| Defensa de la alegría
'Antes había una capacidad para la alegría y los juegos que hasta cierto punto ha sido inhibida por el culto a la eficiencia. El hombre moderno piensa que todo debería hacerse por alguna razón determinada, y nunca por sí mismo.'
Bertrand Russell. En 'Elogio de la Ociosidad'
Defender la alegría siempre, no importa el momento, pues sin ella no hay vida buena y libre.
Defender la alegría a pesar de los días negros y las noches a solas...
Defender la alegría y huir siempre de todos los que hablan y hablan, de todos los que nunca sueñan y nunca pueden darse enteros...
Defender la alegría contra todos y contra nadie, huyendo de los que viven para el manual y la costumbre ajena, pues no tienen ojos propios y viven muertos, muy muertos aunque bailen todo el sábado, todos los sábados del resto de sus vidas muertas...
Defender la alegría de aquellos que corren y corren sin mirarte, sin verte, sin sentirte, pues no pueden dibujar tus lágrimas ni tus risas cuando te abrazan al amanecer.
Defender la alegría y no entender nunca las innecesarias e inexactas palabras de los hombres, pues hemos nacido, hemos sido criados en los brazos amables de los dioses cuando somos el corazón, los ojos de la alegría...
LQSomos. Antonio Marín Segovia. Julio de 2007
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Defensa de la alegría
de Mario Benedetti
a trini
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardíacos
de las endemias y las academias
defender la alegía como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
Y más:
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