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Año IV /

Por siempre joven nos mira la foto de ayer y hoy

La palabra Memoria alude a la facultad del ser humano de poder recordar.

Olvidar se refiere a la pérdida de la memoria por un problema orgánico…. o por decisión política. El olvido "por decreto" para borrar el pasado.

Pero no se puede tapar el sol con la mano.

Los desaparecidos durante la última dictadura militar que comenzó en Argentina un fatídico 24 de marzo de 1976, impusieron el terror que propagandizaron para sembrar la parálisis y la confusión. Algunos respondieron con la sumisión (por las dudas), otros con la decisión (por convicciones), otros deslizaron el "algo habrá hecho/por algo será" y miraron para otro lado.

Al parecer la dictadura había conseguido su propósito: silenciar a los críticos, acallar a los cuestionadores y a los socialmente comprometidos , mediante la desaparición (los señalados eran "chupados", expresión que significa que, una vez individualizado, se lo seguía para poderlo secuestrar cobardemente). Luego, los capturados, encapuchados, eran llevados a centros clandestinos de detención donde se practicaba sobre ellos la infame tortura que iba desde pasar electricidad por el cuerpo (la picana) a vejaciones y humillaciones impensables para un ser humano.

Pero, a pesar del terror se continuó la memoria y muy a pesar del olvido que se pretendió imponer con las leyes de Punto Final y Obediencia Debida (presidencia Alfonsín) y los indultos del menemato, la Memoria siguió PRESENTE.

1976
Ya por ese entonces la Humanidad había aprendido los horrores que unA guerra provoca; sin embargo, el Estado, que por principio debe velar por la seguridad de las personas de una nación, se convertía en un monstruo, una especie de máquina de secuestrar, de matar, de sembrar el terror.

Este no era un fenómeno aislado sino producido en Argentina sino que ocurría en muchos países de América Latina, a partir de la instauración de dictaduras militares, que bajo la ideología de la Doctrina de la Seguridad Nacional, fueron aplicando diversas formas de terror. Así, la desaparición forzada de personas corresponde a la expresión más perfecta y siniestra del terrorismo de Estado, constituyendo a la vez la violación de los elementales derechos humanos mas atroz de la que se tiene memoria en mi país.

El contexto caliente de la guerra fría.
América Latina estaba inmersa en profundas desigualdades e injusticias sociales para grandes sectores de la población, lo cual provocó, desde los 60, grandes tensiones y conflictos sociales permanentes que se vieron influenciados por los sucesos del Mayo Francés y por la Revolución Cubana. En el marco global general de la "guerra fría" estos factores redefinieron, dentro del área de influencia de los EEUU, el papel del Estado y de las Fuerzas Armadas en el continente.
El marco político-ideológico de la "Guerra Fría" condicionó a un miedo hacia los movimientos sociales y populares. Se miraba con desconfianza a inmigrantes y a residentes en prevención de la posible "amenaza roja" (comunista). Se digitó un clima de inseguridad que atemorizó a las clases dominantes de América Latina que -que ya había sido definido por Lenin:
un burgués asustado es un fascista-.

Así, los sectores dominantes pugnaron porque las "fuerzas de seguridad" intervinieran para proteger sus bienes, sus tradiciones, sin importar los costos que acarrearan el mantenimiento de ese orden que reclamaban para su propio beneficio y que propiciaba situaciones de violación a los Derechos Humanos.

Los militares se asomaron nuevamente al poder, mediante la intervención en política participando activamente en los golpes de Estado, casi simultáneos en distintos países de América Latina, por ejemplo: el 11 de setiembre de 1973 en Chile era derrocado y asesinado el presidente Salvador Allende; un 24 de marzo de 1976 le tocaba el turno a Argentina y una Junta de Comandantes, presidida por el Gral. Jorge Rafael Videla, e integrada, además, por el Brigadier Orlando Ramón Agosti y el Almirante Emilio Eduardo Massera, se alzaban irregularmente con el poder con el proclamado objetivo de "poner orden".

El orden de los cementerios.

A partir de ahí la represión tendrá características propias para hacerla más "eficaz".
"El terrorismo de Estado constituye el aspecto más notorio de la Doctrina de la Seguridad Nacional, traducido en un total desconocimiento del derecho a la vida y de la libertad personal, en torturas y desapariciones cometidos con el alegado motivo de la lucha contra la subversión. La honda ilegitimidad que suponen las distintas características de la ideología de la Seguridad Nacional, conducen a sus adeptos y ejecutores prevalidos del poder total, a una situación de hipocresía y clandestinidad. Adoptan el sigilo, la nocturnidad, el ataque por sorpresa, las prácticas delictivas; la infracción del propio orden jurídico que dicen defender …"

A 30 años del golpe aun hay JUSTICIA que hacer
Aun hay JUSTICIA que reclamar.
Porque Hay nietos que recuperar.
Hay jóvenes que deben conocer lo que ocurrió.
Hay H.I.J.O.S. que merecen explicaciones.
Hay una MEMORIA que transmitir a las generaciones que siguen
Porque no queremos que se repita
Porque no podemos permitir que se olvide
Que se implante la amnesia de los tontos, de los que se salvan solos, de los cínicos
O la amnesia "por decreto" que los implicados o sus cómplices quisieron implantar para tapar sus aberrantes hechos,
sus culpas,
el GENOCIDIO.
Por todos ellos:
Por los que fueron
Y lucharon
Por los que hoy contemplamos en una foto cuando tenían 19, veintipico, cincuenta, y aun siguen en nuestras memorias con esa edad, con esa fuerza, con esas ganas de hacer por los demás
Por ellos, que asumieron que querían mejorar la sociedad en que vivían
Por todos ellos, a 30 años… todavía …

Todavía cantamos, todavia pedimos,
todavía soñamos, todavía esperamos.
A pesar de los golpes que asestó en nuestras vidas
el ingenio del odio, desterrando al olvido
a nuestros seres queridos.

Todavía cantamos, todavia pedimos,
Todavía soñamos, todavía esperamos.
Que nos digan a donde han escondido las flores
que aromaron las calles persiguiendo un destino.
Donde, donde se han ido.

Todavía cantamos, todavia pedimos,
Todavía soñamos, todavía esperamos.
Que nos den la esperanza de saber que es posible
que el jardin se ilumine con las risas y el canto
de los que amamos tanto.

Todavía cantamos, todavia pedimos,
Todavía soñamos, todavía esperamos.
Por un dia distinto sin apremios ni ayunos
sin temor y sin llanto y por que vuelvan al nido
nuestros seres queridos.

Todavía cantamos, todavia pedimos,
Todavía soñamos, todavía... esperamos

(TODAVIA CANTAMOS. Víctor Heredia).

LQS Mónica Oporto. Marzo de 2006
Buenos Aires. Argentina