Escrito por Francisco Cabanillas. LQSomos. Enero 2013
La historia de mis libros todavía no ha podido comenzar realmente.
Tanni Lee y los cuentos de la nada(2012)
… y por la ira (del amor) que avanza.
“De la universidad al pozomuro (entre Damasco y la iluminación)” (2006)
YS
Preámbulo. Hablar de Yván Silén (1942) en la literatura puertorriqueña, supone una partición (quizás también una partitura). Por un lado, están los que, con poder literario, ignoran la poesía, el ensayo, la novela, el cuento, el teatro, la crítica literaria, de Silén; por el otro, están los que, como Rubén González en Crónica de tres décadas. Poesía puertorriqueña actual (1989), valoran el aporte silenista a la literatura boricua.
Así, por ejemplo, en el contexto de una antología crítica como Literatura puertorriqueña. Visiones alternas (2004), compilada por Carmen Dolores Hernández (¿“esa periodista que entrevista a los mismos ángeles adónicos de siempre”?), Silén supone la ausencia. El silencio (o la censura, según Silén) de una obra que, desde 1970, ha devenido en un poco más de veinte libros. Cabe, pues, hacerse esta pregunta: ¿no plantea el de Silén, esquizo, plural, anacrónico, neomístico, neologístico, ateocristiano, antinihilista, pornolírico, radical, una visión “alterna” de la literatura puertorriqueña?