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La Calle
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| Año IV / | |||||
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Un Dios cristiano imposible Por lógica son todos los Dioses y conceptos dogmáticos procedentes de una determinada religión, y estos desde tiempos inmemoriales vienen engañando el género humano. Es por tanto que aquí tratamos de hacer un recorrido más, principalmente por la que domina occidente, ya que en su momento nos fueron impuestas y aún continúa incidiendo. Los cristianos, y nos referimos a todos aquellos que viniendo del judaísmo, tomaron ese nombre en vano, ya que consideran que la existencia de su Dios es una verdad obvia. Esa elevación es falsa, no apenas porque faltan cualesquiera evidencias para la existencia de ese “personaje” – que a pesar de “ser” omnipresente es invisible – aún porque la propia naturaleza que los cristianos le atribuyen a este Dios es autocontradictoria. Probamos una negativa universal. Se trata que como las religiones han sido inventadas por los hombres en algunos momentos de la historia, e igualmente lo fue la rueda, no es posible dar por hecho de que él exista, por muchas teorías, filosofías, dogmas, que puedan presentar todos y cada cual de los clérigos del pasado y presente. La rueda, ese sí es un hecho, y muy útil, como tantísimas otras cosas, que no voy a enumerar, la religión NO. La alegación de que la omnisciencia es necesaria para probar una negativa universal presume que el concepto que estamos discutiendo es lógicamente coherente. Si los atributos que se le confieren a un objeto o ser hipotético son auto contradictorios, entonces podemos concluir que éste no puede existir y, por lo tanto, no existe. Tales objetos tienen atributos exclusivos que hacen su existencia imposible. Un cubo, por definición, tiene ocho vértices, mientras que la esfera no tiene ninguna. Tales propiedades son completamente incompatibles, no pueden estar contenidas simultáneamente en el mismo objeto. Se pretende demostrar, una ve más, que las supuestas propiedades del Dios judío-cristiano, así como las de una esfera cúbica son incompatibles, y al hacerlo demostrar que la existencia de ese prendido Jehová es absolutamente imposible. En un principio Dios hizo su creación perfecta, pero el hombre, al desobedecerlo, trajo la imperfección al mundo. Los humanos son malos y pecadores, por lo que necesitan sufrir en este mundo debido a esa pecaminosidad. Él da a los humanos la oportunidad de aceptar el perdón de sus pecados, y todos aquellos que lo hicieren serán recompensados con la buena venturanza en el reino de los cielos. Sin embargo, mientras estén en la Tierra, deben sufrir por su causa. Todos aquellos hombres que decidieren no aceptar este perdón serán enviados a los terroríficos infiernos por toda la eternidad ya que para eso fueron creados... La perfección busca aún más perfección. ¿Qué fue lo que ese Dios hizo durante aquella eternidad anterior a la creación de todas las cosas? Nos referimos, por supuesto, a todas las leyes del cosmos y naturaleza terrestre. ¿Estaba él aburrido, solitario y resolvió hacer un mundo en 6 días descansando el séptimo porque se hallaba cansado…? Sabido es que la perfección genera imperfección. Así pues, por mero ejercicio intelectual continuaremos poniendo los razonamientos sobre el papel. Supongamos por un instante de que ese Dios perfecto haya realmente creado el Universo. Los humanos fueron la cúspide de esa su creación. Ya que fuimos creados a su imagen y semejanza y el tener la habilidad de tomar decisiones. Entretanto, esos humanos destruyeron la perfección original y escogieron el desobedecerle. Veamos el argumento del libre albedrío, o libertad de la voluntad humana. La objeción permanente de los cristianos ante este patético argumento envuelve, arrojan ese libre albedrío principalmente contra nosotros para sentirse felices. El aquí Dios todo bondad no quería crear robot, entonces le dio a los humanos el persistente libre albedrío para así posibilitarles e probar el amor y la felicidad. Abramos un paréntesis. Esa palabra no creemos que esté en la biblia, es más bien moderna y significa artefacto que ejecuta automáticamente cálculos y otras funciones de los seres humanos. Desde luego, los cristianos se han “sacado de la manga” de ese libro eso del libre albedrío… En consecuencias, los hombres escogieron el mal e introdujeron la imperfección en el Universo, originariamente perfecto. Dios no tenía control sobre esta decisión, por lo que la culpa de la imperfección del Universo imperfecto es solamente de los humanos y no del Ser Supremo… La pregunta es obvia: ¿también lo que esté ocurriendo en Mercurio, Saturno o en la galaxia de Andrómeda…? Es oportuno mencionar que éste Dios todo bondad creó suficientes sufrimientos para el futuro y aún premeditado. Él es omnisciente. Cuando creó la Tierra sabía las desgracias que los humanos llegarían a soportar como resultado del pecado. Él ya escuchó los gritos de los condenados, desgraciados, inclusive el de los quemados en las hogueras por no creer en su muy amado hijo Jesús. Ciertamente él sabía que hubiese sido mejor para esos seres humanos el no haber nacido. La Biblia dice exactamente eso. ¿Es lícito un Dios perfectamente compasivo el crear deliberadamente seres para posteriormente llevarlos a los más horrendos sufrimientos? ¡Eso es imposible! Consideremos a todas aquellas personas que viven en regiones remotas del mundo y que jamás escucharon el “evangelio” de Jesucristo. Todas ellas irán a perecer en el fuego eterno del infierno. No importa lo justa, bondadosas y generosas que esas personas fueron con sus semejantes durante toda la vida; si ellas no creen en el evangelio de Jesús, serán condenados… Sabido es que hoy ya no son tan estrictos en ese sentido como en un pasado no muy lejano, pero le dan vueltas al asunto para llevar la razón sobre su misericordioso Dios… No es necesario ser un ilustrado en algunas de las ciencias que el hombre ha venido explicando y desarrollando durante siglos para darse cuenta que la propia Biblia está llena de imperfecciones y se contradice desde el comienzo al fin al exponer sus propios absurdos. Destaquemos que ella se contradice en cuestiones de justicia; fue el mismo Jehová que infligió a millones de inocentes con plagas, guerras y muertes. Fue ese mismo Dios al haber fracasado en su propia creación, el permitir que su muy amado hijo Jesús fuese asesinado por los hombres. Consideremos los millones de seres humanos que fueron apedreados, quemados, estuprados, esclavizados, etc., debido al distorsionado censo de justicia de Jehová. La sangre de los inocentes bebes está en las manos perfectas, justa y compasiva del Dios judío-cristiano… Es solo hacer uso de la facultad de discurrir y apenas encontrar una simple imperfección para destruir la supuesta perfección del personaje Dios. Muchas han sido encontradas, pero aún continúan vigentes después de tantos siglos de engaños. Un dios que conoce el futuro es impotente para mudarlo. Un Dios omnisciente que es todo poderoso y dotado del libre albedrío es imposible. Un Dios que lo sabe todo no puede tener emociones. El polémico libro dice que Dios experimenta todas las emociones humanas, inclusive el odio, tristeza, felicidad… Nosotros los humanos experimentamos emociones como resultado de un nuevo conocimiento. Por ejemplo, un hombre, o mujer que desconoce la infidelidad de su esposa o marido ira experimentar las emociones de odio y tristeza al descubrir esos hechos que para él/ella estaban ocultos. En contraste, el Dios omnisciente no es ignorante en relación a cualquier cosa o hechos. Nada está oculto para él, nada nuevo se le puede revelar. Por lo tanto, no hay maneras como adquirir un conocimiento al cual pueda relacionar emocionadamente. Nosotros lo humanos, experimentamos odio y frustraciones cuando algo está errado y somos impotentes para arreglarlos la mayoría de las veces. El Dios perfecto, omnipotente, entretanto podría arreglar cualquier cosa. Los humanos sentimos deseo de aquello que nos falta. Al Dios perfecto nada le falta. Un Dios omnisciente, omnipotente y perfecto que experimenta emociones es rotundamente imposible. Estas son las conclusiones a las que hemos llegado ante la imposibilidad de la existencia del Dios judío-cristiano, aún en relación con todas las otras religiones, pero que insistimos en ella por vivir en occidente. Ningún individuo racional y libre pensador puede aceptar la existencia de un ser cuyas naturalezas son tan contradictorias en relación a “ese” Jehová, o sea, el “perfecto creador” de nuestro imperfecto mundo. La existencia del Dios, en este caso llamado Jehová, e insistimos, como cualesquiera otros son tan imposibles como la existencia de la esfera cúbica, unicornios rojos, papá Noel, y un largo etcétera… A pesar de que cualquier persona creyente en las diversas religiones existentes pueda encontrar satisfacciones en ser fieles a esos dogmas imposibles, nosotros tenemos la mayor satisfacción en poseer una mente lúcida, no mejor ni peor como humanos que somos. Ellos pueden escoger, aunque no siempre libremente, el servir a un Dios imposible, pero que en realidad son esclavos de ese insaciable clero que lo representan. Nosotros escogemos las realidades de la Naturaleza, de la vida a sabiendas que existe la muerte sin recompensas celestiales. LQSomos. Zerimar Ilosit. Abril de 2008 |