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La Calle
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| Año V. / | |||||
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Brasil: La religión en la selva Venimos comentando, con críticas constructivas y nunca despreciativas en diferentes artículos sobre la religión católica y protestante en Brasil. Hoy traemos un algo más por los motivos que acarrearon la pasada “visita” triunfal del conocido dictador vaticanista a estas tierras que además de perpetuar la ignorancia de la fe entre los pueblos del continente y por supuesto, el meterse en asuntos de política en general, movilizaron hasta el ejercito para protegerlo, señal que no confía en el Dios que representa… Los temas que el Vaticano impone, entre otros, es el asunto del aborto, anticonceptivos y un largo etc., por lo que niñas entre 13-14 años quedan embarazadas a lo que a nivel nacional, mundial y humano, eso sería unos de los principales motivos para intensificar una ley sobre el tema. Pero ya lo estamos viendo, muchos gobiernos que en sus constituciones dicen ser laicos es solo papel mojado… ¡Ah! Perdonen, también el “visitante” vino a canonizar al primero y único santo en el santoral católico brasilero, que no se comprende como es posible que siendo el mayor practicante de esa religión, la católica romana en el mundo y con orgullo, no ha tenido ninguno hasta ahora, todos han sido de exportación, aunque no por eso han perdido protagonismo. Se trata de comentar el “problema”, para el clero, es lógico, de lo que el protestantismo ya ha conseguido en Brasil y precisamente en la Selva, motivos por lo que el catolicismo ha perdido mucha “clientela” y ahí de la “visita” para intentar recuperar lo dañado. Ellos, los protestantes, en estos asuntos parecen van más directos al poder político, después es que engatusan al pueblo por medio de la Biblia y Evangelios, ¿o es al contrario…? Conviene aclarar que hasta 1580, los jesuitas tuvieron en exclusiva la acción religiosa en Brasil, como misioneros “oficiales de la corona portuguesa”. Con la llegada de otras ordenes religiosas, para atender las necesidades espirituales de los colonos y el proceso de urbanización de las ciudades, ellos fueron suprimidos. No obstante, la educación principal, la catequesis indígena, quedo bajo sus responsabilidades casi totalmente, hasta que fueron expulsados en el siglo XVIII. Según estimativas, los “misioneros” evangélicos ya son mayorías en las catequesis de los indios brasileros. Como anécdota y en relación al cuadro del artista Víctor Meirelles, titulado “La Primera Misa en Brasil”, que acompaña el artículo, haciendo alusión al momento del descubrimiento, donde aparecen los nativos alrededor de los jesuitas celebrantes, eso ya pertenece al pasado. Hoy las escenas en la mayoría de las tribus indígenas del país son muy diferentes. Ellos aparecen con la Biblia bajo el brazo y totalmente vestidos, por lo que tienen aspectos de “figurines protestantes” con los trajes más de conservadores que los de las ciudades. Habitualmente entonan cánticos y alabanzas a Jesús. Es pues el motivo del por qué los indios brasileños cada ve más se están volviendo evangélicos. Hace ya décadas que las catequesis dejaron de ser una exclusividad del catolicismo, por lo que ha perdido terreno en el asunto y en las áreas de influencias. Los pastores protestantes de la rama evangélica han tomado el lugar y hoy operan con vigorosos esfuerzos en la conversión de las masas indígenas. Es por lo que ya superan a los católicos en número de misiones y cuentan con una gran estructura logística completa para traducir la Biblia a las lenguas nativas. Existen en el país una media de 222 tribus; los católicos vienen a dominar como 107 de ellas. Protestantes de las ramas Baptistas, Asamblea de Dios, Cuadrangular, Adventistas, etc., ya están presentes en el resto de la población. Los objetivos son muy afines, llegar a cada etnia “no alcanzada por Jesús”, fundar una iglesia y conducirla por lo que consideran los “caminos de la salvación”. En la década de los 70, la iglesia católica decidió cambiar su posición histórica en relación con las catequesis indígenas. En 1972, creó el Consejo Indígena Misionero, para administrar las relaciones con los indígenas y pasó a predicar que la cultura nativa debería ser preservada, inclusive sus creencias. Ese fue el punto endeble abierto para que los misioneros evangélicos avanzaran sin obstáculos por las aldeas más remotas del país. En el censo de 2000, el 20% de los indígenas brasileños se declaraban evangélicos. En 1991, solamente lo eran un 18%. El porcentaje de los que se declaraban católicos cayó del 64% para 59% en el mismo periodo. Hoy los curas católicos apenas hacen un “trabajo” laico, de orientación política y social. Un ejemplo de la potente fuerza de las catequesis evangélicas es la de la tribu terena, que posee 9 aldeas en la ciudad de Sindrolandia, en Mato Grosso do Sul, a unos 70 kilómetros de la capital, Campo Grande. Fue una de las primeras tribus brasileñas catequizadas por los evangélicos, e iniciaron los contactos en la década de los 40. Hoy un 75% de esa tribu, los terenas se declaran “creyentes”, término por el que en Brasil se conocen mayormente a los protestantes. Los cultos son realizados 4 veces por semana. Ellos tienen una emisora de radio FM evangélica y hasta una banda, la “Kosseanu Ituko'ovit”, Misioneros de Dios. Como no podía ser manos, allí también se repite la práctica de la cobranza del diezmo. “Si yo vendo 10 pollos, uno debe ser para la iglesia”, explica el indio Benicio Jorge. Los indios se enorgullecen de haberse distanciado de sus rituales sagrados y hechicerías. Creen que solamente con la llegada de la Biblia el desenvolvimiento fue un hecho en sus aldeas; hoy tiene luz eléctrica y agua encanadas. Los usos y costumbres también cedieron a las directrices pentecostales. El citado indio pastor de 57 años, testifica : “es indecente que las mujeres usen vestidos cortos y bermudas; el cabello de ellas debe ser largo; está escrito en la Biblia…”. Él dejó de beber a los 20 años para convertirse y hoy es el ministro de culto y de las sesiones de exorcismo. Los protestantes utilizan un expediente no explotado por los católicos: ellos dejan a cargo de los nativos el trabajo de cuidar de sus iglesias y la busca de nuevos fieles. Existen un mínimo de 4 escuelas evangélicas de formación indígenas que ordenan una media de veinte pastores por año en el país. Hoy son más de 600 misioneros evangélicos actuando en la catequización; este número es mayor que el de los católicos. La dinámica evangélica difiere de la práctica jesuítica en otro aspecto importante: para ellos el traducir la Biblia es una prioridad. Nada menos que 34 pueblos ya tienen “el libro sagrado” en su propio idioma y existen otros 54 proyectos en andamiento. Es un trabajo que lleva como medio 20 años y cuesta cerca de R$ 600 mil (reais) por producción. El dinero, según ellos, viene de donativos de fieles. Sus estructuras logísticas saltan a la vista. Para llevar a los pastores por los territorios del país, los evangelistas cuentan con la ONG “Alas de Socorro”, que tienen 11 aviones, siendo 3 hidroaviones que no necesitan pista de aterrizajes. Con un engranaje de este estilo no hay hechicero que se resistan…, a cambiar de fe. Pero en el fondo es lo de siempre, hablando de religiones es salir de lunes para entrar en martes… LQSomos. Zerimar Ilosit. Junio de 2007 Otros artículos del autor: |