| Año V. / | |||||
|
“Vida y destino”
Desde que tengo uso de razón, pocas cosas (la muerte de mi padre, el nacimiento de mis hijos, mi interrogatorio por la policía franquista o un nimio accidente que casi me costó la vida) han logrado impresionarme tanto como la lectura de Vida y destino, novela del escritor y periodista judío-soviético Vasili Grossman que murió en 1964 sin verla publicada. Vida y Destino fue censurada por Nikita Kuschev, el “aperturista” sucesor de Stalin, que estimó que no podría publicarse hasta pasados 200 años. Pero no tardó en editarse en Francia, y en 1985 Seix Barral publicó la primera edición castellana traducida del francés que pasó desapercibida. Galaxia-Gutemberg/Círculo de Lectores, ha puesto en circulación y con adecuado lanzamiento, una esmerada edición (2007) traducida directamente del ruso por Marta Rebón. Este suceso editorial permite conocer, por fin, a Vasili Grossman que se educó como químico en Moscú para abrazar, no obstante y con irreprimible vocación, el periodismo bélico y la escritura. Integrado en el Ejército soviético como corresponsal de Estrella Roja cubrió, acompañando a las tropas todos los frentes en los que se decidió la vida y el destino de millones de personas y de naciones que tomaron parte en la Segunda Guerra Mundial. Vivió y narró en sus crónicas las batallas de Stalingrado y Kursk; ofensivas y retiradas de soviéticos y germanos en territorio ruso y Europa del este; la victoria final soviética prolongada hasta el corazón de Berlín. Fue pionero informador del exterminio de judíos y otras minorías; de izquierdistas… desvelando el funcionamiento de campos nazis como el de Treblinka. Grossman no vaciló al describir las torturas aplicadas a disidentes soviéticos en centros o campos de concentración regidos por funcionarios adoctrinados en la defensa del “socialismo en un solo país”, cuyo cometido no cesó hasta conseguir la aceptación por los detenidos del su “delito” por haber defendido opiniones ajenas a dogmas oficiales, o sea, “antisoviéticas”. Todo este mundo más el paisaje inmenso y soberbio de la “madre Rusia” está presente en Vida y Destino, que es una novela y al tiempo una hermosa colección de cuentos; una espléndida sinfonía coral de personajes (donde destacan poderosamente las mujeres), voces y recuerdos; un ejercicio de pensamiento que administra el tiempo y los silencios; un espléndido catalogo de situaciones humanas, ora esperanzadoras, ora miserables. La narración, que no decae ni cuando se toma un respiro descriptivo, contiene el aliento épico de las grandes tragedias de la historia sin que falte el contrapunto de la comedia. Por eso y con mi particular deseo de felicidad para mis lectores les recomiendo la lectura de este libro escrito desde el trabajo y la imaginación, desde el hierro y la sangre; desde las mejores esencias de la humanidad. LQSomos. José Antonio Vidal Castaño. Febrero de 2008 |