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Tres breves poemas de Luís
Pastor, cantautor, músico y poeta. Que llena con su voz, la
mudez de un mundo injusto. Un trovador del siglo XXI.
Yo
vengo de un tiempo de cerezas
Yo
vengo de un tiempo de cerezas
De la espiga del viento y de la hoz
Mapa que retiene la memoria
Como una fotografía en blanco y negro
Yo vengo de un tiempo que me nombra
Con espada de madera y crucifijo
En la escuela se cantaba el cara al sol
Y en la calle a Molina y Joselito.
Era el tiempo de ser niño.
Por la dulce voz, por el agudo grito
La calle una plaza abierta.
La plaza un planeta unido.
Con calles a muchas puertas.
Casas de abuelos y de primos
Era el tiempo del caballo y de la yegua
De los cerdos, las gallinas y los nidos
Y el huerto con todos sus manjares, olores y sabores
Que mi padre labraba, artesano del surco.
Escultor del manzano y de la higuera.
Sabio en su oficio, dueño de la azada y la guadaña
Gigante humano domando la tierra
Era el tiempo de la era y de la trilla.
Campanas y cigüeñas. Paraíso del pobre.
Pan y espigas
Era el tiempo del trino y el jilguero
Cantaor de coplas, ruiseñor de sueños
Era el tiempo de la radio y de los rezos
De las tristes procesiones para muertos
De los muertos tan cercanos a la era
De los lobos y bandidos por la sierra
Era el tiempo de los juegos en pandilla
De la comba, de la piedra,
Del pinchete, de la pídola
Y el verano, como un año al sol entero
Con siestas en la manta por el suelo
Era el tiempo de la madre y sus caricias
De su dulce voz, de sus ojos dulces,
De su tierna risa
Del abuelo y su secreto de tristeza
Que ahogaba cada noche con vino de taberna
Era el tiempo de la pana y los remiendos
Del café de estraperlo,
De la sopa de tomate y de patata
Del pecado que mata.
Del miedo, del castigo y del perdón
Era el tiempo de temer a dios
A
Imanol
IMANOL
Es un árbol milenario
Como el olivo, el álamo
Y la encina
Voz de cántaro
Melodía de hojas
Canción de cuna
Alma en la tristeza
Vasco en Lisboa
Vasco en París
Vasco en Donosti
Vasco en Vallecas
Corazón del sentimiento
Sentimiento de naturaleza
Niño grande de ternura
Hombre fuerte de nobleza
Bello canto de dulzura
Dulce canto de tristeza
Nos unió Lisboa y Oporto
Y un viaje en furgoneta
Los cantantes portugueses
Y Grándola Vila Morena
Del canto nació la amistad
Voz del mar en una cueva
Voz del alma en una cárcel
Voz profunda de la tierra
Yo fui a tu casa en Donosti
Tú a mi casa de Vallecas
Del roce nació el cariño
Allá por los años setenta
¿Aldea
Global?
Lanza una piedra el cielo y posiblemente rebotará en tu cabeza.
Surcos de dolor aran la tierra. Semillas de odio regadas con sangre
de inocentes. Nada nuevo en este mundo hipócrita que deja morir
de hambre cada 7 segundos a un niño en el planeta.
La industria de la guerra y la información, comparten estrategia.
"Mi techo es el cielo
Mi cama la tierra
Mi vida es el hambre
Mi muerte la guerra"
Lloremos a los muertos. A los de las Torres gemelas y a los que no
pasan de la altura de sus pies. Un mar de lágrimas naufraga
en nuestras conciencias. Un mar de sombras agoniza en las playas del
dolor.
Refugiados del olvido a las puertas de la desesperanza, sin otro destino
que el infierno del terror.
Lloremos a los muertos y hagamos un altar en nuestros corazones, porque
vendrán TIEMPOS PEORES.
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