|
La Calle
|
| Año V. / | |||||
|
Del azul y rosa, al lila Ni señora ni sierva, son socias. “Nec domina nec ancilla sed socia”. Palabras relativas sobre la condición de la mujer pronunciadas por el jurista Hugo de S. Victor, siglo XII. Dentro de pocos días, concrtamente el próximo 8 de Marzo, celebraremos una vez más el “Día Internacional de la Mujer”, y por supuesto que vendrán muchos otros. Creo oportuno aprovechar la ocasión para aquí y ahora homenajear un poco más a ese ser tan maravilloso que nos dio la vida, pues resulta que nunca será suficientemente el reconocer ese don supremo en el contexto de la evolución Humana hacia todas las mujeres. Como casi siempre ocurre pocas son las personas que saben el por qué de ese interesante movimiento femenino y su celebración, así como sus origines. Igualmente sucede con el 1 o de Mayo y muchas otras fechas similares inscritas en el calendario del occidente cristiano. La lucha por la emancipación de las Mujeres es tan antigua como la propia Humanidad pues obviamente, resulta que de ellas nacimos y de ellas continuaremos naciendo como viene ocurriendo hace millones de años. Su reinado pudo empezar precisamente mucho antes de los tiempos del patriarcado cuando el machismo le dio la fusión de madre, esposa y señora de la casa. El hombre casi siempre destinado a un trabajo remunerado fuera del núcleo familiar. Sin embargo, la historia reciente registra esa particular y “pacifica guerra fría” protagonizada por ellas desde mitad del siglo XIX junto a la revolución industrial. Muchas Mujeres pasaron a ejercer una actividad laboral, aunque en inferior categoría y remuneración respecto a los hombres. Luchando contra esas discriminaciones, y algunas otras, la gota que culminó el vaso de las constantes desigualdades, degradaciones, por parte de los hombres, está fueron identificada con el brutal episodio de masacre y asesinatos ocurrido un 8 de Marzo de 1857 en la ciudad de Nueva York. Ellas entran en huelga para reindicar la reducción de un horario laboral de hasta 16 horas para un otro de 10 horas. Estas obreras llevaron a cabo manifestaciones de protestas a favor de la igualdad laboral, pero fueron violentadas, reprimidas por la policía neoyorquina, es decir, la de ese mismo país que constantemente presume de libertad y democracia, USA y aún continúa masacrando a los pueblos y como ejemplo las atrocidades cometidas, en nombre de esa cacareada libertad en Irak e muchos otros países. Ellas, entre tanto ocupan una fábrica textil en la cual y aprovechando esa oportunidad los patrones las encierran clavando las puestas por fuera del recinto, prendiéndole fuego con todas ellas dentro. Más de 130 madres, hermanas, abuelas, murieron quemadas. Y unas ves mas la inquisición entra en acción, esta vez en un estado que se autodefine moderno, hace un auto de fe como en tiempos medievales, ellas fueron llevas al patíbulo como si fuesen brujas, cosa que para el capital (y la iglesia) así las consideraban y en ésta ocasión no habría de ser menos. Pero no fue hasta 1910 que el Congreso Internacional de las Mujeres, celebrado en Dinamarca, escoge precisamente el 8 de Marzo como “Día de la Mujer”. Desde entonces ya las operarias en huelga no son quemadas inquisitorialmente por patrones conquistando lentamente parte de los derechos por los cuales continúan luchando, y como se viene diciendo, desde hace siglos y concretamente mucho más desde aquel fatídico día. En la actualidad, a pesar de las leyes decretadas por muchos países en que no existen diferencias entre el hombre y la mujer, en la práctica demuestra que aún persisten muchos preconceptos en relación con el papel de la mujer en la sociedad. Obviamente no es necesario mencionar aquellos otros estados donde las tienen embrutecidas y vestidas como si fueran monjas de clausura, por los que no les interesan y ni quieren saber nada ni tener relación alguna sobre lo que hubo en aquel trágico 8 de Marzo de 1857... A todo esto las mentalidades ancestrales de los hombres quedan mal paradas al asumir ellos los trabajos domésticos. Fue necesario llegar hasta las últimas décadas del siglo XX para que los hijos de Eva (según versión judía-cristiana) a los poco colaborasen en los quehaceres domésticos. Sin embargo, las mujeres y a pesar que dentro del vínculo familiar se percibe una mudanza, en el conjunto de la sociedad en general no conseguir la plena igualdad. Como es obvio, desde allá hacia nuestros días los movimientos feministas han ido ganando fuerza, creando sociedades reconociendo el verdadero papel de la Mujer como individuo y no solamente como hasta entonces, el de la sometida hija, madre, hermana, esposa, etc., por lo tanto, una cosa es que la Mujer respete a su padre, marido, hijo, otra muy diferente es que éstas sean un ser servil para ellos. Con éstos justos y revolucionarios ideales las batallas diarias, a pesar que aún no se les divisan el final, el movimiento de las Mujeres en el mundo consigue el derecho al voto y ser votadas, la exigencia de participar en las mismas oportunidades, en los estudios e emprendimientos de toda índole junto a su otra costilla. Pero como es bien sabido todavía queda mucho camino por recorrer, mejor diríamos batallas que ganar, pues es habitual que el arrogante Adán, o mejor decir homo sapiens, como algunos gustan ser denominados aunque no demuestran serlo, casi todo lo resuelve, mejor dicho, lo empeoran haciendo uso de los ensangrentados “campos del honor”. Sabemos que no todas las Mujeres en el mundo tienen el derecho de abortar, el control de la natalidad, (pues cabe mencionar que el último referéndum llevado a cabo hace unos días en Portugal, no ha quedado muy claro por las informaciones que venimos recibiendo ya que la iglesia católica está aún boicoteando los retoques de la futura ley), divorcio, salarios por igual trabajo, reconocimientos en los quehaceres domésticos junto al compañero, y un sin fin de derechos que el retrogrado machismo no les dejan reconocer en su totalidad. Infelizmente un día sí y otro también vemos en los medios de comunicación los funestos y fanáticos resultados de acosos y asesinatos protagonizados por ese ser creado a imagen y semejanza de un Dios, el cristiano, pero que impunemente mata al ser que le dio el don natural de la vida... Creo que a estas alturas del tan cacareado siglo XXI queda mucho camino por recorrer. Por otro lado hay que especificar que hasta 1975 no fue reconocida por los recalcitrantes dirigentes machistas de Naciones Unidas éstas luchas de las Mujeres. Como es sabido aún quedan muchas barreras por derrumbar en relación con el papel que ellas deben representar en todas las sociedades en que la Mujer forma el principal eslabón de la Humanidad, pues sin ella, ésta no existiría. La mujer como esposa, madre o abuela a pesar de que sus quehaceres laborales son muchas veces en el exterior, ellas encuentran tiempo y paciencia para que nada le falte a su familia. Lo mínimo que podemos hacer, al llegar ese día, o cualquier otro del calendario es transmitirle nuestro más sincero gran cariños y aprecio. Un ramo de flores, mismo que sea virtual, de seguro que será muy apreciado por ella... Eternicemos pues éste día, olvidemos mentalidades arcaicas y preconcebidas celebrándolo con ellas diariamente en los trabajos del hogar o cualesquiera otros mirándoles de igual a igual en todas las circunstancia. Para entonces puede suceder que si todos los hombres así procedieren de seguro que ya no habría necesidad de un día dedicado a la Mujer... Es aquí el título que da vida a esta obra. Para representar el movimiento feminista mundial en su momento fue escogido como baluarte y bandera reivindicar el color lila el mismo que no es otro que la mezcla del azul y rosa, estos equivalen popularmente al género masculino y femenino. LQS. Zerimar Ilosit. Marzo de 2007 |