La Calle |
| Año V. / | |||||
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Sobre la memoria histórica tan vapuleada en estos años Me permito una reflexión desde la República Argentina. La memoria histórica proporciona un instrumento necesario en la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación ante las graves violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales ocurridas durante la guerra civil española y la terrible postguerra en nuestra España. En mi país donde se respetan los derechos humanos se ha creado un Archivo de la Memoria con el fin de preservar los testimonios y documentos, como prueba del genocidio sufrido durante la dictadura militar . Estos archivos son un ejemplo a seguir por todos los países que hemos sufrido los designios de unos locos, crueles, inhumanos personajes que lamentablemente abundan en el mundo. Es deber del Estado promover, respetar y garantizar los derechos humanos, incluídos los derechos a la verdad, la justicia y la reparación, y para ello no solamente es fundamental la documentación escrita existente en los archivos históricos, sino también los testimonios orales y escritos de aquellos que han logrado sobrevivir a la guerra , la postguerra, el exilio y los de sus descendientes. “El pasado no quiere irse” al decir de Ernst Nolte, por más que ciertos grupos afirmen que es “remover las aguas”, las aguas quedaron revueltas en 1936, durante toda la dictadura franquista y hasta hoy. Los familiares necesitamos rehabilitar a nuestras víctimas. Si queremos vivir en un Estado democrático de Derecho, es su obligación asegurar los beneficios de la democracia para las generaciones actuales y futuras. Debemos hacer REAL el imperativo NUNCA MAS. LQS. Inés García Holgado. Enero 2007 Algo Personal Probablemente en su pueblo se les recordará como a cachorros de buenas personas, que hurtaban flores para regalar a su mamá y daban de comer a las palomas. Probablemente que todo eso debe ser verdad aunque es mas turbio como y de que manera llegaron esos individuos a ser lo que son ni a quien sirven cuando alzan sus banderas. Hombres de paja que usan la colonia y el honor para ocultar oscuras intenciones: Tienen doble vida, son sicarios del mal, entre esos tipos y yo hay algo personal. Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnito en autos blindados a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, a colgar en las escuelas su retrato. Se gastan mas de lo que tienen en coleccionar espias, listas negras y arsenales; resulta bochornoso verlos fanfarronear a ver quien es el que la tiene mas grande. Se arman hasta los dientes en nombre de la paz, juegan con cosas que no tienen repuesto y las culpa es de otros si algo les sale mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal. Y como quien en la cosa nada tiene que perder pulsan la alarma y rompen las promesas y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer, nos ponen la pistola en la cabeza Se agarran de los pelos pero, para no ensuciar, van a cagar a casa de otra gente y experimentan nuevos métodos de masacrar, sofisticados y a la vez convincentes. No conocen ni a su padre cuando pierden el control, ni recuerdan que en el mundo hay niños Nos niegan a todos el pan y la sal. Entre esos tipos y yo hay algo personal. Pero eso sí, los sicarios no pierden la ocasión, de declarar publicamente su empeño, de propiciar un dialogo de franca distensión, que les permita hallar un marco previo. Que garantice unas premisas mínimas que faciliten crear los resortes que impulsen un punto de partida solido y capaz de este a oeste y de sur a norte, Donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un hermoso futuro de amor y Paz. Joan Manuel Serrat |