El Palabro |
| Año V. / | |||||
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Dardo Sebastián, El Poeta Herrero Me declaro culpable, muy bien, pero debo advertirles que ya ustedes me mataron, me enterraron, me borraron todas las arrugas y las lágrimas de mis hermanos,
y me dijeron que te diviertas con los gusanos, pero olvidaron de borrar las huellas que mis pasos marcaron en tantas calles y caminos del mundo. D. S. D. Hará dos veranos atrás lo descubrí. En los estudios de la radio en medio de un programa que hacía gente de una librería. Ese jueves habían elegido al POETA HERRERO. DARDO SEBASTIÁN DORRONZORO. Sinceramente quede maravillada, emocionada. Sin pensarlo un segundo pedí prestado ese libro; pequeñito, de colores verdosos; que tenia una mariposa en su tapa sobre un par de hojotas de cuero. Viernes 25. Dardo Sebastián Dorronzoro. En la contratapa, su foto, su nombre y dos fechas: Argentina, nace el 14 de julio de 1913; Secuestrado el 25 de junio de 1976, DESAPARECIDO. Me dispuse a descubrir quien era; e intentar conseguir ese recopilación armada por Nelly, su compañera, de la cual sólo se editaron mil ejemplares en México. Hace un año buscando en una librería lo encontré; ahí chiquito, casi imperceptible. En este momento esta a mi lado, para descubrir día a día al poeta herrero. Nelly, en el verano de 1978, recuerda como él amaba las tardes silenciosas, las mañanas con el canto de las aves, y a ese gato de mirada sombría que lo observaba desde un rincón, además de sus otros gatos y perros, y sus amigos. DECLARACIÓN JURADA. CANCIÓN PARA MI SANGRE LIBRE. EL HOMBRE LIBRE. ALGUNA VEZ. El poeta herrero que se presenta : Declaración jurada No es solamente la luna ni el rocío ni la luz celeste de los pájaros, puede también ser una alpargata vieja, toda agujereada, toda casi muerta después de andar fábricas, andamios o duros y calientes caminos de noviembre. No, no necesariamente todo lo poético debe ser bello. Yo he visto horribles chicos grises como la tierra comiendo tierra, yo los he visto ahí, con sus andrajos y su mugre, reptando, y los he tocado, acariciado su piel y convertido en ángeles, en mariposas, en viento de septiembre. Porque todo antes de ser poesía debe pasar por mi corazón, darlo vuelta con el grito para arriba, colocarlo para el alba, cara al cielo. Todo debe pasar por mi sangre, por mis huesos, por mi respiración, por el corazón de mi sangre. Pues yo soy un poeta no un hacedor de versos bonitos. Yo soy un poeta que ama a los que no tienen amor ni pan, a los que se van sin haber llegado, a los que a veces sonríen, a los que a veces sueñan, a los que a veces les crece un fusil en las manos y salen a morir por la vida. En suma: yo he sido, soy y seré un poeta revolucionario. Sobre mi tumba verán florecer un puño. AGENCIA DE COMUNICACIONES RODOLFO WALSH Su compañera recuerda las palabras que el poeta dominicano Manuel del Cabral le dirige a Dardo: “Tu eres de aquellos humildes ante quienes los poderosos se desvanecen; a tu sencilleza le teman los palacios; eres indefenso como una gota de llanto con todo el cielo adentro: ¡qué montaña concentra tanto espacio, tanta altura!” Dorronzoro sigue presentándose: Canción para mi sangre libre Se muere una sola vez. No habrá más agua ni amigos, no habrá más guitarra, ni río ni muchacha suave, no habrá ya un perro junto a tu corazón. Se muere sólo una vez. Sí. Y no escupirán mis pasos ni atarán mi sangre. Mi lengua es ésta, mírala, nacida para decir cosas. Y yo no quiero el pan de tus manos, ni quiero el vino. Yo no quiero, no colgar retratos, ni dormir entre sábanas almidonadas, ni quiero que me alumbren de flores ni de pájaros ni de trigos. Yo no quiero silbar o cantar o gritar. Yo no quiero mirar las nubes o el abdomen sucio de los señores sucios yo no quiero mirar de costado a los ministros, morir en cualquier amanecer con la sangre limpia. AGENCIA DE COMUNICACIONES RODOLFO WALSH Vivía en una casa del barrio La Loma en Lujan; ahí se encontraban fragmentos de hierro caliente con profundas palabras. Ahí un viernes 25 de junio de 1976 lo fueron a buscar, a desaparecer; el motivo: no ocultar sus ideas. Había nacido en 1913, en San Andres de Giles; y sus primeros trabajos fueron en una publicación socialista; y luego siguió lo demás pero siempre, como un eje recién forjado, estuvo el prójimo. Era socialista y herrero, como su padre. En 1983 en España con motivo de un premio que le entregaron, publicó el diario EL PAÍS: “Su profesión hasta que fue secuestrado era la de forjador del hierro artístico”. El hombre libre Estaban los dos hombres en un calabozo. ¿ Por qué estás preso?- preguntó uno. Porque soy libre- contestó el otro. ¿ Y qué es la libertad? La libertad no existe, como no existe el hombre. Sólo existe el hombre hambriento y el hombre libre. ¿ Y qué es ser un hombre libre? No decir y no hacer lo que los hombres libres quieren que uno diga y haga. ¿ Y si te obligan? El hombre libre se rió. Precisamente – dijo-, ahí está la fuerza del hombre libre. Nadie puede obligarlo a decir ni hacer lo que no quiere. Sin embargo – dijo el otro-, ahora, por ejemplo, te obligan a no estar con la mujer que amas. ¿ Y quién te dijo – contestó el hombre libre- que no estoy con ella? AGENCIA DE COMUNICACIONES RODOLFO WALSH Un hombre con presencia, con un bigote al mejor estilo “los tres mosqueteros”, manos firmes, y su forjada cabellera. Irónico, sarcástico, directo. Como Francisco “PACO” Urondo y tantos otros; Dorronzoro puede conjugar su compromiso con cuestiones de la vida, con el amor, la esperanza, la amistad. El día de su secuestro escribió algo, que encontraría Nelly al tiempo; como presagiando lo que venía: “Desde hace tiempo siento la amenaza/ de este viento sobre/ la luz de mi lámpara, sobre esa luz que apenas/ me alcanza para no perderme/ entre las garras del mundo, entre los dientes/ de esa inmensa muchedumbre de lobos en la sombra”. Dardo, como muchos en esa época presentían lo que podía pasar; y no lo guardaron, lo compartieron; para que aquellos que no estuvimos podamos saberlo, sentirlo y, sobre todo, entenderlo. En septiembre de 1987, Jorge Boccanera, escribe el Epilogo de VIERNES 25. En un momento nos da una nueva pincelada del poeta herrero: “ Las palabras limpian el aire. La puerta de hierro forjado aguarda y comunica: el herrero de enormes bigotes hace una puerta para todos, y todos, cada uno, llevamos una puerta para que no haya olvido, para que circule la esperanza. Empecinadamente.” Alguna vez Alguna vez fui alguien que viajó en el fuelle de los trenes
dos labios para decir tu nombre en la noche, dos labios para besar la boca de tu larga ausencia, pero mírame ahora, coloca tu mano aquí, donde están las flores de tus ojos y oirás el paso de tu amor por mis venas, oirás tu nombre, la luz de tu respiración y este viento que ahora sacude mi sauce, esta lenta lluvia, este marzo, esta noche que pasa lentamente por los extramuros de mi sangre sola. No, no me importa, sé que tu amor tiene el tamaño de un horizonte, sé que tu amor y el mío no caben en este profundo misterio de la noche. |