Alan García, Asesino

¿Están todos locos en el Perú? Solo así se explica el triunfo electoral de Alan García.
García comentó en su momento que la presencia de Hugo Chávez en la reunión de Iguazú (en el norte de la Argentina ) y en apoyo de Bolivia, fue "una pistola que apunta a la cabeza del Brasil".

El comentario es notable porque viene de un experto en "balazos a la cabeza" en nuestro continente.

Haremos bien en recordar algunos crímenes de su primera presidencia.

El más feroz fue, sin duda, la bárbara masacre cometida el 18 de junio de 1986 en las cárceles limeñas, cuando fuerzas especiales de la marina peruana invadieron El Frontón, la penitenciaria de San Pedro en Lurigancho y la cárcel de mujeres de Santa Bárbara en El Callao.

Los criminales ignoraron la resistencia de los gobernadores de estas cárceles y, cumpliendo órdenes directas del entonces Presidente García, asesinaron a 120 presos con sendos disparos en la nuca e hirieron a otros 20.

García es también directo responsable de la tortura y el asesinato de 17 peruanos cuyos nombres no se ha perdido, a diferencia de tantos otros:
Robinson Martín Silva Mori, José Ignacio Escobar, Garnelo Escobar, Juan Pablo Carbajal, Maria Zavalaga, Armando Huamantingo, Hugo Bustio Saavedra, Pedro Jorge Navarro, Walter López Loyola, Eleodoro López Ballardo, José War Mounts, Mamerto Huamani Chillcce, Rina Mamani Checuari, Gregoria Yucra, Ignacio Pizarro Najarro, Andrés Gutierrez, Julio Najarro Palomino, Tito Ramírez Remond, Dolphin Ortiz Serna, Teofilo Rimac y Lino Right Guevara.
Los 17 fueron asesinados durante el primer régimen de Alan García, todos con balazos en la nuca.

Debemos recordar también las masacres de Pucayacu, Accomarca, Umaru, Bellavista, Parcco, Pomatambo, Cayara, Santa Ana, Pampamarca, Chumbivilcas y Calabaza.

Anotemos:
Pucayacu: dos campesinos ametrallados tras ser forzados a cavar su propia tumba.
Accomarca: más de 70 personas, entre hombres, mujeres y niños, asesinados por el ejercito del Perú.
San Sebastián: siete ancianos decapitados por tropas peruanas. Umaru y Bellavista: 14 personas asesinadas, cuyos restos fueron hallados en una tumba común el 19 de noviembre de 1985.
Cayara: el ejército del Perú asesinó a cincuenta campesinos. Una investigación de los senadores Javier Canseco y Gustavo Mohme demostró la culpabilidad del jefe militar de la zona, pero Gracia defendió y apoyó a los asesinos. Ahora es clara la preferencia de García por la expresión "tiro en la nuca", la que sin duda repetirá como nuevo títere del Imperio en su sufrido país.

Sobre García, será bueno recordar las palabras del difunto presidente peruano Fernando Belaunde Terry, quien dijo que: "Si nuestro Congreso descalifica a Fujimori por 10 años, Alan García debe ser descalificado por 30 años, por lo menos". Cuando el temor a cambios vitalmente necesarios lleva a un pueblo a elegir a un político como Alan García, ¿qué esperanza puede albergar ese pueblo sobre días mejores? Como una multitud de ciegos, el Perú marcha entre tropiezos y temores hacia otro sangriento régimen represor y asesino.

LQS. Arturo von Vacano. Julio de 2006

 

 

La Calle
Los especiales de LQSomos
Campaña: Apoyo a los juicios contra los genocidas en Argentina
La Gavilla Verde
Creative Commons License
Envía esta página
Escribe el e-mail:

MP3
Año V. /