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La Calle
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| Año V. / | |||||
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Excelentísimo Señor Presidente Rodríguez Zapatero, le escribe la madre de SANTIAGO BOTANA VILLOLDO
Le ruego, Señor Zapatero, se lo pido con todo respeto, incluso, se lo exijo como ciudadana que lleva 30 años pagando impuestos al Estado español, que conceda el indulto a mi hijo. Ha pasado más de una década del episodio que, convertido en carnaza periodística por casi la totalidad de los medios -y siendo como soy periodista, y tontamente creyendo aún en la función educadora e informativa de los medios- le diré que en honor a la verdad, los únicos periódicos que informaron verazmente -"objetivamente", como se suele decir- de los hechos fueron ABC y GARA. Usted, Señor Presidente, sabe bien que en una reunión mantenida en marzo o abril de 2006, con un importante líder de izquierda, Usted le respondió que comprendía la injusta situación de mi hijo, pero habida cuenta del clamor indignado que la derecha demostraría ante su Plan de Paz con ETA, sería más prudente (=pragmático) esperar a después del verano para reconsiderar la situación. Mi hijo empalideció al enterarse que su situación había sido, de manera tangencial, relacionada con la banda armada. Estimado presidente, estamos a un año de aquella reunión. La tormenta De Juana Chaos ya ha pasado y todo su gobierno la ha afrontado indemne, salvo los dos ecuatorianos que tuvieron la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento inoportuno. Le ruego, le solicito, le suplico que indulte a mi hijo Santiago Marcelo Botana Villoldo, pero no le mantengan en este limbo donde su injusta y manipulada condena no prescribe. Señor presidente, mi voto siempre ha ido un poco más hacia la izquierda, pero aplaudí su decisión de traer de inmediato a las tropas españolas de Iraq. Tuve esperanzas en la palabra de un político. ¿He sido ingenua, estúpidamente tonta? En lo que a mi respecta en la gestión de firmas solicitando su indulto,
la primera que recabé fue la de don Juan Goytisolo y la última, la del
Premio Nobel, don José Saramago, pero muchísima gente, de diferentes
ideologías, pero con sentido de la Justicia, se adhirió, aunque de
tibios y políticamente correctos está lleno el globo. P.D.: Una cuestión candente, olvidada y electoralista (ahora que nos ofrecen hasta el Paraíso): ¿Ha considerado su partido o algún partido la situación de las personas comprendidas entre los 55 y los 65 años, diplomados y licenciados, españoles naturales o de adopción, que hemos sido desterrados del sistema laboral activo?. Cuando algún partido ofrezca una solución, lo votaré, no importa sus colores. Los partidos están para resolver los problemas de los ciudadanos y no para enriquecerse ellos y su descendencia de cuatro siglos. |