El Palabro
Los especiales de LQSomos
Creative Commons License
Envía esta página
Escribe el e-mail:

MP3
Año V. /

 

 

Batí burrillo de poemas I

  La PAZ sin Vencedores ni Vencidos

  En Madrid y en Bilbao,
En Euskadi y en España,
Unidos por la PAZ,
La vida y la Libertad.

 Que lo dijo Espronceda
“Es mi dios la Libertad” 
Mi amor la Solidaridad
Y mi sueño la PAZ.

Veo el trigo y la rosa,
Los campos de lavanda
Y los montes de olivos
Sin vencedores ni vencidos.

Veo a Euskadi y a España
Levantando codo a codo,
Mano a mano un futuro
De PAZ y esperanza.

Al superar sus duelos
Y hablarse con respeto,
Sin pistolas y sin zulos
Sin dinamita y sin muertos.

Veo al Euskadi Plural
Y la España Plurinacional
Crecer Libres y en PAZ,
Sin Tribunales de Orden Público.

Veo que Alcaraz y su AVT
El PP de Aznar y Acebes
No son ni serán nadie
Sin la coartada de ETA.

Veo que la cúpula de HB
Carece de autonomía,
De credibilidad y de cultura
De coraje y de vergüenza.

 Veo que sin dialogo no hay nada,
Sin reconocer su derecho a SER,
Su historia y dignidad como pueblo,
No hay ni habrá PAZ en Euskadi.

Por encima de la locura de ETA,
Por encima del duelo y de todo,
Tendrán que hablar y negociar
Sentados en una mesa el PSE y HB.


Que en Madrid y en Bilbao
Se busca con suma urgencia
Se necesita una clase política
Con más visión y coraje.

Se necesita otra clase política
Para pararle los pies a la caverna
Al dislate de un PP que va a la suya,
Que no sabe, no contesta ni cuenta.
Olivier Herrera Marín

  Trabajar cansa

A Meire Sant' Ana, mi amiga

Trabajoso es el camino que conduce
al arte de la palabra, que no de mirtos
ni del poder del día o del laurel
se construyen imágenes, sino del duelo
interminable que conducen las horas
donde se pierde el habla, -la memoria
tal vez- de más gloriosos días,
y más dulces visiones que eran
el aposento de la patria del niño.
Sin embargo, a pesar de lo que dicta
el salmo, las crueles letanías
o dichosas endechas, ningún Daimón
aparta del camino a quien por las gracias
de las palabras fue tocado:
henos atados a la roca de la palabra
roca, como Prometeo en la escarpada
cima y aunque como Sísifo
eternamente caigan estérilmente
desde la cumbre las visiones mas
crueles, el camino que llama y que
conduce, nos conmina al viaje
- interminable viaje- de la palabra arte.
Oscar Portela

  A  la  mujer  maltratada         

¡ Oh,
dulce mujer de la India,
de la Pampa embelesada,
mujer indígena...,aborígena,
en la selva..., como paria envejecida ! ,

tus derechos son inmensos
con voces de eternidad clara,
sueños maltratados, triturados, violados
rondan nocturnos por tu lecho abierto,

mientras en la campiña y altas montañas
se alojan libres animales,
en ciudades y cabañas
violan, matan a montones
esos altivos herederos de nobles caníbales.

¿Quiénes son?
son excrementos humanos,
dispersados por la luna
con su esqueleto de arena blanca,

son parásitos aislados
de su religión y creencias
dando paso a violencias
odio y envidias
al otro género humano y despreciado.   

Primero....,
te adoran como mujer y don material
pero cuando encuentran la libertad y el refugio,
se apoderan de tu cuerpo engalonado,
te apedrean en sus muros,
balanceando tus pechos
como ramas ahogadas del viento,

son panteras saltando ríos,
elefantes y hasta hienas,
mordiendo con sus agallas
hasta la piel de jóvenes y niños,

lobos nocturnos,
en grupos perdidos o aislados,
buscando la presa
sea una mujer sin rasgos o una niña nociva. 

El prefecto de la vega
con su sonrisa de fiera
se oculta bajo ese paño o manta llorona
que llevaba la Virgen Magdalena,

sufrimientos llevando su Cruz,
y el Vía crucis en su aurora
siguiendo a la muerte se acercan
esas mujeres de guerra,

¡ ni la ley amparadora
ni los dioses que las besan,
buscan el dolor y la angustia
de unas pobres sin defensa!,

cuando salen del capullo
como mariposas volando,
piedras caen por los desfiladeros
hasta que el sol
quema sus alas..., o las mata en su vuelo,

amparada por la luz
negra se pone su sangre,
bastones de bronce y de cuero
cubren su cabeza roja.

Canción del Guadalquivir,
sombra que cubre tu alma,
en los cielos tocarás
una rondalla
a tus compañeras en nuestro planeta.

¡Mujer líbrate del yugo,
levántate y toca
ese instrumento que tú llevas,
en tus pechos, en el bazo...,
para que los hombres te oigan,
te comprendan,
te aprecien,
se deleiten...,
con su armonía de gloria!
Heliodoro Sánchez Berciano

La gente que me gusta
Me gusta la gente que vibra, que no hay que
empujarla, que no hay que decirle que haga las
cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y
lo hace en menos tiempo de lo esperado.

Me gusta la gente con capacidad para medir
las consecuencias de sus acciones, la gente
que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente justa con su gente y
consigo misma, pero que no pierde de vista
que somos humanos y podemos equivocarnos.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo
en equipo entre amigos, produce más que los
caóticos esfuerzos individuales.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de
oponerse con argumentos serenos y razonables
a las decisiones de un jefe.

Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero,
la que no se avergüenza de reconocer que no sabe
algo o que se equivocó.

Me gusta la gente que al aceptar sus errores,
se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme en forma
constructiva y de frente; a estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece
cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Con gente como esa, me comprometo a lo que
sea, ya que con haber tenido esa gente a mi
lado me doy por bien retribuido.
Mario Benedetti


Gente necesaria
Hay gente... que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales. . .
que con solo sonreir desde sus ojos
nos invita a viajar por otros mundos
y permite florecer todas las magias.

Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el pan, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
te regala una sinfonía de entre casa.

Hay gente que solo decir una palabra
llega hasta los límites del alma,
alimenta una flor, inventa un sueño…
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada,

Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria,
porque sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, ¡tan necesaria!
Hamlet Lima Quintana