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La Calle
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| Año V. / | |||||
| Virginia (EEUU): Matanza descontextualizada Nuevo baño de sangre entre estudiantes estadounidenses. Más bien bañito, si lo comparamos con las víctimas diarias de cualquiera de las guerras desencadenadas por las intervenciones militares de esos mismos Estados Unidos. El joven Cho Seung Hui dio rienda suelta a sus pulsiones y se llevó por delante, según nos cuentan, a treinta y dos colegas. Si en lugar de hacer lo que hizo en Virginia, lo hubiera hecho en Irak (y lo digo sin ninguna intención, ¡dios me libre!) y con el uniforme de marine, ahora seguiría vivo y le habrán dado la medalla al valor. ¡Ah!, el contexto, queridos niños, el contexto puede ser determinante. Recuerdo, en nuestro país, las declaraciones de uno de los criminales y torturadores del GAL (grupo de asesinos del Estado español durante el virreinato de Felipe González), Galindo, creo que se llamaba y llegó al generalato por méritos propios, que justificó sus desmanes de manera tan alucinante y visionaria como suelen hacerlo algunos de los psicópatas descontextualizados: unos dicen oir una voz, otros se creen la mano de Dios, otros creen cumplir determinada misión… Así el tal Galindo declaró que, matando y torturando, simplemente había llevado a cabo hasta sus “últimas consecuencias” el lema del cuerpo militar al que pertenecía, la Guardia Civil. Con lo que indicó, de pasada, que en ese lema, “Todo por la patria”, el “todo” incluía tortura, asesinato y masacre… lo que ya muchos sabíamos desde pequeñitos. Vivir y estudiar la historia da para mucho. La ausencia de sentimiento de culpa es idéntica en ambos tipos de psicópatas (la patria o las voces lo justifican todo), así como la ausencia de empatía hacia las víctimas, ya que, al dar cumplimiento a sus tendencias sienten que han cumplido una suerte de deber. En el caso de Galindo se cumplieron todos los síntomas. Por eso, Cho Seung Hui entra en la categoría de los descontextualizados. Se dejó llevar sin entender los verdaderos mecanismos de poder de la sociedad, sin percibir que sus frustraciones se habrían aliviado incorporándose como voluntario al cuerpo de marines de su país y al ejército de ocupación de Irak, donde se hubiera podido hartar de matar, cobrando buen dinerito por hacerlo. De haber procedido así, los EEUU no estarían ahora de luto, lo estarían los iraquíes, pero esos ya están acostumbrados LQSomos. Kevin Vázquez. Abril de 2007 |