El Palabro |
| Año V. / | |||||
| Poemas de Mario Meléndez Vuelo Subterráneo
Soy el objeto que soy y a veces también soy otro y estoy lejos sentado en agua y tierra y en el eco de las lenguas ardientes Y duermo, sí, duermo la colosal aventura de la palabra humana acuchillada y ebria sangrante en el recuerdo de los muertos que parecieran venir de adentro y sollozaran al verme escribir sus nombres Y ahora, cuando sale de mi boca esa tonada de lluvia y sol mojado me recuesto por todas partes y respiro cicatrices y recojo las migajas que le sobran a mi alma y tengo frío y me despierto en medio de las rosas sin entender quien vive o ama todavía Por eso es que mi ombligo no tiene edad y sigo esperando el día de los besos perdidos aún cuando mis uñas no tienen ganas y mi cabeza está más triste y oscura que nunca aún cuando mis sueños son anónimos y mis huesos ya no encuentran el murmullo de los siglos Y vuelvo a deletrear cenizas y vuelvo a perseguir mi sombra y a este árbol que agoniza entre mis dedos lo enterraré conmigo y volaremos en espiral como los dientes de algún resorte y moriremos juntos, sin ataúd como las cuerdas de una guitarra olvidada y moriremos por siempre y será un premio un premio a nuestros pies y a nuestra médula un premio a nuestra antología de vidrio Y lloraremos gusanos y lloraremos ratas y lloraremos hormigas sin fecha y gatos de luto y lloraremos sonrisas en los ojos ajenos y negros bosques donde una flor se arrancará los cabellos Porque este cielo aún no me conoce aún no oye el acorde que llevo en los sesos no me conoce, y soy el objeto que soy y a veces también soy otro y estoy lejos y me extiendo por muros y calles y pueblo estrellas y dejo la luna en la mesa, sin avisar y me emborracho a la salud de nadie y me despierto en medio de las cruces con una vigilia de araña y con un beso dedicado a cada muerto y a cada muerto un abrazo y un latido de tumba y a cada muerto un suspiro un trozo de mi antiguo corazón que se derrama como un río de gemidos Confesiones No estoy, no soy, no pertenezco vago de lado a lado como un gran gusano negro Mi corazón tiene sus propios piojos mi historia es un collage de perros viejos que no ladran por temor a desaparecer Mi infancia me persigue con un cuchillo me persigue con un palo sin golpearme me persigue con retratos y con flores que se pegan a mi sombra sofocándola Será que todavía pienso que los árboles crecen de noche que la pluma canta más que el mismo pájaro y que el pájaro mataría por ser pluma Será que en mí la vida se deshuesa como un sapo como un sapo pero no salta se arrastra aúlla como un quiltro desgarrado mientras la muerte le lame las axilas y las ánimas rasuran el umbral del miedo La muerte me persigue con su carretilla al hombro se desviste lentamente para que yo la vea y me saluda de vez en cuando dando gritos de vieja ardiente La muerte tiene cuerda para rato y yo que conozco sus trucos yo que conozco su voz yo que le sé hasta el ladrido yo que me parezco a ella como un mellizo fiel y resignado yo soy la muerte también y desde ahora soy eterno Qué debo hacer para cantar Qué debo hacer para cantar si a veces se me pierde el grillo que llevo adentro se me desprende la campana el timbre, el ave y sólo me queda el latido de algún jilguero en la memoria luchando por desatar su melodía sobre las alas del abecedario Y cuando encuentro al fin mi flauta en un estanque del tiempo se me oscurece la garganta de pensar a quién a quién, a quién dirigiré las notas de este arcoiris sin luz de esta ampolleta mal colocada y casi siempre insatisfecha Preferiría escuchar por las tardes a una gaviota sentada en mi cuaderno jugando a ser paracaídas en los espacios en blanco o repetir el grito de unos bigotes al ser arrancados de su lugar de origen Preferiría el sonido de un huevo sacando la lengua al aceite apresurado por entrar a la boca de mil mujeres sin dentadura Entonces recuerdo que llevo pegada una mosca al tímpano del alma ella se reproduce en mis sueños y no es violín porque en la muerte desafina y se le rompen las cuerdas al detenerse en la sangre Me he decidido a vivir Me he decidido a vivir y creo afirmar que mis latidos se convencieron de ello He tenido ofrecimientos sinceros para cohabitar /la extremidad de una telaraña o para servir como testigo de matrimonio forzado Es más he sido amante de la noche con sólo cantos /y bostezos repetidos No me gustan los aviones porque menosprecian /a las aves Tampoco soy creyente incondicional de las pasas /en las empanadas de las secretarias con dos idiomas o de la crema /humectante como único remedio para las arrugas Me he decidido a vivir y creo afirmar que mi nariz se ha convencido de ello Escojo la corbata que hace juego con el mundo elijo los zapatos que le vienen a mi sombra /y a mis sueños gastados No miento al decir que lavo detalladamente /la fruta que ingiero por temor a la hepatitis lo mismo hago con los espárragos y las botellas Me encanta encadenarme a los parquímetros y anclar en una esquina y detenerla con la frente y avanzar por el cemento entre ruedas venenosas luego frenar tenderme en línea recta en perspectiva en ángulos de piedra y de madera Escupo el largo y viejo ceremonial de los santos sobre sus fieles devotos sobre sus libros /desahuciados Y a cada cual lo suyo a cada camisa su cuello a cada pierna de mujer y a cada cadera su vestido a cada misa su vino y su pan de miga inconclusa Nada escribo sobre los ascensores Es de mala educación eructar al desayuno /o en la cena? Me he decidido a vivir y creo afirmar que mi poesía se ha convencido de ello Me he decidido a vivir a la manera de los gorriones /y de las aves sencillas a la manera de una lluvia que me hace estornudar a la manera de entender lo poco que entiendo Porque en mi casa ocurre de todo Aquí se baila al ritmo de las estufas se canta como los grillos más desesperados se aprende a desnudar al viento que nunca nos muestra su trasero y en noches de luna llena jugamos a ser felices midiéndonos los colmillos Porque en mi casa ocurre de todo y los pocos ratones que existen están condenados a seguirnos la corriente unos vestidos de superhéroes otros haciendo gárgaras con los bigotes de un gato muerto Y así como las ampolletas aportan lo suyo las sábanas también observan más allá de sus narices y ven miles de piojos sentados en el patio y pulgas tomando sol entre las patas de una gallina y caracoles reunidos en una gota de champagne cuando la tarde estira sus piernas por encima de los vivos Pero nos faltan aún las bisagras y algunas flores que no han sido entrevistadas y están las escaleras y el baúl de los recuerdos y aquella hormiga pacifista con sus dotes de gran oradora Y no se asusten si a ratos quedamos a oscuras son los zancudos que apagan la luz y vuelan con su coreografía hacia otra parte Porque en mi casa ocurre de todo y todos tienen derecho a voz y voto desde el baño a la cocina desde mi cama al hueco dejado por las arañas antes de hacer sus maletas Todos sonríen de alguna manera y se conforman con lo poco y nada que poseen Porque en definitiva aquí pueden estar tranquilos y saben que es peligroso cambiar de domicilio cuando han logrado el respeto de este pobre poeta que bien los tiene en su Santo Reino Inventario nocturno Para qué comprar libros de versos si tengo la poesía en mi casa Es una navidad de palabras no regaladas aún un verdadero cumpleaños sin velas y sin torta sin invitados a la mesa Yo soy el festejado el importante todos los días del año Desde mi catre cuelgan apellidos sociedades que la tierra inaugura y me entrega a pedazos religiones como serpentinas abrazos fermentados o encubiertos Como accionista mayoritario de la poesía desayuno, almuerzo y ceno en cada página que escribo me bajo los pantalones si deseo entre oda y oda me tiro el pelo resucitándome esperando que las ideas reboten en las ventanas y se amontonen en mi cuerpo Respiro poemas por las orejas mi sudor es poesía cuando abro las piernas cuando orino y mojo mis zapatos cuando estornudo Las sillas hicieron mi antología las toallas encuadernaron mi obra las hormigas tradujeron a su lengua lo que salía de mi boca las arañas enredaron papel y pluma el suelo se preocupó de autografiar cada mancha cada punta de ojo derramada y viva Mañana preguntaré mi nombre en las ciudades en los muelles, en las poblaciones mañana recorreré mercados y edificios a medio terminar mañana me sentaré a la mesa con todos los verbos y con un libro de versos recién comprado La invitación Mis funerales serán mañana no te los pierdas trae a los niños si quieres habrá números para todos los gustos habrá mimos y magos y payasos y una cantante como nunca has escuchado Vendrá gente de todas partes a celebrar este día Los estudiantes llegarán con sus globos azules los pobladores alzarán sus banderas /a un lado de mi tumba las hojas bailarán al compás del viento que también estará presente en este sencillo homenaje y una mujer desnuda como nunca has visto antes entrará en mi ataúd y lo sellará por dentro Qué más te puedo contar Los vendedores gritarán sus ofertas /apostados en las cruces y ofrecerán retratos míos que no me favorecen y también mis originales que no son originales sino copias que algún vivo imitó con cuidado /para enriquecerse Te pido no compres nada más bien disfruta el momento porque a las quince en punto un coro de grillos /dará inicio a la fiesta Entonces se apagará el cielo de golpe cuando las nubes lo cubran en señal de respeto y las palomas dibujen mi nombre en pleno vuelo y las abejas llenen de miel los recuerdos /y las lágrimas Y hacia el final del día cuando todos estén cansados y borrachos un niño que no sabe leer pedirá la palabra y dirá el más bello discurso que jamás has escuchado Ya sabes no faltes a esta cita no hagas que me levante de mi tumba /para tirarte las orejas o que esconda para siempre las llaves del cementerio y no tengas a quien llevarle flores Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971). Estudió Periodismo y Comunicación Social. Entre sus libros figuran: "Autocultura y juicio" (con prólogo del Premio Nacional de Literatura, Roque Esteban Scarpa), "Apuntes para una leyenda" y "Vuelo subterráneo". En 1993 obtiene el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Sus poemas aparecen en diversas revistas de literatura hispanoamericana y en antologías nacionales y extranjeras. Ha sido invitado a numerosos encuentros literarios entre los que destacan el Primer y Segundo Encuentro de Escritores Latinoamericanos, organizado por la Sociedad de Escritores de Chile (Sech), Santiago, 2001 y 2002, y el Primer Encuentro Internacional de Amnistía y Solidaridad con el Pueblo, Roma, Italia, 2003, donde es nombrado miembro de honor de la Academia de la Cultura Europea. A comienzos del 2005, es publicado en las prestigiosas revistas "Other Voices Poetry" y "Literati Magazine". Durante el mismo año obtiene el premio "Harvest International" al mejor poema en español otorgado por la University of California Polytechnic, en Estados Unidos. Parte de su obra se encuentra traducida al italiano, inglés, francés, portugués, holandés, rumano, persa y catalán. Actualmente trabaja en el proyecto "Fiestas del Libro Itinerante". Relacionado con la obra del autor: Historias pertenecientes al libro “Vuelo subterráneo” Los pájaros del pueblo |