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¡Las ideas no se matan! Dar la vida por un ideal es un gesto de enorme generosidad. Pero dar la vida por los otros es una entrega de tal magnitud, de tal nobleza, de grandeza y humanidad inigualables. Los jóvenes (y los no tanto), los trabajadores, los estudiantes y todos los que fueron víctimas de la ofensiva militar de 1976, de una u otra manera estaban contribuyendo a construir esta realidad que somos hoy. Esta sociedad que somos hoy. Que, mal que bien, somos hoy. Aunque la entrega significara la pérdida de su vida, o la pérdida de una madre, un hermano, un hijo... Aunque debieron padecer torturas indecibles. Rufino Almeida fue secuestrado en 1978 por su actividad sindical. Él vivía en La Plata y trabajaba en una fábrica de unos 3500 obreros. Durante su detención se lo mantuvo alojado en un cuartucho ("tubo") de 1 x 2 metros, donde apenas podían (él y su compañera) permanecer acostados debido a una filtración de agua que mojaba permanentemente el piso. La "ratonera" en la que los mantenían encerrados estaba herméticamente cerrada por lo cual sólo veían la luz cuando eran llevados a los interrogatorios (a darles "máquina", es decir: picana eléctrica). Sin embargo, quiso la ¿casualidad? que un pequeño agujero en la pared de su encierro, fue toda su "comunicación" con el exterior dado que el contraste sombra / luz le permitió ver. Le permitió retener en su memoria las caras de los represores. Le posibilitó conocer la vida y la muerte afuera. Las vidas cegadas por los Dueños de la Vida y de la Muerte. Observó los traslados de detenidos (que iban engrillados por sus pies y aun tabicados sus ojos). El traslado significaba la muerte segura. Vio rostros que jamás olvidaría; así pudo ser testigo y dar su testimonio que sirvió para detener y mandar a la cárcel a 15 represores (incluso a uno que se había "volado" a España) ¿De qué materia o sustancia, o de qué mierda está hecho, constituido un torturador, un represor? ¿Con qué "lógica" perversa procesa la realidad? ¿cómo enfrenta la mirada de sus hijos, de su madre? ¿Cómo puede mirar sus manos manchadas de sangre? ¿y dormir con su conciencia manchada de gritos de terror, de dolor y de muerte? ¿cómo hacen para transitar sus días pisoteando el espanto del pasado? ¿Cómo conviven con la obscenidad de haber ultrajado vidas de semejantes? "En mi país, que tristeza/ la pobreza y el rencor/ Dice mi padre que un solo traidor puede con mil valientes" (Alfredo Zitarrosa) Silenciaron a muchos con el terror durante mucho tiempo. Silenciaron a tantos para siempre. Nosotros somos la suma del ayer y de hoy y tenemos el DEBER INELUDIBLE de compartir con los mas jóvenes estos hechos, estos testimonios. Esos son los jóvenes que hoy han retomado las calles, han comprometido sus horas, y levantan las banderas y las consignas porque, a pesar de que mataron a muchos, sólo mataron sus cuerpos, pero lo que no mataron fue su lucha, sus pensamientos. ¡Bárbaros! ¡Las ideas no se matan! LQS Mónica Oporto. Marzo de 2006 Buenos Aires. Argentina |
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La Calle
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| Año IV / | |||||