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La Calle
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| Año V. / | |||||
Mercancia Humana"En el actual mundo globalizado importa el precio final del producto más que el monto de padecimiento humano que deben pagar los países productores” (“Esclavos Modernos, Las victimas de la globalización” David Dusster) En el siglo XXI somos mercancía humana para los que realizan transacciones económicas por vidas humanas. Objetos de cambio. Nos pueden vender, matar, dejar al sol en el mar... somos esclavos modernizados, objetos intercambiables por petróleo, gases, energías atómicas, terrenos, aviones, carros de combate y cualquier otro objeto deseable. Vivimos en la preventiva guerra perpetua, diseñada para el gozo económico de todos aquellos que nos destruyen y luego salen a rescatarnos. Nos han instalado en una economía de guerra. Nos endosan al portador y el pago puede ser negociado en días, semanas, meses, años... ¿qué importa sufrir y perder la vida? Son nuestros hijos, nuestros pueblos, nosotros mismos... “Un alto al fuego inmediato sin condiciones políticas no tiene sentido” dijo el ama Condolezza Rice, Secretaria de Estado de EE.UU. y se fue de diplomática para dilatar el tiempo de muertes semana tras semana, en un julio tan desolado que las plagas enviadas adquirieron la urgencia de la infamia. Y la vergüenza nos embargo a todos tostándonos al calor del fragor. El verano se mete en agosto y el rey sol se va de vacaciones, es “un cowboy con sombrero Stetson y política basura” . La mierda que se suelta en privado como un dialogo de película en el que “llevar cadenas a veces es más seguro que ser libres” e imitando a Orson Welles se convierten en abogados del Proceso que empantana guerras y colas de humanos sin refugio, como un stock de mercancía intercambiable a plazos. Y los satélites de esta gran organización mundial giran alrededor imantados por la inercia del movimiento rey. Y las luchas por el reparto de las riquezas, la tierra, el agua, el pan, la casa, el trabajo, la educación, la salud, el amor, el disfrute del otro (quien se atreve a decir libertad, democracia o solidaridad o igualdad o fraternidad) se fragmentan como meteoritos lanzados al espacio, disfrazados de guerrilleros encadenados a: “La elipse de un grito, va de monte a monte. Desde los olivos será un arco iris negro sobre la noche azul. ¡AY¡ Como un arco de viola el grito ha hecho vibrar largas cuerdas del viento. ¡AY¡ (Las gentes de las cuevas asoman sus velones.) ¡AY¡ (Federico García Lorca) LQS. Turón Valle. Agosto 2006 |