Escrito por Bartolomé Salas. LQSomos. Septiembre 2012
Manchega nacida en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) el 15 de octubre de 1926, día de Santa Teresa como premonición de uno de los más importantes personajes que realizará para Juan de Orduña en 1962.
Su nacimiento en dicha localidad se corresponde al deseo de la familia materna por ser éste su lugar de residencia, pero no pasa en ella más que quince días e inmediatamente viene a vivir a la calle Lagasca de Madrid, donde su padre tiene un negocio de peletería.
Estudia en el Instituto Escuela María Casares y cuando empieza la Guerra Civil marcha con su madre a Murcia, donde ajena a la contienda juega gesticulando ante los espejos. Al final de la guerra su familia se ve obligada a marchar a Barcelona cuando su padre, republicano de filiación, sale de la cárcel. Allí estudia por libre hasta terminar el bachillerato en el Instituto Balmes, y aunque le hubiera gustado hacer Filosofía y Letras acaba estudiando clandestinamente en el Instituto de Teatro de la calle Elisabeth, gracias a la comprensión de un conserje que cuela su instancia entre las demás por haberse pasado el plazo de inscripción.
En él tiene como profesora a Marta Grau, la que será durante toda su vida una importantísima referencia. Aquí hizo su primera aparición en público con “Eco y Narciso” de Calderón de la Barca y “Medea” de Eurípides, estando presente en la sala el hijo de Lola Membibres, que sabedor de que su madre andaba buscando una actriz joven para el papel de Acacia en “Las malquerida”, la recomienda para representarla en el Teatro de la Comedia de Barcelona, por lo que éste se puede considerar su debú artístico.
Pocos días después apareció por el instituto Cayetano Luca de Tena, director del Teatro Español de Madrid, que busca completar el elenco de la compañía con una actriz competente para dama joven, por lo que termina aceptando su propuesta para hacer una prueba y viaja con su padre a la capital, donde las 75 pesetas diarias que se le ofrecen le parecen totalmente insuficientes, pidiendo como contraoferta el triple, y ante la negativa vuelven a Barcelona, recibiendo a los pocos días el telegrama de la conformidad. Así se inicia como profesional haciendo “El sueño de una noche de verano” de Shakespeare.