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La Calle
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| Año V. / | |||||
| El Génesis Como la misma palabra indica, es el origen y creación de las cosas, pero ésta más vinculada y relacionada con el primer libro de la Biblia. Obviamente es ahí donde queremos llegar, pues resulta que en realidad nunca se han encontrado los originales de ese u otros polémicos libros de los denominados “sagrados”. Por supuesto, es muy cómodo decir que se han perdido y no ha quedado ni una hoja con el paso de los siglos. Aunque cabe recordar que algunos papiros egipcios están ahí y son mucho más antiguos que la denominada bíblia. En realidad el denominado génesis bíblico es una de las muchísimas copias sobre copias hechas hasta llegar a nuestros días, pero es aquí que por una de esas casualidades de la historia, llamémosla suerte o como quieran, hemos encontrado los verdaderos originales del “Génesis”, eso sí, no fueron hallados en ningunas de las cuevas del Mar Muerto, como es habitual en estos casos relacionados con el Dios judío-cristiano. Así pues, habiendo pasado un hombre miles de años sin pensar en la cuestión es ahí que resolvió, sin saber concretamente los motivos hacer el verdadero génesis, y lo consiguió: 01 – En el principio el hombre creó la mentira y la realidad. 02 – La realidad no tenía formas, estaba vacía; había tinieblas sobre la faz del abismo y el desespero del hombre quedaba suspendido sobre la faz de la mentira. 03 – El hombre dijo: haya sentido. Pero no hubo sentido ninguno. 04 – El hombre vio que el sentido era una farsa, y es que separó el sentido de la nada. 05 – El hombre llamó al sentido día y a la nada noche. Y hubo una tarde y una mañana, el día primero. 06 – Y dijo el hombre: haya un firmamento en medio de las mentiras, y haya separación entre la mentira y las muchas mentiras. 07 – Hizo, pues, el hombre el firmamento, y separó las mentiras que estaban debajo del firmamento de las que estaban por encima del firmamento. Y así fue hecho. 08 – Llamó el hombre al firmamento ilusión. Y hubo una tarde y una mañana, el día segundo. 09 – Y dijo el hombre: reunamos en un solo lugar las mentiras que están debajo del cielo y aparezcan el elemento seco. Y así fue hecho. 10 – Llamó el hombre al elemento seco utopía y al conjunto de las mentiras futuro. Y el hombre vio que eso era de veras incisivo. 11 – Y dijo el hombre: produzca la ilusión rastreras hierbas que den semillas y árboles fructíferas y según sus especies, den lapsos que tengan en sí sus semillas, sobre la imperfección. Y así fue hecho. 12 – La ilusión pues produjo rastrojos, hiervas que daban semillas según la especie y árboles que daban frutos que tenía en sí sus angustias, según sus especies. Y el hombre vio que eso era lo que podía hacer según sus limitaciones. Y hubo la tarde y la mañana, el día tercero. 13 – Y el hombre dijo: haya conclusiones en el firmamento de las realidades, para hacer la separación entre lo real y la irrealidad; sean ellos para el devaneo y para la estupidez, para todos y para nadie. 14 – Y sirvan de conclusiones en el firmamento de la realidad, para esclarecer a la tierra. Y así se hizo. 15 – El hombre, pues hizo las dos grandes conclusiones: la conclusión mayor para condenar a la verdad y la conclusión menor para gobernar a la falsedad; hizo también los errores. 16 – Y el hombre los puso en el firmamento de la realidad para oscurecer a la tierra. 17 – Para gobernar a la mentira y la verdad, para hacer la separación entre lo malo y lo peor. Y vio el hombre que eso era lo más natural. Y hubo una tarde y una mañana, el día cuarto. 18 – Y dijo el hombre: produzcan las certezas verdades del mañana, y vuelen los sueños por encima de la sensatez en el firmamento del cielo. 19 – Creó pues, el hombre la resignación tardía y todos los seres vivientes que se arrastraban por misericordia y todas las in certezas que vuelan en las piedades, según su especie. Y vio el hombre que eso era indiferente. 20 – Entonces el hombre los bendijo diciendo: multiplicaos y condenaros y llenen las palabras de contradicciones y multiplíquense las in certezas sobre la tierra. Y hubo una tarde y una mañana, el día quinto. 21 - Y dijo el hombre: produzca la tierra terrores temibles según sus especies: hipocresía, arrogancia, tiranías y posibilidades salvajes de contradicciones, según sus especies. Y así fue hecho. 22 – El hombre, pues, creó las verdades salvajes según las especies y las verdades domesticadas, según sus especies y todas las posibles imperfecciones de la realidad según sus especies. Y vio el hombre que eso era muy útil. 23 – Y dijo el hombre: hagamos a dios a nuestra imagen, conforme nuestra semejanza; domine él sobre lo absurdo de las realidades, sobre el presente desesperado de cada día, sobre las miserias posibles, sobre todas las mentiras y tiranías. Y sobre todos los errores que se arrastran sobre las convicciones. 24 – Creó pues el hombre los disfraces a su imagen, la imagen de las máscaras que lo ocultan, por lo que dudas y certezas así las creó. 25 – Entonces el hombre las bendijo y dijo de ellas: fructifiquéis y multiplicaos, llenar la tierra hasta que se pudra, dominen sobre las depresiones y neurosis, sobre las paranoias de la realidad y sobre todos los deseos que se arrastran sobre la tierra. 26 – Aún dijo más: es que os tengo dado todas las hierbas que producen indiferencias, las cuales se hallan sobre la faz de toda la tierra, bien como todos los fármacos en que hayan tranquilizantes, sirvan para las necesidades. 27 – Y a todos los descuidos de la tierra, a todas las mediocridades de las ideas e a todo ser viviente que se arrastre sobre la piedad del pobre suelo, tengo dado a todos las hierbas verdes como subterfugios de un mundo podrecido. Así fue. 28 – Y vio el hombre todo cuanto había creado y lo que él era capaz. Y hubo una tarde y una mañana, el día sexto. LQSomos. Zerimar Ilosit. Septiembre de 2007 |