| Año V. / | |||||
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¿Cuanta solidaridad resistirá Benagéber? Benagéber es un pueblo muy húmedo, está debajo del agua. Las aguas del pantano del Generalísimo, hoy pantano de Benagéber, lo inundaron allá por los años cincuenta del siglo pasado. No estaban los tiempos para protestas, tiempos de silencio, y los habitantes de estas tierras tuvieron que iniciar un éxodo. Unos dieron con sus cuerpos en San Antonio de Benagéber, junto a Paterna. Otros recalaron en San Isidro de Benagéber, cerca de Montcada. Unos pocos, los menos, se quedaron a vivir en la montaña, junto a la aldea de Nieva, de nombre tan evocador. Este último heredó el nombre del inundado y en la actualidad es el que se conoce como Benagéber, a unos cuantos kms. del original, aunque los viejos le siguen llamando Nieva. La prensa de la época destacó el beneficio que las aguas del pantano traerían a las fértiles y sedientas tierras de la costa, según el lenguaje que el régimen solía emplear. Estas aguas se convertirán en oro en manos de nuestros recios agricultores y bla bla bla. También destacó alguna cosilla respecto al sacrificio que los Benageberos hicieron abandonando sus casas, sus tierras y los restos de sus ancestros. La palabra solidaridad no estaba de moda, así que me parece que no la mentaron. Para la gente que quedó en Nieva, el pantano fue durante mucho tiempo un tema tabú. Una corriente sentimental generalizada obligaba a no saber nada del pantano, no existía. Hoy, algunas generaciones después, el pantano ya se usa para disfrute y esparcimiento de la gente más joven. A los viejos les disgustará hasta que lo haya nombrado en este artículo. Hablamos pues, de un paraíso natural. Desde estas líneas os invito a conocerlo. Posiblemente la mayor masa de pinar de la provincia de Valencia. El pantano, haciendo un mínimo esfuerzo mental, parece un lago natural con su isla en medio. Cuando el pantano bajaba, asomaba la torre de la iglesia, ya desmoronada. Se puede pasear en piragua, alquilándola en el ¨chiringuito de Rochina¨, a pie de playa. Alojarse y practicar deportes de aventura en los albergues del Sequer (centro excursionista) y el Centro de Vacaciones. Y dormir también, y disfrutar de la gastronomía, en los alojamientos rurales ¨La Cambrilla¨ y el restaurante del pueblo. Las cascadas de los chorros de Barchel, que atraviesa el sendero GR 7, no os las perdáis. En este paraíso, en invierno no vivimos más de 60 personas. En este paraíso quieren meter una incineradora de basuras. Corrió el rumor hace poco. Del rumor se pasó a la evidencia: la empresa estaba comprando terrenos. No con nocturnidad, dudamos que las transacciones las hiciera de noche, pero sí con secretismo. Tras la evidencia vino el hambre de información. ¿Qué van a incinerar? ¿Dónde? ¿En qué nos afecta? La medio-confirmación de los peores presagios se iba haciendo realidad: basuras de Valencia capital y área metropolitana. Dioxinas, cáncer, plomo, se han hecho palabras habituales en nuestras vidas. La inquietud se adueñó del pueblo y una espontanea manifestación obligó al alcalde y al equipo de gobierno a dar explicaciones. Se celebró una ¿asamblea? ¿reunión? en el ayuntamiento. Por fortuna, al ser agosto el pueblo está lleno de hijos de él que vuelven a veranear. De lo que se pudo sacar en claro, deducimos que ¨la empresa¨ pondrá una ambulancia en el pueblo, también un autobús, y hasta una residencia de mayores. Claro, arreglarán también la carretera (¿para qué pasen mejor los camiones?). Se les olvidó la moto. Resultó que ¨la empresa¨ tenía previsto dar una charla el 20 de agosto y resultó que la charla se había anulado. Pensamos que ahora en verano no les convenía dar la charla. Está el pueblo lleno de gente, mucha gente con estudios, con cultura y sin miedo. En nuestro imaginario colectivo supusimos que los guapos ejecutivos de verbo calido preferían dar la charla más adelante, frente a cuatro viejos indefensos. Alguien dijo ¨mercenarios¨. Pero, vamos a ver, esta empresa tiene dinero para suplir servicios públicos esenciales (ambulancia, autobús, carreteras). ¿De dónde saca los beneficios esta empresa? ¿Qué beneficios le genera incinerar basura? La respuesta es clara: esta empresa saca los beneficios del erario público. Del mismo erario público que no tiene dinero para poner una ambulancia en un pueblo a 50 minutos en coche del centro hospitalario más próximo. Del mismo erario público que no tiene dinero para tantas cosas... Y esta empresa sí lo tiene. Durante la reunión mantenida en el ayuntamiento hubo quien apeló a la solidaridad. En algún sitio hay que meter la basura... Entonces, ¿lo hacemos por solidaridad o por qué nos ¨caen¨ cosas a cambio? ¿Cuánta solidaridad puede resistir Benagéber? Primero sepultado por las aguas y ahora aplastado por la mi... perdón, basura. Los gobernantes en su mayoría, de palabra, expresaron que se opondrían, si el pueblo no quería. Ahora se espera un pleno y que lo ratifiquen por escrito. El sistema genera el problema y el pueblo debe cargar con él. ¿Cuánta basura se está reciclando? Nos sorprenderíamos si conociéramos las ridículas cifras. ¿A cuánta distancia tienes el contenedor de reciclaje más próximo de tu casa? ¿Suele caber algo aún en él?. No hace tanto tiempo que íbamos con los cascos vacíos de las botellas a la tienda y los cambiábamos por llenos. En Francia, por lo menos en el sur, has de ir con tu bolsa al supermercado porque allí no te dan bolsa de plástico. El volumen de lo reciclado en Alemania se acerca al 90%. Lo que no se puede es cargar con la basura de millón y medio de personas consumiendo salvaje y desaforadamente y llamarte insolidario si te niegas. Quizás haya qué empezar a plantearse otra
forma de consumismo. O quizás haya qué empezar a plantearse
que cada municipio se apañe en su término con la basura
que él mismo genera. Ana María Miñana Gimeno. |