El Palabro |
| Año V. / | |||||
Federico García Lorca o el triunfo de la Vida y la República En 1937, el ya por entonces ex-general Franco, declara a unos periodistas extranjeros: “En Granada no han asesinado a ningún poeta”. Por una vez, y sin saberlo, el cabecilla golpista decía verdad: en Granada asesinaron, junto a otros varios miles, a un ciudadano llamado Federico García Lorca. Nunca su poesía. No al Poeta. No a la República. Hay quienes todavía hoy nos presentan el crimen como “un error”; una equivocación fruto del ardor de los primeros compases del auto-titulado “Alzamiento Nacional”, el Golpe de Estado que sumiría a España en la barbarie. Quienes así dicen recogen el testigo de las palabras del agente cultural del fascismo, Eugeni D´Ors, pronunciadas en Ginebra en 1939, y en francés: “C a ètè une erreur”.Eso... “Un error”. Mienten. Entonces, y ahora. No fue un error: fue un asesinato. Premeditado y calculado, aunque los cálculos, a la postre, salieran mal: el crimen sacudió las conciencias de todo el mundo, galvanizando la resistencia antifascista y republicana. En Madrid, hasta llegó a formarse una milicia con el propósito de intentar recuperar el cuerpo del poeta... Porque a Lorca le mataron a sangre fría; con pelotón de verdugos, atestados, órdenes y jerarquía, en cuya cúspide, el Jefe supremo golpista de todo el Sur; el llamado “Virrey de Andalucía”: Gonzalo Queipo de Llano, ex-general. Un asesino de masas. Cada noche, ahíto de alcohol, con voz rasposa, amenazaba por radio: “Por cada uno de los nuestros que muera, yo fusilaré por lo menos diez. Los sacaré de bajo tierra si es preciso, y si ya están muertos, los volveré a matar”. El 18 de agosto, corroboraba: “El ochenta por ciento de las familias de Santa Lucía está ya de luto”. Y en septiembre, en un intento de amedrentar a un buque leal a la República, anunció: “He dado orden de fusilar a tres familiares de cada uno de los marineros”. Esta táctica genocida de asesinar a los familiares de quienes de opusieran al Terror, fue luego copiada por los nazis en su exterminio europeo. Nuestros genocidas de aquí añadieron prácticas inspiradas en el medievo y la España Negra: su España. Una de ellas, exponer los cadáveres públicamente durante varios días. Así ocurrió con la madre del militante comunista Saturnino Barnera, asesinada, y expuesta en la Plaza del Pumarejo de Sevilla. También se prodigaban las mutilaciones a los cuerpos... Un Horror sin nombre que se abatió como una noche de hollín y ceniza sobre una tierra de luz y un pueblo luminoso... Un Horror sin nombre, pero con nombres: los de las víctimas; los de sus verdugos, muchos de los cuales tienen aún calles y placas con su nombradía... Queipo de Llano, ex-militar expulsado por traidor y perjuro, alentador público de violaciones masivas, es quien da todavía nombre a un cuartel de Sevilla, y quien ordenó “dar café, mucho café” al poeta republicano, sabiendo bien a quién mataba, y por qué: García Lorca era un hombre comprometido en vida y obra con el pueblo trabajador, y que decía: Ningún ser humano verdadero cree ya en la zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo (...) El artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que meterse en el fango hasta la cintura para ayudar (...) Yo, en este mundo, siempre he sido, soy y seré del Partido de los pobres Es el poeta que ha escrito en Nueva York: Las monedas en enjambres furiosos Taladran y devoran niños (... )no es el infierno, es la calle (...) yo denuncio. Yo denuncio la conjura de estas desiertas oficinas * (...) Ha de gritar con voz tan desgarrada hasta que las ciudades tiemblen como niñas y rompan las prisiones del aceite y la música. * ¡No, que no baile el Papa! Ni el Rey, ni el millonario de dientes azules * Porque queremos el pan nuestro de cada día, flor de aliso y perenne ternura desgranada, porque queremos que se cumpla la voluntad de la tierra que da sus frutos para todos Es el gran renovador del teatro autor de Mariana Pineda , basada en la vida y muerte de la heroína republicana, ejecutada por el Rey Fernando VII. La brava mujer que en el cadalso dice: Yo soy la libertad porque el amor lo quiso, (...) Yo soy la libertad herida por los hombres. Amor, amor, amor y eternas soledades Y es Lorca el autor que declara: Yo arrancaría de los teatros las plateas y los palcos y traería abajo el gallinero. En el teatro hay que dar entrada al público de alpargatas. “¿Trae Vd, señora, un bonito traje de seda? Pues ¡afuera!” Y consecuente, apoyado por las instituciones de la República, forma “La Barraca”, compañía con la cual llevará lo mejor del teatro clásico por los pueblos de España. Y gratuitamente. Ello no pasará inadvertido para las fuerzas antirrepublicanas, que de inmediato atacarán la iniciativa, tildándola, desde las páginas del ABC de “comunistoide y judaizante”... La veda para cazar al poeta se había levantado y, nada casual, desde un grupo de presión mediática. Porque Lorca está ya identificado con el Frente republicano de izquierdas que va a ganar las elecciones de febrero del 36: firma manifiestos antifascistas, envía su adhesión al semanario Ayuda , publicado por el Socorro Rojo y dirigido por María Teresa León, y habla a los obreros, diciéndoles: Una obra de arte no es nada más que un reflejo de la vida humana (...) Me parece absurdo que el arte pueda desligarse de la vida social (...) Sin esa materia prima y contenido verdadero, el artista no realizará obras de valor Y añade, anunciando: Muy pronto saldrá un libro mío en el que podrán observar todo lo que acabo de decirles No le dejaron sacar ese libro. Había que silenciar a Federico García Lorca, poeta, escritor social. Los enemigos de la República, de la ciudadanía, tenían que llevarse por delante a este firme defensor. “Hay que sembrar el terror..., dejar sensación de dominio, eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros” –dejó Mola escrito en sus directrices para el Golpe de Estado. El ex-capitán Aguilera, jefe de prensa de Franco, añadiría: “Hay que matar, matar, matar... Exterminar un tercio de la población y limpiar el país” Son palabras textuales. A Lorca lo asesinaron por la espalda la madrugada de un 19 de agosto de hará setenta años... La tierra blanda de Víznar facilitó el ocultamiento de su cuerpo, que aún no ha sido encontrado. Como tantos otros miles. Los estudios más recientes cifran en 200.000 las personas asesinadas por el franquismo, un régimen homicida condenado por el mundo entero, pero aún no por todos los grupos del Parlamento español... Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos –dijo el poeta. Es muy probable que lo mejor de Federico García Lorca estuviese aún por llegar. En sus últimos poemas –los Sonetos del amor oscuro- emerge un Lorca más profunda y directamente personal. El tono se remansa, y la voz comienza a desnudarse en su acento propio... Por vez primera, el “Yo” del poeta aparece en primer plano sin máscaras, intermediarios ni artificios. Algunos títulos son reveladores: El poeta dice la verdad, El poeta pide a su amor que le escriba, El poeta habla por teléfono con el amor ... Es ya la voz del hombre (y del hombre homosexual). No sólo la del poeta lírico y trágico. Sin perder su prodigiosa intuición –ese duende tan lorquiano-, el decir, refrenando imagen e imaginación, domeñando la metáfora, gana en proximidad, con un lenguaje más dado a lo coloquial; a la indagación y al análisis interior de los sentimientos. No sólo a su exposición externa y alegórica. Es muy posible –repetimos- que lo mejor, más personal, de Lorca, estuviese por venir... Lo impidieron. Pero es ya tanto lo que nos queda... Hay muertes más terribles que La Muerte. Muertes cotidianas, que se nos administran a diario por los ojos y los oídos: son la Mentira, la Hipocresía, la Injusticia... Y humanas fuerzas hay más poderosas que La Muerte; capaces de vencerla. Se llaman Amor, Verdad, Justicia... Fraternidad. Por eso hay vivos aparentes que están muertos, y difuntos que viven en nosotros, en nuestros con-latientes corazones, iluminándolos con su palabra en el tiempo y con el vivo testimonio de sus vidas... Señor: la vida podéis quitarme, pero más no podéis –dijo Santo Domingo de Silos a un Rey castellano. A Federico García Lorca, escritor de la España Leal, poeta de la República, le arrebataron la vida, concebida ésta como existencia física y terrena. Más no pudieron. No su poesía. No su republicanismo... No esa otra forma de existencia, de vida verdadera, que es la específicamente humana, y por ello la que nunca muere: La Memoria como gratitud, y el Ejemplo, siempre en presente, y presente para siempre. Para nosotros, republicanos españoles y universales. Republicanos de Hoy LA AURORALa aurora de Nueva York tienecuatro columnas de cieno y un huracán de negras palomas que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime por las inmensas escaleras buscando entre las aristas nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca porque allí no hay mañana ni esperanza posible. A veces las monedas en enjambres furiosos taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos que no habrá paraíso ni amores deshojados; saben que van al cieno de números y leyes, a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos en impúdico reto de ciencia sin raíces. Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes como recién salidas de un naufragio de sangre. DEL CICLO MENSUAL "ESCRITORES DE LA ESPAÑA LEAL, POETAS DE LA REPÚBLICA" (En el programa “La Hora de la República”, que se emite todos los martes de 19:00 a 20:00 Hrs. por Radio Vallekas 107.5 FM) http://www.nodo50.org/radiovk/ |