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La Calle
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Imágenes e Imaginarios de la Barbarie El Consenso Blair-Bush para la cultura del crimen Show de torturas y golpizas cometidas por soldados yanquis e ingleses. (O de cómo hacer para que ciertas imágenes no nos paralicen) No hemos visto todo (1). Es preciso construir un modo de mirar en acción: ver, comprender y movilizarse. Una ecuación urgente. Es una lástima (y una asignatura pendiente) que no ocupen tanto espacio mediático mundial las luchas verdaderamente revolucionarias con que desde debajo las sociedades derrotan poco a poco al capitalismo hasta propiciar su derrumbe definitivo. Es una lástima que no se conozca mejor el avance paulatino y esperanzador de todos los obreros, campesinos, estudiantes del mundo que se organizan y unen para derrotar a su enemigo común de clase. Y, es una lástima que los caídos en esas luchas no ocupen, en la comunicación social toda, el tiempo, el lugar que se merecen por su ejemplo y ofrenda, en la ruta de una revolución mundial y permanente de los trabajadores. Por eso las personas martirizadas por los ejércitos invasores en Irak (pero no sólo) son también nuestros mártires. Coincidamos con ellos o no en algunas cosas. Nos pertenecen a todos y nos exigen acciones. Hay que verlo bien claro. ¿Qué residuos ideológicos (tóxicos) deja en nosotros esta descarga criminal video y fotografiada? ¿Cuántas cobardías, mezquindades y perezas son el fruto de la impunidad en estas enseñanzas mass media? ¿Cuál es el límite de la mirada antes de pasar a la movilización? No convirtamos el crimen en nuestra lengua materna, es preciso revelar hasta qué punto estamos hundidos en una cloaca de imágenes e imaginarios de asesinatos a todas horas, hasta qué punto aprendimos a arrullarnos con el rugido de las balas y los cañones, hasta que punto se han vuelto necesarios los alaridos y el dolor como espectáculo antes de dormir, al amanecer y durante los sueños. Hasta qué punto podemos vivir sin nuestras dosis de crueldad suministrada a los imaginarios vía visual, auditiva, táctil y hasta qué punto somos ya máquinas perversas de auto-producción de imágenes e imaginarios de horror portátil. En los sueños, en la vigilia No nos acostumbremos a reducir toda experiencia visual a ese juego perverso de preguntas y respuestas retóricas como si la realidad fuese un simple asunto de lógica formal o de razonamiento. Eso es lo que más nos hunde, nos asusta y nos deprime. La humanidad no puede quedar atrapada en la payasada degenerada consistente en volverse cómplice de los asesinos y ayudarles a esconder a los muertos bajo la alfombra de la desmemoria, el quietismo, el olvido. El horror no debe conducir los sentidos y el pensamiento hacia esa dirección falsa. Al ojo familiarizado con espectáculos de violencia puede saberle insulsa esa secuencia de tortura exhibida por algunas televisoras y diarios con alcance mundial. Hay quienes pueden cenar mientras miran el horror, se vuelva parte se un show rutinario y pertinaz la tortura en el aperitivo la muerte como postre. Lo inquietante de las imágenes estriba en su advertencia. Nada hay en ellas ajeno una intención de principio: la moraleja amedrentadora, la devastación de la condición humana, la sutura descarnada a toda voz rebelde, el mundo en un solo lado. Si nos fuese posible pensar mientras se mira esas imágenes podría pensarse, quizás erróneamente, en una genealogía moral de esas que se reconfortan mientras meten la cabeza en un agujero anhelando que algún día los malos paguen gracias a un poder extraterrestre que impartirá justicia. Esa es una ilusión muy rentable. Pero para el presente demandante eso sirve de nada. Esta galería macabra (2) tiende a convertirse en fetiche de virtud burguesa bajo la mirada de su cultura de la perversión capitalista orgullosa de sí. Fetiche para desgarrarnos, para paliarnos el asco frente al espejo de nuestra quietud, para que podamos vivir, sigamos viviendo, como si no hubiese pasado nada para afianzarnos en una mediocridad estable que no nos permita considerar la necesidad de analizar la realidad desde perspectivas diversas. Críticas y activas. Que no podamos combatir las calamidades porque estemos convencidos hondamente de que somos incapaces, porque alguien (ajeno) tiene que poner orden, porque otros nos representen en actos de represión porque alienados y laxos, hayamos perdido las virtudes del espíritu crítico. Para que no veamos, y aprendamos, cómo luchan los que luchan verdaderamente como se pueda y con los que se tiene. Para eso trabajan los muchachos del sistema, estudian mucho y cobran caro. Estas imágenes contienen un trabajo arduo, resumen de años, un proyecto elaborado pacientemente y entre muchos ¿Qué implica verlas? ¿Qué se puede pensar, hablar y escribir después de mirarlas? Uno no debe pensar en quedarse inmóvil. Esto es un crimen con todas sus letras y es preciso denunciarlo, perseguirlo y sancionarlo, con toda la fuerza mundial de las mejores herramientas que se tenga para eso. ¿En qué quieren que pensemos los señores que hicieron las fotos y videos? Dan por hecho que nuestra mirada, pensamiento, palabra y acción además de estar disociadas se han degenerado lo suficiente como para que no sólo nos quedemos callados sino que echemos el cerrojo doble a nuestras puertas y comencemos a desconfiar de todos. Para que, bajo la andanada de noticieros, miserias y dolores de la vida diaria extingamos toda rebelión y todo estado de ánimo que exprese indignación en esta época contradictoria de miseria y barbarie. Para analizar el contenido verdadero, no sólo lo patente sino también lo latente, en esas imágenes del horror, no es necesaria esa paciencia burguesa que goza demorándose en las cosas gracias a que tiene satisfechas muchas necesidades en virtud de nuestro trabajo explotado. No es necesario exigirnos, como filósofos burgueses, una perfección de análisis acabado en cada matiz de la realidad, ver con exquisitez los aspectos más atomizados de las cosas Si, a cambio, es necesaria una mirada dialéctica, en movimiento, capaz de pasar rápidamente a la acción con análisis consensuados bajo observación y crítica permanente. Eso no lo logra jamás una persona aislada. Se trata de una práctica colectiva. Es necesario mirar esas fotos con un plan metodológico, armados con la indignación y la inteligencia, armados con las mejores leyes y con la ciencia clara, armados con la impaciencia y con la militancia es necesario mirar esas fotos como se mira toda amenaza del enemigo, es necesario no sucumbir al horror y mantenernos en la solidaridad humana más fresca y verdadera. Jamás olvidar que esas personas video grabadas o fotografiadas, que sufren la vejación y la muerte más degradante y bárbara, también tienen derecho a la solidaridad. ¿La solidaridad es un derecho humano fundamental? Aquí ha de entrarle la Semiótica, las
Ciencias de la Comunicación, las teorías y metodologías
críticas. He aquí un objeto de estudio, denuncia, intervención
y lucha. He aquí un campo de trabajo que deberá ser útil
para desmontar el aparato burgués de alienación ante los
ojos de los trabajadores... y deberá servir como herramienta
y método de lucha codo a codo con los trabajadores mismos. O
será nada. Ver al mundo de otro modo, entenderlo, querer ver la realidad de otro modo, es decir de un modo des-alienado, es una lucha que requiere principios y fines, tácticas y estrategias. Una lucha social y de clases. No se trata de un divertimento ni de un spa para el pensamiento. Se trata de una lucha, de una acción planeada bajo el diagnóstico de quién es el enemigo, sus características, fuerzas y debilidades. Una valoración de las armas con que contamos para derrotarlo. Es una lucha para el ascenso de la conciencia, para su desalineación, su salto cualitativo y para la libertad revolucionaria y permanente de la conciencia. No nos hagamos líos. (1) Nuevas fotos
del horror en Abu Ghraib: WASHINGTON, 15 de febrero. Nuevas fotos
del horror de las torturas cometidas por soldados de Estados Unidos
en la cárcel iraquí de Abu Ghraib fueron difundidas hoy,
pese a los esfuerzos de la administración Bush por impedirlo.
Entre las imágenes que Washington había censurado se puede
ver a un prisionero con la garganta desgarrada, a otro con la cabeza
gravemente herida y a un tercero cubierto con excrementos. Las instantáneas
fueron difundidas por la televisora australiana SBS, que refirió
los intentos de la Casa Blanca para impedirlo, por lo cual el asunto
es motivo de litigio jurídico. Tomadas al mismo tiempo que las
famosas fotos de Abu Ghraib que trascendieron a la prensa en el 2004,
estas nuevas imágenes muestran más abusos: homicidios,
torturas y humillaciones sexuales. "La magnitud de los malos tratos
revelada por esas fotos da a pensar que la tortura y los abusos que
se registraron en Abu Ghraib en el 2004 fueron mucho peores de lo que
se sabía hasta ahora", afirma SBS. Las que ahora se difunden
forman parte de un grupo de imágenes que habían sido mostradas
en el Congreso estadounidense en privado y de lo cual solo una parte
apareció en la prensa norteamericana. Las otras fotos no públicas
fueron obtenidas por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles
(ACLU), pero el gobierno apeló para impedir su difusión
en Estados Unidos, según SBS, que no explicó la forma
en que obtuvo estas imágenes. El gobierno de E.E.U.U. calificó
hoy de "lamentable" la difusión de más fotografías
de los abusos cometidos en la prisión iraquí de Abu Ghraib.
John Bellinger, asesor legal de la Casa Blanca consideró "desafortunado
que circulen en momentos en que solo contribuyen a avivar las llamas
de la opinión pública en todo el mundo". La difusión
de las instantáneas coincide con un informe de la ONU divulgado
esta semana y que recomienda la clausura de la prisión en la
base estadounidense de Guantánamo y el fin de las torturas cometidas
allí. (2) Cristopher Zinn
y Patrick Cockburn THE INDEPENDENT
Nuevas fotos y videos
que muestran el abuso, e incluso el asesinato, de prisioneros iraquíes
en la tristemente célebre prisión de Abu Ghraib han sido
difundidos por la televisión australiana y retransmitidos por
televisoras árabes. Con toda probabilidad, estas imágenes
provocarán indignación pues muestran de manera más
gráfica que nunca las escenas de humillación que tuvieron
lugar en Abu Ghraib, a finales de 2003, y que se dieron a conocer en
todo el mundo en 2004. Los iraquíes verán las nuevas fotografías
y videos en televisión días después de haber observado
una cinta en que soldados británicos golpean a hombres jóvenes
en la ciudad de Al Amarah, en el sur del país ocupado, y en medio
de la furia musulmana por las caricaturas del profeta Mahoma. Las 60
imágenes muestran, entre otras cosas, a un hombre con la garganta
cortada, a otro con terribles lesiones en la cabeza y a una persona
desnuda colgando cabeza abajo de una litera.
En las fotografías
figuran también seis cadáveres y lesiones que pudieron
haber sido causadas por armas de fuego. Una de las fotos muestra a un
prisionero con aparentes quemaduras en el antebrazo izquierdo y en otra
se puede ver a un prisionero atado, vestido con un overol anaranjado,
cuando es amenazado por un perro. Los videos presentados en el programa
Dateline muestran a prisioneros en el momento de ser obligados a masturbarse
ante la cámara y en otro hay un hombre golpeándose la
cabeza contra una pared. En algunas fotos aparecen soldados que ya han
sido juzgados por su participación en los abusos, incluyendo
a la soldado Lynndie England y Charles Graner... Además de las
nuevas imágenes que se difunden hasta ahora, hay decenas más
cuya publicación está siendo bloqueada por medios legales
por el gobierno de Estados Unidos. Hay más de 100 fotografías
y cuatro videos tomados en esa prisión, y el gobierno estadounidense
ha interpuesto un recurso judicial contra la Unión Estadounidense
de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) en su
lucha para que todas esas imágenes sigan siendo un secreto. "Las
fotografías tienen que darse a conocer para que el público
tenga una idea de lo que sucedió en Abu Ghraib. Corresponde al
público decidir, después de verlas, lo que debe hacerse
en consecuencia". Lo que reflejan las imágenes es un sadismo
consciente, pues los guardias aparecen sonriendo junto a varios prisioneros
encapuchados bañados en sangre, y que en ocasiones también
están atados a artefactos no identificados. La difusión
de más imágenes de tortura hará que sea más
difícil para Estados Unidos alegar que lo que ocurrió
en Abu Ghraib entre 2003 y 2004 sólo fueron incidentes aislados
y obra de guardias de bajo rango que actuaban según su propia
iniciativa. Singh aseguró que las imágenes son evidencia
"de un abuso sistemático y extendido" de los soldados
contra los prisioneros.. © The Independent Traducción: Gabriela
Fonseca (3) Impacto
acumulativo: Las caricaturas danesas del profeta Mahoma, el video de
los soldados británicos golpeando a jóvenes iraquíes
y ahora estas imágenes de más abusos en Abu Ghraib tendrán
serio impacto acumulativo sobre la población iraquí, por
más que ésta se haya acostumbrado en el pasado a actos
de violencia por parte de su Estado. Encuestas de opinión muestran
que desde mediados de 2003, todos los iraquíes árabes,
tanto sunitas como chiítas, querían que la ocupación
estadounidense llegara a su fin y que todas las tropas extranjeras salieran
del país. El problema que ahora enfrentan estadounidenses y británicos
es que uno de los grupos más poderosos de la chiíta Alianza
Iraquí Unida, con 128 curules de un total de 275, quiere que
las fuerzas extranjeras se vayan luego. Este es el partido que sigue
a Moqtada Sadr, el clérigo nacionalista radical, quien está
frontalmente opuesto a la ocupación. El consejo de la provincia
de Basora votó en favor de mantener un boicot contra las tropas
británicas que supuestamente están en Irak con el fin
exclusivo de dar apoyo a las fuerzas de seguridad locales, aunque recientemente
se niegan a tener cualquier trato con el ejército de Gran Bretaña.
Este miércoles, Dinamarca anunció que quiere que el gobierno
de Irak declare claramente su apoyo a sus tropas en Basora. Sin embargo,
el Ministerio del Transporte iraquí, controlado por gente cercana
a Moqtada Sadr, congeló todos los contratos con compañías
danesas y noruegas en protesta por la publicación de las caricaturas
del profeta musulmán. © The Independent Traducción:
Gabriela Fonseca Fernando Buen Abad Domínguez |