La Calle |
| Año V. / | |||||
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Domènec Serra en Santa Cruz de Moya El 1 de octubre de 1988 se concentraron en un cerro próximo a Santa Cruz de Moya (Cuenca), decenas de ex guerrilleros antifranquistas con sus amigos y familiares, venidos de España y Francia, para conmemorar el Día del Guerrillero español como homenaje a los maquis caídos a ambos lados del Pirineo. Y desde entonces, cada año, este trozo de monte serrano se puebla de nostálgica alegría y tricolores enseñas republicanas. La cercanía al paraje de Cerro Moreno -donde la guardia civil abatió a 12 miembros de la Agrupación Guerrillera de Levante en 1949- y su accesibilidad, fueron factores decisivos para ubicar el Monumento al guerrillero , obra de Javier Florén. Fue el tarraconense Doménec Serra, quién tomó esta decisión, ayudado por: Maria Salvo, Carmen Casas, Domingo Antón, Lluis Martí… ¿Quién es Doménec Serra? Trataré de contarles de manera resumida algunos retazos de su apasionante devenir humano. Doménec Serra Estruch nació en 1917, mientras millones de europeos se mataban en una absurda guerra de trincheras; mientras en la lejana Rusia triunfaba la revolución bolchevique; mientras Wilson decidía la entrada de Estados Unidos en aquella Gran Guerra europea. Se hizo bachiller y ATS; se inició en la lucha estudiantil y sindical. Combatió en Barbastro, durante la guerra, en una división de ametralladoras. Tras los “disturbios” de mayo del 37 en Barcelona, participó como capitán del Ejército Popular en Singra (batalla deTeruel) y Lleida. Herido en el brazo izquierdo y sin ser evacuado, llegó combatiendo a la frontera. En febrero de 1939 sufrió en el campo de Saint Laurent Cerdans, las humillaciones propias como exiliado en Francia. “A la vista de la cantidad de defunciones, después de una gran nevada, la Cruz Roja obligó a poner a la gente a cubierto”. Así pasó del altar de una iglesia a un cine del pueblo. Trasladado a Septfonds, cerca de Mantauban, entre los primeros constructores de barracones, para un campo que acogería a cerca de 15.000 trabajadores, recuerda esta emotiva historia: El 14 de julio (fiesta nacional francesa) los españoles levantaron pequeñas torres de barro, en la puerta de sus barracas para simular la toma de la Bastilla. “Queríamos acercarnos a los sentimientos de los mandos franceses”. En octubre de 1939 salió del campo como vendimiador, pero fue detenido y enviado a prisión; más tarde destinado a Burdeos para trabajar en la Francia ocupada. Logró, pese a todo, enrolarse en la Resistencia y se batió contra los alemanes hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Volvió a España en diciembre de 1945, tras la operación fracasada del Valle de Arán, para seguir luchando como guerrillero hasta su detención en Colunga (Huesca) en enero de 1946. Juzgado por un Consejo de Guerra en Zaragoza y sentenciado por “Rebelión Militar” a 30 años, permaneció en la prisión de Burgos hasta el 28 de octubre de 1958, fecha en la que fue excarcelado en libertad condicional. Después de todo, el bueno de Doménec, solo cumplió 12 años. El PUNT. Edición, País Valencià. Traducción del autor. LQS. José Antonio Vidal Castaño. Octubre de 2006 |