontrarse con su hija. Trayectoria del autorTomás Gaviro PonceNació hace 33 años en un pueblo pequeño cercano a Mérida, en Valverde de Mérida, provincia de Badajoz. Se formó en el Instituto Santa Eulalia de la capital extremeña y cursó su carrera en Ciencia de la Información en la rama de Periodismo, en la Universidad Complutense de Madrid. Es además Máster en Televisión por la misma Universidad. Ha trabajado en el mundo del periodismo por la Red y en la televisión y en estos momentos se encarga de la gerencia de la Coordinadora Estatal de Salas de Teatro Alternativo. Tiene una obra estrenada como coautor, El Gusanito que Quería Volar , y dos como autor, Pelillos a la Mar , obra publicada por la Asociación Internacional de Teatro para la Infancia y la Juventud, y Dora Dibuja Caracolas . Todas ellas son obras de teatro para público joven. La puesta en escenaEs un espectáculo que se concebirá para que el público asistente pueda ser familiar, niños a partir de tres años hasta cualquier persona y de cualquier edad. A partir de la trama que se apoya en una fábula tradicional de la cultura china donde se dice que las personas que se tienen que encontrar en la vida recorren un hilo rojo que es atado a la hora de nacer por el señor de la luna, se atenderá a recrear el recorrido de las dos vidas principales: unos padres que hacen un viaje a través de la tierra en pos de la adopción de su hija china, encontrando los tres su unión por su hilo rojo. Siendo una temática de suma actualidad, se intenta, además de este contenido de contenido social de necesario interés a la hora de llevarlo a la escena, que el montaje se apoye en esos entramados técnicos que la cultura y la estética del arte escénico del país milenario ha dado durante tantos siglos de tradición como bagaje cultural propio y particular. La concepción espacial se hará a través de una escena versátil donde tres actores y manipuladores de marionetas y sombras chinescas hagan aparecer los diversos personajes que conducen la historia de Daniel y Perla, los padres que siguen el hilo rojo en busca de su amada hija. A través de la actuación y de la técnica de manipulación se podrá trasformar la escena desde la realidad hasta un mundo de ficción, haciendo que el interés y atractivo del color y las formas pueda atraer a niños y niñas desde tan corta edad. En este sentido, la transformación del escenario será acompañada en una intención inicial de música en directo con instrumentos de este país, de instrumentos como la “pipa”, algo parecido a un violín de dos cuerdas, haciendo que las atmósferas por las que discurra el montaje sean mucho más sugerentes y atractivas a las miradas de los espectadores. El hilo rojo es una fábula, una historia de urgente actualidad que pensamos tiene un sentido de plenitud en la búsqueda del amor, la confianza y la solidaridad entre las razas humanas; un signo de esperanza en la especia humana, pues ahonda en la confianza de que todavía existe la ilusión de vivir el amor y la querencia a la vida más allá de las fronteras donde cada ser humano ha podido nacer. Es posible que el señor de la luna trazara su particular legado y esta historia reúna a los creadores que la conformamos en un destino escrito para todos y todas mucho tiempo atrás, y como no, para los espectadores que puedan acercar su mirada y su destino a cada representación de esta intensa y hermosa historia de Tomás Gaviro. Trayectoria del directorDavid OjedaEs Doctor en Teoría, Historia y Práctica del Teatro por la Universidad de Alcalá de Henares. Estudió con Yves Marc y Claire Heggen, de Teatro del Movimiento; con Norman Taylor y Mar Navarro, del Método Le Coq,; estudia Clown con Antón Valén; danza con Ana Buitrago, Mónica Valenciano, Olga Mesa, Andrés Corchero y con los directores de la Cía. Carbono 14; voz con Beatriz Peña y Patricia Krauss; interpretación y actuación con Susana Fischkin, Daniel Lambertini y Miguel Ponce. Como actor ha trabajado con las compañías Dada Grupo, Teatro Imposible de la Forma, Iberoamericana, El Canto de la Cabra, Teatro Estudio de la Universidad de Alcalá, Blenamiboá y la Pajarita de Papel. Docente de teatro en la sala La Asociación, Teatro Estudio Elfo, Universidad de Barcelona, Universidad de Castilla-La Mancha, Universidad de Alcalá de Henares, Escuela de Animación de la Comunidad de Madrid, IMAP de la Consejería de Bienestar Social. Colabora con la Cía. Blenamiboá, y es miembro fundador del Proyecto Transatlántico. En Chile ha trabajado en el Teatro Nacional Chileno y con la Compañía Pedro de la Barra de la Universidad de Antofagasta, estrenando a autores chilenos y españoles noveles como Benito Escobar y Juan Mayorga, a clásicos como Valle Inclán, a vanguardistas como Marco Antonio de la Parra, además de impartir docencia en el Centro Cultural de España, Universidad Diego Portales, Escuela de Teatro Facetas, Teatro Municipal de Valparaíso, Universidad de Antofagasta. Director de la Compañía El Tinglao, en la que se entrega desde su inicio a la formación artística escénica de personas con discapacidad. Aquí ha dirigido los montajes Amorada , El Sueño de León Werth , El Embrujo , Lluvia pregunta por el Sol , Vuelta al mundo por mapamundi y Fando y Lis . Formó parte del proyecto teatral del Aula de Teatro de la Universidad de Alcalá de Madrid. Actualmente trabaja dentro del Programa de Teatro de la Universidad Carlos III de Madrid. La producciónEstamos interesados en volver a entrar al circuito de teatro infantil y juvenil, recuperando el trabajo en campañas de teatro que hicimos ya con El maleficio de la mariposa (1994), con la Asociación Cultural de Teatro Blenamiboá. Este trabajo se convierte en una vía para unir la reflexión llevada a cabo en el última número de Ophelia, revista de teatro y otras artes con la experiencia en la producción de espectáculos que hemos presentado a un público adulto en estos años. Para el colectivo es importante poner en práctica los hallazgos que hemos obtenido haciendo teatro de autores contemporáneos para un público adulto, en una puesta en escena dirigida a un público familiar. Queremos hacer hincapié en los elementos expresivos propios del teatro infantil: el trabajo físico de los intérpretes, el imaginario poético que se expresa en la manipulación de objetos. Nuestro interés es llevar a cabo una producción que promueva la búsqueda de nuevos lenguajes en el ámbito del teatro infantil y juvenil, de acuerdo a una propuesta escénica en la cual el trabajo del intérprete sea pieza fundamental. Para ello, la producción dedica un porcentaje importante de su presupuesto, casi la mitad, a los salarios destinados a las personas dedicadas plenamente en los ensayos. Los recursos escenográficos y audiovisuales estarán al servicio del resto del equipo artístico durante los ensayos para que el espacio escénico esté plenamente integrado en la puesta en escena. Creemos que es fundamental que se procure esta conexión para el buen desarrollo del montaje. El espacio escénico, a través del empleo de material audiovisual, dará cuenta de la idea de viaje que cruza la propuesta dramatúrgica del texto El hilo rojo . La materia audiovisual sobre la que se trabajará, irá surgiendo y modificándose durante los ensayos a partir de las ideas de la escenógrafa y del trabajo de investigación de los actores, para, en una fase posterior al trabajo, pasar a constituir los diversos espacios o escenarios por donde transcurre el devenir que propone el texto. El lenguaje audiovisual no sólo es imagen que ilustra la puesta en escena, sino también es parte de la propuesta que se puede leer en la dramaturgia de la obra. Al igual que los objetos y el cuerpo de los intérpretes, las imágenes que se proyecten pasarán a formar parte de la actuación de la obra. No queremos que este trabajo sea flor de un día, como ocurre con muchos espectáculos que se estrenan y posteriormente no encuentran espacios donde programarse. Por este motivo, la producción ha entrado en conversaciones con diversas salas madrileñas para asegurar su proyección a lo largo de toda la temporada teatral 2006-2007. Así mismo, y siguiendo el espíritu de colaboración e intercambio cultural, se propone extender el espectáculo a festivales y encuentros, tanto en España como en Iberoamérica. El elencoNieves Olcoz Gema García Juan Claudio Burgos El equipoDirección: David Ojeda Asistente: Domingo Ortega Composición y Movimiento Escénico: David Ojeda Producción Ejecutiva: Gema García Producción: Blenamiboá Vestuario: Lola Canales Escenografía: Lucía Ortega Caracterización: Lorena Quemada Espacio Escénico: Audiovisuales y Diseño Gráfico: Marta Azparren Iluminación: Covadonga Mejía Documentación: Nieves Olcoz Espacio Sonoro y música: Sergio Herrero TEATRO LAGRADAC/ ERCILLA, 20 MADRID Tlf: 915179698 CAMPAÑA DE NAVIDAD Días 2, 3 y 4 de Enero a las 17:00h Día 7 de Enero a las 12:30h Precio 8 € (reducida y grupos 6 €) |
Candilejas |
| Año V. / | |||||