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La Calle
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| Año V. / | |||||
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Constitución europea, el gran engaño heredado Constitución europea. Empecemos por el final a preguntarnos y contestarnos los "grandes ideales" de este artículo. Debemos antes admitir que consecuentemente con los "Estados de Derecho" de las "democráticas" monarquías o repúblicas de las naciones de Europa, esta Constitución, o mejor dicho Tratado como lo titula Carlos Taibo, sigue la misma línea de dar por legal lo ilegal de las relaciones de producción asentada en la explotación del hombre por el hombre. "La solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres". Como frase o deseo en abstracto queda muy bien, pero si nos vamos al análisis de la realidad objetiva del mundo en que vivimos en cualquiera de las repúblicas o monarquías de esa Europa, rápidamente nos damos cuenta del deseo hipócrita. En realidad nos quieren decir que todos somos iguales porque, si bien es cierto que unos vendemos nuestra fuerza de trabajo (los modernos esclavos asalariados) y otros la compran (los modernos esclavistas o mercaderes, por eso del mercado de trabajo), ese deseo igualitario en abstracto nos quiere hacer creer que todos, democráticamente podremos llegar a ser modernos mercaderes, acceder a la verdadera igualdad de la opulencia que disfrutan los que Dios les dio adelantadas "iniciativas" antes que a los ahora vendiendo su fuerza de trabajo, luego, cuando no sean maquinaria productiva sino barro, llegarán a la gran opulencia, en el "más allá". Nos dan por sentado que el Sr. Botín y su hijita Patricia, son iguales en el disfrute de los bienes generados gracias al proceso productivo solidario de los verdaderos solidarios, (por los menos para generar riqueza) que los de Pepe y su hija Pepita de cualquiera de las sucursales del SCH donde laboran para preparar créditos e hipotecas "solidarias", para el disfrute de un hogar de los demás Pepitos laborales que pueblan el mercado "solidario" europeo, y latinoamericano a través de sus sucursales allende los mares, y los latinoamericanos allende de sus mares venidos al mercado de trabajo español. ¿Son iguales los Botines y los Pepitos? y dentro de ese mercado de "fruta humana" ¿son iguales los Pepitos y las Pepitas?, incluso en el mundo de los Botines ¿son iguales los Botines y las Botinas? Si seguimos de atrás hacia delante con ese articulo, nos aclaran la confusión que pudiéramos haber inducido. "el pluralismo", ahí está la aclaración, como Dios nos hace ricos y pobres, y como los aventurados verán el reino de Dios en el más allá, ¡ya está!, en la Tierra pluralidad, ricos y pobres, para no caer en dictaduras comunistas. La justicia y la solidaridad para unos en el más acá y para otros en el más allá. Ahí está la verdadera dialéctica materialista de clase y por lo tanto grosera, que nada tiene que ver con la filosófica humanística de los rojos comunistas. Respecto a los "Valores comunes de los Estados miembros de una sociedad", se les olvidó añadir: dividida en clases sociales antagónicas, por aquello de no ser ambiguos con su realismo pluralista basado en la doctrina de Dios. Sigamos, y llegamos al "respeto de los derechos humanos", y tienen razón, lo dice la Declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo 17, donde se reconoce la explotación del hombre por el hombre a través de la propiedad privada de los medios de explotación. Aunque los pactos internaciones firmados por los extintos países del llamado Socialismo Real, no figuraba ese derecho sobre la propiedad privada de los medios de explotación. Pero como desaparecieron los países socialistas, ¿quién reclama a estas altura los pactos internacionales? Es el fin de la historia nos dice el propagandista del sistema, y como de alguna forma sin decirlo lo admiten los modernos conductores del socialismo que nos quieren llevar a través de este Estado de Derecho, donde el respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, como vemos por lo anteriormente expuesto, en su tiempo y lugar están garantizados para todos. Nos dicen solo nos hace falta, hacer mejor y más moderna la propaganda para ganar las elecciones, y que en vez del disfrute en el más allá, consigamos para el pueblo el disfrute del paraíso en el más acá terrenal. También con sus hechos, ya que no se atreven con palabras, nos dicen acabemos con esos charlatanes trasnochados que pretenden hacernos creer que los trabajadores podrán organizarse como clase dominante. Nunca los que nacieron incultos podrán adquirir la cultura que tienen los buenos intelectuales marxistas o los bien aventurados no marxistas. Y deberíamos contestar como buenos ignorantes, sigamos a los buenos predicadores, no perdamos el tiempo en aprender teorías con base científica pretendiendo aprender lo que saben los más sabios, confiemos en que ellos nos llevarán al paraíso en la tierra. Como San Agustín nos dijo, no tengamos curiosidad, eso es pecado. Mira que si el pueblo aprender a ejercer la democracia directa permanente, no necesitará de políticos porque todos serán políticos y lo más importante dispondrán de los mecanismos organizativos adaptados a su realidad para poder practicarla, ¿qué será de la clase política?. Resulta curioso (si no fuera por su defensa divina de la "democracia"), que IU, una organización que se proclama de izquierdas entre al trapo de la confrontación imperialista europea, contra el imperialismo del nuevo mundo, da por buena esa libertad e igualdad existente entre Botines y Pepitos, acepta el reto con su limitado NO a la Constitución europea, sin que en ningún momento denuncien el fondo del problema, la falsedad de los llamados Estados de Derecho, el falso juego de la libertad desde la desigualdad. Ese NO con el tiempo llevará, como sus predecesores socialdemócratas hicieron en la I Guerra Mundial, a aprobar los presupuestos de guerra cuando la confrontación entre el viejo y nuevo mundo imperialista tenga lugar. ¿Alguna duda nos puede quedar sobre ese tratado al que llaman constitución, es ante todo un tratado militar? La democracia imperialista se impone por la fuerza de las armas. El que mayor poder militar tenga es el más democrático, el que pone su orden en cualquier parte del mundo. |