El embrutecimiento de USA
Esta última semana de febrero del 2008 ha visto un debate feroz entre
gringos de toda casta sobre un fenómeno que dura ya décadas y que yo lo
llamo como titulo estos párrafos aunque los gringos lo llamen"anti-racionalismo y anti-intelectualismo de elite". Cuanto más sencilla la
plaga más complicada la definición, como sucede casi siempre con esa plaga
feroz, los gringos. En dos palabras, el fenómeno consiste en un grave deterioro de la educación
gringa y un aumento masivo de la ignorancia, la estupidez, las conductas
incivilizadas y un embrutecimiento evidente para todos menos para quienes no
quieren verlo, los 300 millones de bípedos parlantes que sufren en este
paraíso del trabajador (estas deben ser las dos palabras más largas que haya
leído usted. Sorry.)
La causa de esta tragedia (imbéciles con el dedo en el gatillo nuclear) es
la "cultura del video", como la llama la escritora Susan Jacoby, de la que
me estoy robando las ideas como bucanero caribeño. Mi única disculpa es que
ella se las roba a otros inocentes como bucanera texana.
La característica más notable de esta plaga estriba en el desmedido orgullo
de mula que lucen sus víctimas. No sólo son cada día más ignorantes y
tontos, sino que se sienten brutalmente satisfechos de serlo. Como dicen
muchos, "soy una bestia, y a mucho orgullo". Muchos afirman que no es
necesario saber leer, que no necesitan interpretar un mapa, que aprender
otro idioma es absurdo y que mejor es dedicar la vida a jugar con videos que
hacerse de un oficio. No en balde declina a toda prisa el Imperio gringo.
Jacoby cita a la encuesta National Geographic-Roper cuando nos dice que la
mitad de los gringos de entre 18 y 24 años juzgan innecesario conocer la
ubicación en un mapa de los países a los que irán a asesinar inocentes a la
corta o a la larga. Dice que uno de cada tres juzga "nada importante" el
aprender otro idioma y sólo un 14 por ciento juzga esa virtud como "muy
importante". Dice también que uno de cada cinco cree que el sol gira
alrededor de la tierra y una "gran mayoría" cree que no es necesario saber
ni conocer datos como estos. Todos sabemos que sólo los gringos niegan a
Darwin e insisten en el creacionismo. Por ello debe ser que los gringos son
la masa peor desinformada del globo.
Un síntoma de este mal es la masiva disminución de lectores de diarios,
revistas, libros y etc. etc. Afecta a los jóvenes más que a nadie pero toca
a todas las edades de esos gringos a los que una vieja canción
revolucionaria nicaragüense llamó "enemigos de la humanidad" con toda
justicia. (Esta frase es lo que llaman "propaganda disfrazada" aunque el
disfraz no sea muy bueno. Disculpe.)
Cuatro de cada diez gringos no leen un solo libro por año, y la mitad de los
estudiantes de 17 años no lee nada en 365 días. La relación con el aumento
de computadoras y juegos de video es indirectamente proporcional, lo cual es
el modo difícil de decir que cuanto más juegan como bobos mudos ante una
pantalla menos ganas tienen de leer La Biblia, por ejemplo, o cualquier otra
obra de ficción.
Para demostrar que los videos y la TV mata cerebros como mataba la peste
negra, Jacoby usa los datos de un estudio de la Universidad de Washington
que demostró (sabe el diablo cómo, pues los gringos son mudos funcionales)
que cada hora que pasa un niño gringo ante la TV reduce su vocabulario en
seis a ocho palabras. (Ello explicaría el uso y abuso que hace todo gringo
en público, privado y TV de una palabra muy parecida a la "foco" española y
que antes significaba una invitación a una cópula privada o pública y hoy no
significa nada. ¡Vaya a buscar un diccionario, Olga!).
El resultado más dañino de esta plaga es la incapacidad general de entender
los mensajes más sencillos que pueda inventar usted. Así, mientras sus
abuelos entendieron ideas abstractas que el Presidente Franklyn Delano
Roosevelt les leía por radio cada semana ("el Japón está al otro lado del
Pacífico, Jimmy") hoy hacen esfuerzos inauditos por entenderlo cuando Bush
les dice, "la guerra en Irak es un éxito". Pillín como es, el candidato
presidencial Barak Obama ha limitado su mensaje a una sola palabra,"Cambio", sin decir si se trata de cambiarse los calcetines o de cambiar la
política exterior gringa. (Si, también hay negros que son gringos, Matilde.)
O sea que esa masa informe y brutal que elige cada cuatro años al presidente
de la nación más peligrosa de la tierra (tiene seis mil bombas atómicas) es
más tonta que un buey y más malvada que la madre del Bush actual, bien
llamada Bárbara.
Para terminar, la mala noticia: no sólo los gringos sufren de esta plaga,
sino que es mundial. Miren el África, miren Latinoamérica. Europa toda. El
mundo entero está habitado por una masa de seis mil millones de bípedos cuya
ignorancia y cuya TV les impide entender el más sencillo mensaje de todos,"¡Dejen de tener hijos!" y por ello han provocado el inevitable fin del
mundo. Pero los gringos se llevan la palma porque son brutos por elección
propia. Los demás lo somos por culpa de la fatalidad, ¿no es cierto?
Busque mi nota de la semana entrante en este mismo lugar si es que todavía
estamos todos aquí. Si no, buen viaje, y no lleve abrigo. Hace calor en el
infierno.
LQSomos. Arturo von Vacano. Febrero de 2008
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