Escrito por Paloma García*. LQSomos. Junio 2012
Enclavada en una de las bahías más bellas del mundo... Las vistas desde el Paseo de Pereda o la famosa Playa del Sardinero nos dejan imágenes sólo dignas de las mejores instantáneas. Y es que la imagen panorámica de este momento, retrata playas de arena blanca, coronadas por el intenso azul de las aguas que bañan la Bahía de Santander y pasa por lugares tan mágicos como la bella Península de la Magdalena o la localidad de Somo, situada en el lado opuesto de la suntuosa bahía y cuyas costas se divisan desde la ciudad que nunca terminas de descubrir: Santander.
Intrigante, acogedora, moderna y cosmopolita... Sin duda, Santander es una de las ciudades más impactantes de España, y es que esta 'joya' del norte de nuestro país lo tiene todo: imponentes paisajes naturales, una rica cultura que se refleja en sus palacios, monumentos y museos, edificios dignos de una ciudad absolutamente señorial, y una intensa oferta social, además de una amplia y exquisita tradición gastronómica.
Sin duda, quizás una de las formas de tomar un 'primer contacto' con esta interesante ciudad sea siguiendo el camino que marca su costa y deteniéndonos en los lugares con los que esta ruta nos embaucará. ¿La manera más original de recorrerla? Sobre dos ruedas. Y por este motivo, hoy nos embarcamos en una ruta en bicicleta por la costa de la una de las ciudades más cosmopolitas de nuestra geografía. ¡Comenzamos!
Lo primero de lo que de debes disponer para iniciar tu ruta es de una bicicleta, pero si no dispones de ella, pues tu idea era simplemente realizar una escapada para conocer la ciudad, Santander te ofrece la posibilidad de alquilar una en frente de la Oficina de Turismo del Paseo de Pereda, donde ésta comienza. Tusbic, es la empresa encargada de esta iniciativa, que además te ofrece multitud de puntos en esta ruta en los que podrás dejar tu bicicleta para disfrutar de algunos monumentos a pie. Las bicicletas se alquilan por días, así que no te preocupes porque podrás dejarla y retomarla cuantas veces quieras.
El Paseo de Pereda, dominado por sus exquisitos jardines, es la columna vertebral de la ciudad. Es una de las calles más emblemáticas y concurridas de ésta y el lugar ideal para poder disfrutar de la Bahía de Santander a través de un tranquilo paseo. Sus elegantes edificios del siglo XVIII, sus vistas a un mar, salpicado por el blanco de los yates y de los cruceros que se asoman a su costa, y la silueta de Somo y la Península de la Magdalena, hacen que esta calle sea el punto idóneo para comenzar nuestra ruta en bicicleta por el centro de Santander.