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Candilejas
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| Año V. / | |||||
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200 Km. Con toda la frescura de la realidad nos llega este largometraje realizado
por 14 jóvenes directores, que parten de una idea de Georgina
Cisquella y Pere Joan Ventura (El efecto Iguazú). El inicio del largometraje, te hace levitar de la butaca del cine, es un aviso de que no vas a parar de tener sensaciones, de que no te vas a sentir indiferente, durante toda la película vas a estar en contacto directo con la realidad. ¡Que maravilla el cine! Alguien puede pensar en la ciencia-ficción, en la fantasía ¡pero que trago más fuerte ver la realidad! La realidad que nos rodea, que vive a nuestro lado, la que nos acecha, la que ignorantes de nosotros mismos queremos negar. La película es agradable, seguramente porque es directa, repito, real. Tiene la frescura de la sinceridad, de la honradez de algo que ya apenas conocemos, defender nuestro puesto de trabajo, nuestro puesto digno, por el que tanto se lucho ¿y que es eso? Defender la dignidad del ser humano en este sistema cruel y egoísta en el que vivimos. Sistema que individualiza al ciudadano, sistema que proclama el egoísmo individual y rechaza la solidaridad. Que ejemplo el de los trabajadores de SINTEL, que lección de solidaridad, de lucha, de vida para vivir y no para estar muerto dentro de ella. Telefónica nos robo a todos, los postes que había en este país eran nuestros, ahora solo de unos elegidos, los diferentes gobiernos que hemos tenido, tienen su responsabilidad y culpa en todo esto, con nombres y apellidos. Mientras unos se quedan con la riqueza de este país (que no es otra cosa, que sus infraestructuras públicas) otros se van a la calle ¡NI CONSTITUCIÓN, NI HOSTIAS! ¡A LA CALLE! Sumémosle la traición sindical, a los trabajadores, a los que han luchado, se han movilizado, ni siquiera una salida ética, pero sí la mentira y la calumnia. Que lejos andan las centrales sindicales de su propia historia. Mal camino, venderse por un trozo de carne en las lentejas. Camino que empezó un señoríto llamado Antonio Gutiérrez, (que por cierto se presenta a las próximas elecciones ¡ojo!) y al que se han apuntado muchos vividores que no saben despegarse del sillón. "Si olvidamos lo que fuimos, nunca sabremos lo que somos". Cuando salí del cine metido en el coche, fui más consciente de la burbuja donde nos están haciendo vivir, de la incomunicación, de la insolidaridad que nos rodea los trabajadores de SINTEL somos nosotros mismos, ahora o cuando lo quieran nuestros gobernantes-mangantes, sentía el bello de punta. ¿Aguantar o cambiar? La verdad en la voz del expulsado, el sentimiento de las compañeras, el dolor para los hijos, la indiferencia de los dirigentes políticos, la manipulación de la información, la calle, el camino, la ciudad donde vivimos tal como es, si sabes abrir los ojos. Vete a verla, merece la pena, la indignación te hará sentirte parte. Gracias, a los que en este mundo siguen teniendo el coraje de hacer
lo que creen, aunque sean mal vistos o simplemente se les ignore. LQS.Redacción |