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El Palabro
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| Año V. / | |||||
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El olvidado de Belem Una frase define la acción del doctor Ramón
Carrillo:
Los estudios de Carrillo, realizados en Argentina y en diversas universidades europeas, lo llevaron a crear la jefatura en el Servicio de Neurocirugía del Hospital Militar Central. Fue un brillante neurólogo y sanitarista que escribió la Teoría del Hospital por la cual aplicaba el concepto griego de salud: la prevención que permite el hospital vacío, coronando su concepción de que la salud se debe cuidar con prevención para evitar la enfermedad. Contribuyó mucho a la labor de terminar con el paludismo en Argentina. Es el creador de la Escuela de Enfermería. En una carta dirigida a su amigo Ponzio Godoy dijo, profetizando: "Si yo desaparezco, queda mi obra y queda la verdad sobre mi gigantesco esfuerzo donde dejé mi vida". Sufrió un accidente cerebro-vascular como consecuencia de su hipertensión que había descuidado durante la permanencia en Belem do Pará (Brasil), justo él que había preconizado la medicina preventiva y había privilegiado al prójimo. Falleció un 20 de diciembre de 1956, los periódicos ignoraron en su casi totalidad la penosa noticia, o escuetamente publicaron una breve referencia. Los restos fueron repatriados. Cabe para su vida la erudita pluma de Sor Juana Inés de la Cruz, pues lo retrata de cuerpo entero: "En
perseguirme, mundo, ¿qué interesas? Así fue Ramón Carrillo. LQS Palabro. Enero de 2006 |