|
La Calle
|
| Año V. / | |||||
|
La incoherencia de una "O" No es por hacer afirmaciones catastrofistas, tampoco tengo datos empíricos para ello, aunque no parecen muy necesarios para confirmar que vivimos en el mundo de la incongruencia. La actualidad política añade datos a mi lista cada día, cualquiera puede comprobarlo: Bush asesina niños iraquíes por petróleo pero no quiere que se investigue con células madre americanas porque "son vidas humanas" y utilizará su derecho al veto aún cuando sus correligionarios están a favor de la investigación. Los españoles no somos menos y nos damos golpes de pecho porque Carod y Maragall bromean con una corona de espinas en su viaje a Israel, no sé por qué la Iglesia que tanto condena el hecho no se lamenta de que vendan semejantes artículos en las tiendas de recuerdos, el merchandise no les parece irreverente, en cuestión de dinero todo vale supongo. En el parlamento andaluz los eternos opositores sacan cartelitos ofensivos hacia el presidente de la Junta y se enfadan cuando los comparan con HB que fueron los que pusieron de moda manifestaciones de ese tipo en el parlamento y además se olvidan del desalojo de los actores que se quedaron en camiseta "no a la guerra" en el congreso en aquellos tiempos oscuros. Algunas de estas memorables incongruidades deberían aparecer en luminosos publicitarios por si aprendíamos a ser un poco consecuentes con nuestros pensamientos y nuestros actos. Últimamente debo andar sensibilizada porque me saltan a la vista casi sin querer infinidad de hechos, dichos, actos incoherentes, simples y cotidianos que no quiero dejar pasar porque luego uno se acostumbra a todo y le parece lógico que Trillo siga en la política activa. Hace algunos días leí un pequeño artículo que firmaba una concejala de mi pueblo (con aspiraciones de ciudad) en una publicación digital, hablaba sobre los derrumbes del Carmel en Barcelona y empezaba diciendo que ella se referiría a ese barrio como el barrio del Carmelo porque estábamos en España, esta afirmación que por común no deja de estar basada en la ignorancia no sería ni más ni menos incoherente que tantas otras si no fuera porque la concejala en cuestión se hace llamar Edurne, yo desde entonces la llamo Mari Nieves porque estamos en España. Curioso el patriotismo lingüístico de esta señora. Con la cooficialidad de las lenguas en nuestro país sucede un hecho muy curioso, también cotidiano y también incoherente: las comunidades monolingües no soportamos ni una sola incursión de palabras, especialmente catalanas, a no ser que las usemos para burla y escarnio, no sé si la señora Mari Nieves y tantos otros de su opinión saben que la Constitución Española se refiere a esas lenguas como "las demás lenguas españolas".Y lo más curioso es que admitimos sin ningún tipo de contrariedad la invasión de anglicismos, yo misma hace unos párrafos usé la palabra merchandise cuando podía haber usado mercadería, y adoptamos usos y maneras que nos son absolutamente ajenos sin reservas: Sándwich, water, penalti, ketchup, e-mail (cuando podríamos decir: bocadillo, inodoro, penal, salsa de tomate y correo electrónico) y ya hasta celebramos halloween y vaciamos calabazas que no tengo ni idea de por qué se hace, y hay quien habla catalán en la intimidad e inglés (o algo parecido) en la universidad ¡y lo vemos normal!, jo vull parlar català abans que anglès és més espanyol. Deberíamos hacer un repaso somero no sólo a lo que pensamos sino a por qué lo pensamos, aunque lo que descubramos quizás no nos guste lo más mínimo. Aixaferra |