La Calle |
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A 30 años de los crímenes de Atocha: Si el eco de sus voces se debilita, pereceremos… El próximo miércoles, 24 de enero de 2007, se cumple el trigésimo aniversario de los crímenes de Atocha. Hace ya treinta años, el 24 de enero de 1977, terroristas de extrema derecha acabaron con la vida de tres abogados laboralistas y dos compañeros más en su despacho de la madrileña calle de Atocha. ¿Su único delito? Estar vinculados a organizaciones obreras, como el PCE y CCOO, y defender a los trabajadores y trabajadoras en su justa lucha por la libertad y la democracia.
Hoy, a treinta años de estos fatídicos sucesos, debemos realizar un ejercicio de justicia y memoria. Por una parte debemos seguir exigiendo que se haga justicia. Estos crímenes no pueden quedar impunes. No podemos permitir que los autores de esta matanza sigan en libertad y no sean perseguidos por la justicia. Se conocen los nombres y apellidos de los culpables y también sus paraderos, pero no han sido juzgados ni condenados todavía. Algunos viven actualmente en países de América Latina con el conocimiento de las autoridades, pero quizás con la falsa excusa de no abrir viejas heridas no se decreta su detención. Estos falsos argumentos no pueden condenar al olvido y a la impunidad a un crimen que se saldó con la vida de cinco comprometidos luchadores. Por otra parte, debemos recuperar el ejemplo de estos compañeros en su heroica lucha por la democracia y la libertad. A día de hoy, todavía es necesario y justo seguir trabajando por la democracia y por las libertades, frente a una derecha rancia que se niega a olvidar su oscuro pasado. En la actualidad, sin ocultar sus raíces franquistas y haciendo gala de unos ideales reaccionarios y antidemocráticos, los sectores más conservadores de la derecha intentan autoproclamarse paladín de la democracia y la libertad ocultando los tiempos en los que firmaban sentencias de muerte con la pluma o con la pistola. Hoy dicen estar con las víctimas del terrorismo, pero no deben olvidar que ayer apoyaron y legitimaron a los verdugos. Frente a la impunidad y el olvido debemos seguir reivindicando la memoria y la justicia como útiles instrumentos en la construcción de la democracia. Y demostrar, como en aquel masivo funeral de los abogados laboralistas en Madrid, que la izquierda está con la libertad, está contra el terrorismo. LQS. Alberto Hidalgo Hermoso. Enero de 2007 |