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Poesía para Don Quijote
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar...
va cargado de amargura...
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar...
va cargado de amargura...
que allá "quedó su ventura"
en la playa de Barcino, frente al mar...
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
va cargado de amargura...
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura
en horas de desaliento así te miro pasar...
y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura
caballero derrotado,
hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar.
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
León Felipe, Vencidos..., de Versos y oraciones de caminante
¿Qué súbita llamada de aventura
te armó, señor, poeta y caballero?
Ya sin coraza fiel ni limpio acero
puedes cruzar la ilímite llanura.
Tal en la luz la desolada altura
ciñe en la noche el pávido lucero,
puebla de claridades tu sendero
la encendida razón de la locura.
Apenas hoy, desnuda, en la memoria
yace tu sombra. Apenas la ilusoria
brisa del tiempo fustigó tu ceño.
Sólo tu brazo, ciego en el vacío,
vela en su alucinado poderío
por la transida plenitud del sueño.
Dionisio Aymará . Poeta venezolano
Todos andan buscando, Sancho, una paloma por el mundo y nadie la encuentra.
Pero ¿qué paloma es la que buscan?
Es una paloma blanca que lleva en el pico
el último rayo amoroso de luz
que queda ya sobre la tierra.
Como la golondrina de Tristán.
Eso, como la golondrina de Tristán. Bien te acuerdas Sancho.
Aquel cabello dorado de Isolda
que dejó caer la golondrina sobre el hombro cansado del Rey
era el rayo de amor que andaba buscando el hombre sobre la tierra
Pero no es esto...
Hay otra definición;
te lo explicaré mejor:
esa paloma que andan buscando
es aquella que una vez se le posó en la cabeza
a un pobre Nazareno en el Jordán;
aquello si fue un buen juego de prestidigitación:
un hombre sencillo entra a bañarse en el Jordán,
se le posa una paloma blanca sobre la cabeza
y sale de las aguas...
convertido en el hijo de la Luz...
en el hijo de Dios...
en el hijo del Hombre...
Y aquel juego se hizo sin trucos y sin trampas...
por eso fue un gran milagro.
¡¡El gran milagro del mundo!!
Desde entonces
el Hombre vale más...
Y desde entonces todos andan buscando esa paloma para que se haga otra vez el Milagro...
¡y el Hombre valga más!
León Felipe, Diálogo perdido (entre Don Quijote y Sancho),
en ¡Oh, este viejo y roto violín (1965)
Ay Cervantes, Cervantes, Cervantes;
pero, hombre (y por vía de apremio)
¿por qué no llegaste quince años antes?
Déjame que te jinojepe
porque aunque sepas mucho más que Lepe
y más que Lepijo
y más que su hijo
no sabes lo que es una jinojepa.
Una jinijepa es una chanza
como la de Cipión y Berganza
y también como hablar por bernardinas
-que ahora dicen en camelo-.
Abre bien los ojos y mira a don Quijote
que ya estamos en la cueva de Montesinos
-¿otra vez, Rafael, con Marisa y Salsipuedes?-
y arriba queda Sancho Panza.
Tu Don Quijote es una jinojepa monstruosa
y tu "Vive Dios que me espanta"
es otra de juguete.
Por aquí anda Rinconete en su rincón,
cripta o boquete,
y se asoma y sube y baja un Angelo-
te García Lo-
pe,
pe, pe, yo sé lo que digo
y Cortadillo es de café con leche
y el Oidor es Carlos de la Vega.
Y el bachiller Sansón Carrasco
viene de Tomé Cecial,
y para ese chasco
hacen falta narices
y quitárselas para empinar la bota
y Sancho no lo cree el muy pasota.
Por allá va Manzanos
que guiña el ojo mejor que Maese Pedro
y el Licenciado Vidriera pegado a la misma
a ver los pájaros, las parejas y la grúa.
Y los del dominó por esos prados
ahorcando cinco dobles:
son como criaturas, pobrecillos,
y el jinojepero primero
que es Pepe García Nieto
y los votos del Clase que es Don Paco Pavón,
y los cuatro evangelistas Lucas y Marquitos
y Mateo que lo busco y no lo veo
y otro jinojepánico, Juanito Pérez Creus,
y atado a su columna de cristal y jacinto
Delgado Benavente que es otro Vidriera.
Y en un aprieto justo de poetisas
las hijas de las madres o al revés,
y en su bauprés, Garcés.
Ay Cervantes, Cervantes, Cervantes
¿por qué no viniste antes
y ahora te encoges y te alargas y te alargas?
Averígüelo Vargas.
Descíframelo, Borges.
Gerardo Diego, Jinojepa del Cervantes (1980)
Sancho-bueno, Sancho-arcilla, Sancho-pueblo,
tu lealtad se supone,
tu aguante parece fácil,
tu valor tan obligado como en la Mancha lo eterno.
Sancho-vulgar, Sancho-hermano,
Sancho, raigón de mi patria que aún con dolores perduras,
y, entre cínico y sagrado, pones tu pecho a los hechos,
buena cara a malos tiempos.
Sancho que damos por nada,
mas presupones milenios de humildad bien aceptada,
no eres historia, te tengo
como se tiene la tierra patria y matria macerada.
Sancho-vulgo, Sancho-nadie, Sancho-santo,
Sancho de pan y cebolla,
trabajado por los siglos de los siglos, cotidiano,
vivo y muerto, soterrado.
Se sabe sin apreciarlo que eres quien es, siempre el mismo,
Sancho-pueblo, Sancho-ibero,
Sancho entero y verdadero,
Sancho de España es más ancha que sus mil años y un cuento.
Vivimos como vivimos porque tenemos aún tripas,
Sancho Panza, Sancho terco.
Vivimos de tus trabajos, de tus hambres y sudores,
de la constancia del pueblo, de los humildes motores.
Sancho de tú te la llevas,
mansa sustancia sin mancha,
Sancho-Charlot que edificas como un Dios a bofetadas,
Sancho que todo lo aguantas.
Sancho con santa paciencia,
Sancho con buenas alforjas,
que en el último momento nos das, y es un sacramento,
el pan, el vino y el queso.
Pueblo callado, soporte
de los fuegos de artificio que con soberbia explotamos,
Sancho-santo, Sancho-tierra, Sancho-ibero,
Sancho-Rucio y Rucio-Sancho que has cargado con los fardos.
Gabriel Celaya A Sancho Panza (fragmento), de Cantos Iberos (1955)
Por más que el aspa le voltee
y España le derrote
y cornee,
poderoso caballero
es Don Quijote.
Por más que el aire se lo cuente
al viento, y no lo crea
y la aviente,
muy airosa criatura
es Dulcinea.
Blas de Otero, Letra, En castellano (1960)
Adivina, adivinanza:
va montado en un borrico
es bajo, gordo y con panza,
amigo de un caballero
de escudo y lanza,
sabe refranes, es listo.
Adivina, adivinanza...
¿Quién es?
Gloria Fuertes (Sancho Panza) |