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Año V. /
El termómetro del miedo

La represión es el termómetro que mide el miedo. El miedo del represor al reprimido. Occidente tiene, cada día que pasa, más y más miedo. El termómetro sube. Sube el miedo cuando se mantiene la tortura, (miedo a los torturados); sube el miedo con las leyes y tribunales de excepción (miedo a las excepciones); sube el miedo con las cárceles secretas y con las cárceles abarrotadas (miedo a los encarcelados); sube el miedo con la legislación anti-terrorista (miedo del estado a perder el monopolio del terrorismo); sube el miedo con la "ley de partidos" que ilegaliza a la medida del miedo; más miedo con la Aundiecnia Nacional, que juzga con criterios exclusivamente de miedo político al disidente.

El termómetro sube también con la videovigilancia: miedo a la calle. ¿Tenemos gobernantes agorafóbicos?

El termómetro sube con las llamadas por los miedosos "medidas de seguridad" que ponen al ciudadano a los pies del más deplorable servidor del Estado, el policía. El termómetro sube con asesinatos como el de Ménezes, brasileño de piel oscura asesinado por miedo por miembros impunes de Scotland Yard. En Gran Bretaña, como escribió Alfonso Grosso, escandaliza más matar a un perro que a un negro. Los ingleses aman los perros y temen a los negros.

El termómetro sube en Roquetas, donde la guardia civil apaleó hasta la muerte a un ciudadano que iba a hacer una denuncia (¿a quién se le ocurre? Hombre, Kevin, se trataba de un ciudadano que no sabía exactamente en qué país vivía. Por eso dejó de vivir).

El termómetro sube con cada cayuco que llega a Canarias o a donde sea. El hambre de los demás da miedo, sobre todo si uno ya no tiene hambre.
...y así hasta casi el infinito
Bush el miedoso, Olmert el mataniños. ¡Qué miedo, los niños! La U. E. taifa de represores, por tanto de miedosos.
Represión: termómetro del miedo del gobernante al gobernado.
¿Se puede vivir siempre con miedo?

Los gobernantes, para paliar su miedo, buscan formas de compartirlo con los sectores más domesticados de sus ciudadanos y lo consiguen en buena parte, mediante la manipulación de los borregos y la represión de los sectores no-domesticados a los que temen.

Pero, unos y otros ¿harán de la represión, es decir, del miedo, su modo de vida, o tienen alguna perspectiva mejor para ellos mismos...?

LQS Kevin Vázquez. Septiembre de 2006
http://kevinvazquez.blogspot.com/