La Calle |
| Año V. / | |||||
| 498 beatos Las 498 beatificaciones llevadas a cabo por el actual pontífice y la cúpula eclesiástica católica romana, en las personas de otros tantos franquistas, muertos en su lucha material y espiritual contra la II República española, renueva el compromiso de la Iglesia Católica con el franquismo y con los sectores sociales y políticos que de él se reclaman hoy, más o menos abiertamente, en nuestro país: los mismos que se niegan a condenar la dictadura y a reconocer cabalmente a sus víctimas. Han beatificado a los suyos, a sus combatientes. Se han autobeatificado. Pues muy bien, lo de siempre. ¿Por qué asombrarse o escandalizarse? ¿A quién se le puede ocurrir que hagan otra cosa? Son iguales a sí mismos. De ahí que comprenda, pero no comparta, la forma que ha tomado la protesta de esos jóvenes de izquierda que en Roma enarbolaron una pancarta que decía: "Quien ha asesinado, torturado y explotado no puede ser beato". ¿Acaso son más papistas que el Papa? ¿Acaso no saben los beatificadores a quiénes beatifican? ¿Es que en el nutridísimo santoral católico los hay mejores? No beatificar a estos o beatificar a personas del gusto de la izquierda sería ir contra la propia naturaleza de la Iglesia católica. Beatifican a los suyos, repito, a quienes juzgan que han defendido sus intereses materiales y espirituales. No hay escándalo que valga, sólo lógica. No entender esto es entender muy poco o nada de la Iglesia católica, de su historia y de su papel social, político y económico en Occidente. LQSomos. Kevin Vázquez. Noviembre de 2007 Sobre las “beatificaciones”:
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