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La Calle
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| Año V. / | |||||
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Un año más Este, como los anteriores tiene 365 días, 12 meses divididos en 52 semanas de 7 días cada una. ¿Seguro? ¡Segurísimo que así será! Como los precedentes traerán un laberinto de incógnitas de imposible descripción, auques algunos serán iguales a años pretéritos. Por lo tanto, la mayor parte de las predicciones acabarán en nada, eso en relación a horóscopos, promesas políticas, religiosas y similares, inclusive aquellas que se enroscan en las coincidencias. Habrán casos cósmicos que nos podrán sorprender comparándolos con la armonía sistemática del Cosmos a la que estamos acostumbrados, no en relación a la propia Naturaleza que cada ves está más dañada y sin esperanzas de rehabilitación. Habrá datos y acontecimientos internacionales que escaparan totalmente a nuestras influencias. Pero aún habrá otros en los ámbitos nacionales sobre los cuales nada podremos ni siquiera pensar en influir, por mucho que la democracia así lo cacarea e insisten constantemente. A no ser que seamos convocados a unas elecciones con el fin de que salga el partido y sus candidatos políticos que sean, de todas las maneras seremos engañados. En el área familiar podremos dar pasos significativos siempre y cuando no nos falte el trabajo, salud, bien estar social, etc., pues resulta que también depende de cada ciudadano en relación a la relativa libertad de que somos portadores. Recordemos, somos seres temporales, de ahí un año tras otro, no solamente en el sentido de que nacemos y morimos dentro de un espacio de tiempo limitado. Somos escultores de nosotros mismos y nuestra obra termina con la muerte, y por norma, sin previo aviso, a sabiendas también que no nos espera el paraíso celestial… Lo que hasta entonces tengamos realizado allí recibirá su punto final. Somos autores y lectores del libro que escribimos, la muerte es la última página en la cual dirá: FIN. Obviamente y como es muy importante conviene escribirlo lo mejor posible página a página del cada cotidiano día. Ese es el valor del tiempo que se identifica con la vida, el perdérselo es perderla, desperdiciarlo, es desperdiciarla. Los animales son fieles ejemplos del aprovechamiento del tiempo. Trabajan por y para la sobre vivencia. Lo hacen espontáneamente, por el impulso del instinto y de la conservación. No necesitan ni tampoco pueden pensar, analizar, programar. Como ejemplos, las abejas, pájaros y un largo etc. El ser humano es el único animal evolucionado que tiene la posibilidad de administrar su propio tiempo y dirigirlo correctamente, con lo cual eso depende de una decisión particular y personal. Muchas gentes se empeñan en descubrir maneras de “pasar el tiempo”. Eso como si el tiempo fuese un inconveniente y necesitase ser removido. Sin embargo, él es nuestro tesoro, nuestra mayor riqueza que abre puertas y espacios para todas las otras riquezas. Las grandes personalidades de la historia, aquellas que verdaderamente han merecido entrar en ella, (pues hay otras muchas que no se lo merecen), son exactamente aquellas que no pierden tiempo, aunque como es sabido no todas son conocidas o salen en los medios audiovisuales. No pidan cosas algunas y aún menos consejos a los desocupados, ellos nunca tendrán tiempo. Obviamente los ocupados, los que no son vagos ni perezosos, siempre encontrarán tiempo para atender un determinado pedido, consejos para los amigos, etc. Eso porque saben valorar cada minuto que pasa y entienden que el tiempo es algo que no se puede ni debe perderse. Nuestros valores brotan de la manera del cómo usamos nuestro tiempo. En la actualidad la atención se fija en cosas vacías alucinándonos con metas a que nada nos llevan. Colocan en el anzuelo, por supuesto, el dinero y las cosas que con él se pueden comprar, coches, TV, fútbol, musicales desordenados, etc., con lo cual muchos se dejan arrastrar por esos efectos ópticos. Ejemplos hay muchos más. Los que consideran en año feliz porque reformaron la casa, compraron coche nuevo, adquirieron el mejor equipamiento de sonido e imagen… Además, las vacaciones que pasaron en un hotel de 5 estrellas en un lugar refinado de turismo… Y no que sea malo, lo que ocurre que muchos no se pueden darse esos lujos y después viene la banca rota… Tenemos aquellos otros que miran mejor para dentro de su propia casa y de sí mismos constatando que la esposa sea feliz, los hijos cada ves mas maduros y amigos y que la educación de sus personalidades evolucionen dando largos pasos consientes y seguros. ¿Quiere saber si el año será bueno? No leas los horóscopos ni consulte las previsiones de adivinas y similares; lee atentamente tu corazón y así podrás decidir el año que tu mismo quieras tener. Pero eso es solamente una predicción, las moralejas pueden ser muchas otras y diferentes que no siempre está en nuestras manos escoger. Si miramos con atención los años precedentes llegaremos a la conclusión que éste podrá ser igual. Eso sí, nosotros un poco mas viejos y los hijos mas mayores, de eso no caben dudas. Así pues hay que vivirlos intensamente, el recién a comenzar y los de tiempos futuros a llegar que sea de la mejor manera posible. Por supuesto, no siempre está en nuestras manos el conseguirlos, por mucho empeño y buenas intenciones que tengamos. Ocurre que el sistema en que cada persona está viviendo ese sí que tiene la última palabra y si ese sistema es al que estamos acostumbrados, la de constantes engaños, guerras y al borde siempre de una gran conflagración, inestabilidades, crisis económicas una dentro de la otra, etc., no será necesario que preguntemos ¿cómo será el 2007?, puede llegar a ser peor que los anteriores. ¡Esperemos que no! Algunos dirán: ¡coño, que tío tan pesimista! Nada de eso, ni pesimista ni optimista, ¡la puta realidad! LQS. Zerimar Ilosit. Diciembre de 2007 |