MP3

 

La Calle
Los especiales de LQSomos
Campaña: Apoyo a los juicios contra los genocidas en Argentina
La Gavilla Verde
Creative Commons License
Envía esta página
Escribe el e-mail:

Año V. /

¿Jesús?

Mientras que los fieles de otras grandes religiones pueden presumir de conocer en detalle, mas o menos verídicos o imaginario, la vida de sus respectivos fundadores de sus creencias, esto no ocurre con el cristianismo. Él no dispone, digan todo lo que quieran decir, de absolutamente nada que revele algo en concreto, sustancial, palpable, del Jesucristo histórico. Por supuesto, los contradictorios y recalcitrantes evangelios. Además de eso, han ido aumentando los cuestionamientos históricos e arqueológicos sobre la veracidad de los hechos narrados en esas dudosas escrituras. Pasado los cacareados dos mil años desde que Pablo posiblemente puso ya definitivamente los cimientos del cristianismo, parece que justifican cada ve más su fe sin haber analizado precisamente qué significa la palabra de ese nombre y hombre, y su gran contenido de oscurantismo.

Cuando se escucha hablar de Jesús, por simples creyentes o sus muchos “representantes”, la reacción más natural de un ateo es preguntar: ¿cuál de ellos?

La pregunta podría parecer absurda, hasta ofensiva para un auténtico cristiano; pero resulta perfectamente cabal fuera del ámbito religioso ya que ellos consideran a Jesús de Nazaré como algo innegable.

En realidad hay que reconocer, como mínimo, pues el número exacto nunca se sabrá, ni tampoco interesa mucho, posiblemente fue tres “JESÚS / ES” distintos, diferentes entre sí. Por supuesto, cada uno de ellos sujetos a otras tantas subdivisiones; ocurre que existieron muchísimos evangelistas a parte de nada más ser reconocidos a cuatro por el propio cristianismo.

Veámoslo:

- El Jesús histórico, presumiblemente el hombre que vivió en Palestina durante la ocupación romana. Él pudo liderar un movimiento revisionista dentro del judaísmo y sobre el cual prácticamente no hay registros fiables fuera de lo que dicen los evangelios. Sobre ese particular cabe pensar que no tuvo mucho auge al no haber sido registrado por el propio Sanedrín con detalle y causas que pudiera testificar esa tendencia teocrática judía.

- El Jesús teólogo, el mismo que los muchos y diferentes concilios cristianos definieron por decreto en los dogmas de la divinidad como tal y en la trinidad, éste tema como punta cumbre de la fe cristiana y muy concretamente en la rama católica romana. Aún pasando a considerarse herética otras lecturas y textos bíblicos como los evangelios gnósticos.

- El Jesús de los evangelios está considerado concretamente como el fundamentalismo cristiano. Es una entidad definida principalmente por experiencias personales de la religiosidad o la espiritualidad, como generalmente es conocida y llamada por los creyentes en general.

JESÚS HISTÓRICO Ese supuesto personaje es una gran incógnita. Investigable apenas por las técnicas que los historiadores utilizan para, que a partir de esos hechos documentados subsecuentemente, se puedan rastrear los antecedentes de un determinado fenómeno real o ficticio histórico sobre los cuales hay pocos registros o hasta ningunos. En el caso concreto que nos atañe de la persona humana y real de Jesús no existen evidencias arqueológicas definitivas. En cuanto a las citaciones de historiadores de la época, son muy sospechosas, excesivamente oscuras o no contemporáneas a su propio tiempo.

Los evangelios son considerados y analizados dentro de las exigencias históricas, valiéndose de las diversas herramientas que poseen, como la lingüística, la semiótica que trata de los signos, para identificar lo que es científicamente válido en el conjunto de los textos. De todos los estudios hechos hasta ahora, los resultados son apenas teóricos, como lo que consideran la posibilidad de que Jesús hubiese sido miembro o disidente de la secta de los esenios , grupo que conducía un movimiento de humanización dentro del judaísmo.

JESÚS TEÓLOGO El Jesús teólogo es producto de una compleja combinación de elementos y factores religiosos, dogmáticos, teólogos y socio culturales desde aquella época hasta la actualidad como se está viendo. Los primitivos cristianos ya atribuirán divinidades a la persona de Jesús. Conforme el cristianismo iba expandiéndose como religión, los líderes cristianos sintieron la necesidad de dar una definición y explicación única a éste dogma, antes que la propia iglesia sé fragmentarse a consecuencias de las diferentes y antagónicas interpretaciones.

Los dogmas básicos del cristianismo: la divinidad y consubstancialidad de Cristo, fueron confirmadas en el Concilio de Nicea, en el siglo IV, las mismas que hoy perduran. Eso sí, aquellas que convienen divulgar, insistir, en que Cristo es Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, pues otros muchos dogmas fueron olvidados o rehechos conforme avanzaba el poder que desde aquellos pretéritos tiempos han conseguido tanto católicos como protestantes y otras ramas cristianas.

Las diferentes opciones de los obispos sobre las resoluciones de los concilios provocaron los primeros cismas entre los propios cristianos, dividiendo a la iglesia entre la fracción romana, posteriormente llamada también católica apostólica y la griega u ortodoxa. En el siglo XVI la Reforma Protestante estableció una nueva división, con la novedad de que la corriente desautorizó los concilios y decretó que apenas la Biblia tiene autoridad sobre cuestiones religiosas cristianas, mismo interpretada individualmente, la que vino a llamarse de solo escrita. No obstante su carácter revisionista, la mayoría de las denominaciones protestantes preservó los dogmas de la divinidad y consubstancialidad de Cristo, como definió en su momento el citado Concilio de Nicea.

El centralismo papal de la Iglesia Católica Romana impidió otras subdivisiones en sus dogmas, pero los ortodoxos rompieron con ellos. En cuanto a los protestantes también se fragmentaron en muchas denominaciones y conflictividad dogmáticas entre sí.

Cada una de éstas subdivisiones cismáticas tienen sus propias ideas sobre Jesús, aunque la mayoría continúa siguiendo fundamentalmente la de Nicea, pero basta comparar las diferencias entre Adventista del Séptimo Día y los Testigos de Jehová (religiones oriundas del mismo tronco del protestantismo), sobre el tema para llegar a ser distintas.

Así pues, el Jesús teólogo es una escogida entre múltiples pudiendo el crítico no cristiano o inclusive el ateo analizar las consistencias filosóficas de cada una de ellas, pero jamás apuntar a algunas como la verdadera revelación...

EL JESÚS DE LOS EVANGÉLIOS Y FUNDAMENTALISTA En general consiste, es una entidad súper teológica, un concepto personal que combinan interpretaciones bíblicas, por la sola vía de las escrituras, con vínculos emocionales establecidos por experiencias íntimas de cuño religioso, por ellos llamados de “espirituales”, “revelaciones divinas”, etc.

Es más fácil para los analistas no cristianos y ateos comprender la religiosidad católica, detalladamente documentada y justificada dentro de los preceptos filosóficos aristotélicos, de que comprender el significado de la religiosidad evangélica, particularmente la neo pentecostal, que dispensa completamente la presencia de elementos intelectuales en su constitución.

Cuando un evangelista usa mucha jerga doctrinaria (cosa que por otro lado todos los denominados religiosos son maestros en el tema), como “conocer a Jesús” o “aceptar a Jesús”, se refiere no a un personaje teológico claramente hecho, pero sí a una entidad mística, inteligible apenas en los ambientes íntimos.

El Jesús de los evangelios está siempre acompañado de indistintas sensaciones y emociones, no raro asociada a la idea de una revelación sobrenatural dentro de los moldes de las narraciones efectuadas por Pablo, en el camino de Damasco . Los desentendimientos y dificultades de comunicación de los no cristianos y ateos, entre evangelistas, católicos, etc., son originados principalmente por los factores de que los primeros no consiguen aprender el significado de la identidad de Jesús, exactamente propagandística divulgada por todas esas y otras sectas religiosas.

Los evangelios ven en esa incapacidad un sistema de “inferioridad espiritual”, “ausencia en las señales de los elegidos”, “carencia del Espíritu Santo”, y frases hechas por el mismo estilo. Centrados todos ellos en sus creencias, piensan cada secta a su manera, que el cristianismo es la única fe verdadera y todas las demás deberían someterse a ellas o aceptar la condenación eterna. De esa manera el único modo de comprender los evangélicos, o sus asiduos fundamentalistas, es el significado que dan a la entidad de Jesús, es simplemente convertirse en ellos. Igualmente piensa el clero católico.

Es una cuestión típicamente agnóstica las dudas si Dios es o no cognoscible. El Jesús de los evangelios, por supuesto que NO lo ÉS, y según los dogmas Trinitario (el tres en uno), él es al mismo tiempo Padre, Hijo y Espíritu Santo... Cada individuo, sea éste religioso o ateo, que saque sus propias conclusiones, seguro que el segundo si que las saca.

LQS ZERIMAT ILOSIT. Junio 2006