|
Las verdaderas putas del cine
Una contestación a Juan Pablo Feinman…
Para ser una verdadero "puta" no basta ejercer la profesión, sino ser"intrínsecamente mala", "irredimiblemente mala". Se equivoca Feinman al
nombrar a Garbo en Margarita Gauthier - está más cerca con la Lola de
Dietrich - verdadera perversa y acaso con perturbada Haywoord de "La que
no quería Morir".
Empero en todas estas damas arde el deseo siempre de la redención. Existe y
titila en ellas la necesidad de redimirse como en la Taylor de "Una Venus
en Visón", es decir, de iniciar un nuevo "amanecer" en sus vidas.
Ellas no están intrínsecamente podridas. Cuando nombra a la Davis de "La
Mujer Marcada" se equivoca más aún: ella aquí es el prototipo de la mujer
noble que se sacrifica por el futuro de una hermana y que ayuda a destruir -
poniendo en peligro su vida - una red mafiosa: la verdadera historia de
Luchiano.
Si en cambio se refiere acaso a la primer gran "puta", una puta sin
redención, una "hija de puta" manipuladora y destructora - lo que no se
repitió en la historia del cine, debió haber nombrado a la Davis de"Servidumbre humana". Su actuación es acá como en otras oportunidades y como
coronación de la puta amoral de "Barreras infranqueables" absolutamente
definitoria del alma de estas "minas".
Aquellas que nombra luego- haremos un paréntesis para referirnos a quien se
vuelbe "puta" protectora por creerse destruida : la Geraldine Page de "Dulce
pájaro de Juventud"- en actuación magistral- y a la frágil Vivian Leigth de"Un tranvía llamado deseo" - más mitómana y desequilibrada que "puta".
En éste punto nombraremos a la Gardner de "La Noche de la Iguana" con
ciertos recelos.
La Roberts o la Kidman no tienen piné para ser "hijas de puta": interpretan
sí. Solo en "Fuegos de Verano" la Moreaun tiene lo necesario para dar
intensidad a este tipo de personajes perversos y tanto auto, como
destructivos. Y acá ya no valen las moralejas de lo que se quiso y no se
pudo ser.
Por otra parte y para terminar, el alcohol y la psicosis no se dan la mano
con las maquinaciones de una verdadera, verdadera "puta".
LQS. Oscar Portela. Enero de 2007 |