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Año V. /

Feudalismo

Aunque este sistema, en apariencias no existe, por lo que no estamos muy seguros, sí hay otro “feudalismo”, diremos entonces que más “democrático y moderno”. Veamos dentro de estas pinceladas históricas que fue en concreto el patético feudalismo, es decir: “derechos o dignidades feudales”, para comprender lo que es hoy el sistema que rige los destinos del mundo, a pesar de las distancias en siglos que nos separan.

La Edad Media se caracterizó por ser la cuna del feudalismo. Abarcó un periodo que va desde el 476 (fin del Imperio Romano de Occidente), hasta el 1453, con la toma de Constantinopla por los turcos. Como todo en este mundo y protagonizado por los hombres y otras veces por sus “dioses”, su inicio fue marcado por las violencias de las invasiones bárbaras y su continuidad por los retrocesos intelectuales, culturales y de progresos general que nos trajo Roma y que ya no se comenzaron a recuperar hasta casi mil años después, debido a la manera que encajaron unos e impuesto otros en la cotidiana vida de la época. 
En ese ínterin los pueblos que invadieron los últimos rescoldos del Imperio Romano, godos, visigodos, ostrogodos, chocaron sus creencias religiosas al ser ellos cristianos arrianos, eternos enemigos del ya catolicismo oficial, como ocurrió posteriormente con el protestantismo, pero al no poder destruirlos en su totalidad, eran convertidos y lo que no pudo en su momento la espada, lo consiguió la cruz ya implantada en Roma.  

Esta religión, el catolicismo, cambió mucho los hábitos de estos pueblos que fueron impregnados en esa obligatoria fe con nobles propósitos y bellas virtudes… Pero ahí había una curiosa organización política-económica-cultural y por supuesto, religiosa. El nombre era FEUDALISMO, donde quienes tenían los poderes eran el clero y la nobleza. Según el parecer de acertados historiadores este organización política el embrión estuvo en la Germania donde después de las invasiones los reyes donaban tierras a sus ilustres guerreros. Esto ocurrió igualmente con la denominada “Reconquista Española” en que los reyes cristianos otorgaban tierras y títulos nobiliarios que muchos de ellos aún son vigentes en algunos casos.
Así pues, esos territorios fueron llamados FEUDOS, de ahí el nombre genérico a ese sistema político, económico y por supuesto, religioso. Los pueblos eran mantenido bajo las “bridas cortas” por lo que era constantemente dominado y hasta esclavizados a la fuerza por los nobles y clero a través de las acciones embrutecedoras de la religión. El comercio y la industria tuvieron grandes decadencias, por lo que también las constantes guerras eran otros obstáculos a los quehaceres cotidianos de las populaciones laboriosas. Todo eso contribuía a que los señores, siempre envueltos en disputas, no tuviesen tiempo para cuidar de los asuntos del orden económico y menos cultural.

La monotonía de la vida en aquella época y en poquísimos momentos de paz, solo era quebrantada por los trovadores que iban de castillo en castillo recitando innumeras canciones de gestas y romances de caballería, no olvidando de mencionar las figuras que supusieron los magos, hechiceros, etc., residuos del paganismo lo que supusieron ser unos grandes competidores del cristianismo, fueron perseguidos y fueron eliminados por el “brazo izquierdo” de Dios, es decir, la inquisición.
Profundicemos un algo más en estas oscuras edades y que en algunos momentos de la actualidad, en pleno silgo XXI, prevalecen y hasta con ahínco.
Como es sabido los señores feudales estaban asesorados, o mejor decir dominados por la religión cristiana-católica. Las insurrecciones, las mismas que siempre han existido, tanto por parte de los campesinos como de los habitantes de las ciudades, han estado en contra de los regímenes de explotación feudal, pero esto tenía al mismo tiempo carácter de “herejía”, es decir, luchar contra la iglesia oficial católica, bastión del propio feudalismo, con lo cual era “pecado” mortal…
La primera tentativa de legitimar los dogmas cristianos pertenecen a la patrística teología cristiana del siglo I al V en la apología de los “padres de la iglesia”, que defendían esos dogmas de la nueva religión contra las antiguas filosofías paganas. Consistían en la estrechez religiosa, odios, indiscriminaciones hacia las ciencias, justificación del yugo feudal, hipocresía, etc., fueron sus rasgos esenciales. Tertuliano (160-230 aproximadamente), decía: “Creo porque es un absurdo”. San Agustín, cuyos sistemas estaban basados en el neo-platonismo, doctrina mística e idealista, proclamaba la supremacía del poder de la iglesia católica.

Entre los siglos VII al X, aparece en la Europa occidental la corriente principal de la filosofía medieval, la  escolástica, la filosofía “servidora de la teología”, adquiriendo su forma concluyente en el XI, gracias a la definitiva consolidación del catolicismo. Ella no estudiaba ni la naturaleza ni el mundo circundante, se limitaba a extraer conclusiones concretas partiendo de los dogmas generales de la iglesia y de fórmulas generales de la conducta humana. De esa manera la palabra “escolástica” se convirtió en sinónimo de todo el conocimiento estéril, apartándose de la vida, desprecio a los hechos y prácticas, etc. Actualmente está siendo desenterrada la escolástica medieval con el fin de “justificar teóricamente” las políticas imperialistas y de religiones.
Esta escuela religiosa, patrimonio de la clase dominante, reinó de forma absoluta en las enseñanzas.  Los escolásticos adaptaron las necesidades del cristianismo, una miscelánea ecléctica y falsificada de los sistemas idealistas de la antigüedad. Es por tanto que el obscurantismo clerical mató en Aristóteles el elemento vivo y eternizó el elemento muerto. El clero transformó la lógica de Aristóteles en una “escolástica rígida”, en que “la filosofía es la servidora de la teología”, de esta manera es como definía (aún define) la iglesia católica el papel de la filosofía escolástica. Su tarea principal, condicionada por su naturaleza de clase, consistía en persuadir a las masas populares de que el régimen de explotación feudal había sido creado y santificado por el propio Dios, y que la lucha contra él era rebelarse contra la voluntad divina. Hoy aún persisten esas ideas escolásticas…
En sus esfuerzos para apoyar y defender la ideología oficial de la iglesia, los escolásticos recurrían a subterfugios, a argumentos sutil, puramente artificiales. Una de las doctrinas más influyentes fue la de Tomás de Aquino, él puso todo su ingenio y engaño en apoyar el dogmatismo católico sobre el aristotelismo falsificando y en “legitimar filosóficamente” el régimen feudal reinante. Al final del siglo XIX, el papa proclamó que la doctrina de “santo” Tomás era la “única filosofía verdadera de la iglesia católica apostólica romana. Todo esto con el agravante que ya en pleno siglo XXI los obscurantismos actuales también defienden las mismas ideas…, o mejor decir, las mismas tonterías y arbitrariedades.

Los siglos XV y XVI señalan el fin de la filosofía medieval. Los pueblos de Oriente estaban más adelantados, hasta el siglo XIII, que la Europa Occidental. Los más brillantes pensadores Ibn-Sinia (Avicena) y Ibn-Rochde (Averroes), ejercieron una gran influencia sobre la filosofía de esa Europa medieval. A través de la espesa capa del idealismo católico abrirán caminos y fuertes tendencias materialistas como: eternidad de la materia, naturaleza mortal del alma individual, determinismos de la naturaleza, etc. Hoy los ideólogos burgueses procuran con ahínco resucitar el cadáver de la escolática medieval e utilizar esas teorías obscurantistas en interés de la reacción. No hay más que ver el auge que ha tomado en USA las religiones, principalmente las ramas protestantes con el creacionismo y el daño que está causando, el mismo que se irá viendo con el paso del tiempo, eso sino se toman providencias rápidamente, cosa que no creemos. E igualmente tenemos el polémico caso suscitado por el clero español, que no creemos que tenga solución a corto o largo plazo, pues ellos dominan España, recordémoslo, desde el 580 d.n.e. Nos referimos el impedir que se imparta, en colegios católicos y hasta municipales las materias de “Educación para la Ciudadanía”.   

LQSomos. Zerimar Ilosit. Enero de 2008         
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