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De Viaje
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| Año V. / | |||||
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Jordania, un viaje que merece la pena. Mi viaje por Jordania duró sólo quinde días, pero me hubiera gustado poder estar más tiempo para seguir disfrutando de un viaje que realmente para mí, mereció la pena, desde Madrid haciendo escala en Barcelona llegué a Amam, la capital de Jordania, fue el primer contacto con una cultura totalmente diferente a la mía, desde allí y de la mano de su gente, me adentré en un país que me hizo sumergirme en las maravillas de una ciudad como Petra, viví uno de los amaneceres más bonitos de mi vida en el desierto de Wadi Run e intenté bucear, como buena novata, en las aguas del mar muerto, paseé por la calzada romana en Jerahs y me imaginé comprando hace miles de años en su gran mercado. Os contaré un poco de todo, y espero que por lo menos, os sea agradable leerlo. Datos Básicos · País (Nombre Oficial): Reino Hachemita de Jordania ¿Qué se bebe? El agua es potable en todo el país aunque yo os recomiendo que compréis siempre agua embotellada. ¿Qué se come? Comer bien es una parte de la tradición jordana, su gastronomía combina, en formas sencillas pero muy sabrosas, las materias primas habituales del país. Degustar alguno de sus platos típicos supone entrar en una nueva dimensión de sabores muy diferentes a los occidentales, y hay muchos restaurantes en los que se puede degustar auténtica comida árabe a precios razonables. Los platos nacionales jordanos no se diferencian demasiado de los de países de su entorno, como Siria o Líbano. Sin embargo, en cada uno de ellos se preparan de una forma diferente, lo que les otorga un toque especial. Los carnívoros se encontrarán con un grave dilema: cordero o pollo, o pollo o cordero, apenas hay variedad. El alimento básico es el pan árabe, hecho sin levadura, es como una especie de torta, y es sabroso, No encontrareis pan al estilo occidental en ningún lado. Mansaf. El plato nacional, formado por una cama de arroz cubierta con trozos de cordero guisados en su jugo todo ello regado con una salsa de yogurt caliente. Una buena comida jordana requiere de una completa sobremesa. Es el momento de degustar alguno de los exquisitos postres de la repostería del país. Hay dos tipos: pasteles y dulces. En Jordania es todo un arte y hay multitud de pastelerías. Algunos nombres de postres típicos que no defraudan son: Konafa, Ataif, Sahlab, o Ma'amoul. ¿Qué sitios hay que ver? "Amman", la cosmopolita Se expande con rapidez a medida que atiende a una corriente cada vez mayor de visitantes: gente de negocios, diplomáticos y banqueros, así como a muchos refugiados procedentes de Palestina. Los claxon de los coches dan paso a la llamada a la plegaria, la cual retumba desde los minaretes, que adornan la ciudad. La puesta de sol es quizás el mejor momento para disfrutar Amman, cuando los blancos edificios de la ciudad parecen brillar a la caída de la tarde. El mayor encanto de Amman, sin embargo, reside en la hospitalidad de sus gentes. Los visitantes de Amman ,se quedan continuamente sorprendidos por la amabilidad con la que son tratados."Bienvenido a Jordania" es una frase que te ofrecen continuamente con toda sinceridad. "MADABA" y sus mosaicos Iglesia de San Jorge - Está en el centro del pueblo, en ella podréis admirar el Mapa de Palestina, un mosaico que en su origen medía 25 m de largo y que estaba destinado para ayudar a los peregrinos que venían a Tierra Santa. Ahora solamente se conserva un tercio donde se puede situar Jerusalén, el Santo Sepulcro, Belén, el río Jordán y el Mar Muerto. El Monte Nebo- A 12 Km al noroeste de Madaba. A 840 m de altitud, no es la cima mas alta de la zona, pero si la última antes de la depresión del Mar Muerto. Desde allí hay una vista magnífica del Mar Muerto, El oasis de Jericó, el río Jordán y los Montes de Judea. De noche se pueden ver las luces de Jerusalén. Fue en el Monte Nebo donde se cree que Moisés habría muerto después de divisar la Tierra Prometida. Allí se erigió un monasterio en recuerdo del profeta. Todavía queda una capilla en la que se pueden admirar mosaicos en los que se ven preciosas escenas de caza, llenas de animales salvajes. "JERASH", la romana Se conserva el centro administrativo, cívico y comercial de Jerash compuesto del foro de curiosa forma oval, los templos de Zeus y de Artemisa, los teatros del Sur y del Norte, calles con columnas, iglesias, un mercado y los baños orientales y occidentales. El Arco de triunfo en honor al emperador Adriano es magnífico. "PETRA", la maravillosa Pero Petra no sólo son sus monumentos, también es una ciudad sorprendente, donde la luz del sol en las diferentes horas del día, juega continuamente con una gama de colores increíbles en la piedra, que hace que parezca una ciudad diferente según la hora en que pasees por ella, está repleta de viviendas troglodíticas, algunas de ellas habitadas aún por nómadas, de forma clandestina. Hay más de 800 monumentos tallados en la roca, que datan de los periodos edomíta, nabateo y romano. Petra ha pasado a ser un importante objetivo turístico, e incluso un lugar de rodaje de secuencias cinematográficas, como alguna película de Indiana Jones. Recientemente filmó allí el escritor Juan José Benítez un documental sobre el Arca de la Alianza. Sin embargo Petra corre el riesgo de convertirse en un parque temático y perder su personalidad. Por un lado, ha habido momentos de una presión de visitantes altísima. Por otro, hay que alertar sobre el cuidado en aspectos como la restauración. Es una pena ver el suelo del Siq cubierto de cemento, con lo barato que hubiera sido empedrarlo a la manera romana, como estuvo antaño. El Siq - Es la vía de acceso a la ciudad de Petra, que no es sino un angosto desfiladero de cuatro a seis metros de anchura, 40 a 170 metros de alto y 1,2 kilómetros de longitud. El desfiladero fue tal vez una vía de purificación espiritual, un lugar donde encanta el ambiente de silencio, en el que se goza del frescor de la umbría y del aroma de las higueras que crecen entre la roca, y al que llegan cantos de alondras. En las paredes se observan hornacinas en honor al dios Dushara, un desfile procesional de hombres y animales (casi borrado por el tiempo y la barbarie), inscripciones históricas y hasta un altar de sacrificios, sencillo, en medio del camino, y al lado de un pequeño habitáculo excavado en la roca, tal vez lugar del sacerdote o para almacén de elementos de culto. El tortuoso avance por el Siq termina de forma abrupta, cuando por la estrecha abertura del desfiladero aparece El Tesoro. El Tesoro - Es el monumento más hermoso y emblemático de todos los de la ciudad, de 40 m. de altura y completamente tallado en la roca, ubicado estratégicamente en un espacio reducido y relativamente protegido de la intemperie, con un suave color rosado. El conjunto esta integrado por una fachada de dos niveles, la de abajo sostenida por seis columnas, y coronada por sendos obeliscos no finalizados. El interior es una sala funeraria cuadrada sin decoración actual alguna. Su nombre proviene de una creencia: Los beduinos creyeron durante mucho tiempo, que la urna que corona el monumento contenía el tesoro de un faraón, y de ahí los impactos de bala. El teatro romano - Bastante bien conservado. Los nabateos lo construyeron en el siglo I a de C. para un aforo de unos 4.000 espectadores. Lo hicieron al modo griego, más abierto hacia el exterior. Los romanos, tras la conquista de la ciudad, ampliaron el lugar para darle un aforo de 7.000 personas. Las tumbas reales - Después del teatro, a la derecha. Impresionantes, sobre todo desde lejos, cuando se llega desde la vía romana. Unas escaleras conducen hasta allí. Con sus cinco divisiones horizontales y sus 45 m. de altura, constituye la fachada mas grande de Petra, aunque muy alterada. Desde las tumbas reales se puede h. Es especialmente destacable la Tumba de la Urna, donde se guardaron los restos del rey nabateo Maluchos II, con una gran terraza abierta y columnatas en torno a ella, y un gran interior de paredes rectilíneas y gran capacidad (18 por 20 metros). Esta tumba tuvo utilización civil en tiempos romanos y fue catedral bizantina más tarde. En el fondo tiene, para la función religiosa, tres pequeñas cámaras abiertas. Otras tumbas son las de La Seda, interesante por sus coloraciones; La Corintia, muy deteriorada, pero de una estructura similar a la del tesoro, y la monumental tumba del Palacio, de inmensa fachada El Monasterio - Las largas escaleras comienzan en una especie de cañón. Hay 788 escalones (45 min. de subida). Una vez llegado a la cima hay un paisaje asombroso y por fin se llega al Monasterio, un imponente edificio de 45 m. de alto y 50 de ancho, que fue utilizado de iglesia en época bizantina, como atestiguan las cruces talladas en los muros. Hay un sendero bastante pronunciado a la izquierda de éste por el que se puede subir a la cúpula. No apto para gente con vértigo. "WADI RUM", el desierto de piedra Es famoso por su marco único: anchos valles arenosos, que van del rojo al amarillo, bordeado de formidables montañas que también presentan una extraordinaria gama de colores, que van desde el negro al amarillo claro, con dominio del rojo. Aquí fueron rodadas algunas de las más bellas escenas de la película Lawrence de Arabia. No os debéis perder la puesta de sol y el amanecer. Son asombrosos. "AQABA", la de las aguas cristalinas Aqaba, que ha crecido impresionantemente en los últimos años ofrece un mar cristalino, un radiante sol y buen tiempo todo el año, además de una gran oferta de actividades. Es el lugar elegido para las vacaciones de miles de jordanos así como turistas de otros países. En Aqaba se pueden realizar múltiples actividades todas ellas relacionadas con el mar y con la playa. Es el centro turístico de Jordania sobre el Mar Rojo. Un deslumbrante mundo subacuático de coral, peces y otras muestras de la vida marina esta a solo algunos metros de las playas de fina arena, invitando la practica del esquí acuático, windsurf, kite surf, pesca, y sobre todo a la practica del submarinismo Si queréis ir a la playa, debéis recordar que las mujeres no pueden bañarse en las playas públicas en bikini por lo que deberéis ir a alguno de los hoteles dedicados a los turistas, aunque yo sí me bañe en una playa pública y no tuve ningún problema. Os recomiendo que realicéis un paseo en los típicos barcos con el suelo de cristal. Desde allí podréis ver la ciudad desde el mar y observar los arrecifes de coral y los animales que pueblan el fondo marino. El Fuerte. Enfrente del centro urbano, lado mar abierto hasta las 18 h. construido por los mamelucos sobre las ruinas de un fuerte de los cruzados. "EL MAR MUERTO". Bañarse en el Mar Muerto es una experiencia única, por lo que es aconsejable una visita. A lo largo de toda la línea de orilla que corresponde a Jordania, hay varios lugares donde se puede parar, pero en la zona del Mar Muerto más cercana a Ammán (Suweimeh) hay un Rest House (hoteles del estado) que está muy bien equipado. Bueno, estos fue lo que visité en mis quince días en Jordania, conocí y hablé con gente encantadora que me hicieron el viaje todavía mucho más agradable, con pena llegamos al final del viaje y otra vez de vuelta a casa. Mariana Pineda |