El Papa ha muerto

Es difícil o imposible que no te hayas enterado, el despliegue de medios es descomunal (como siempre, la noticia la hacen ellos). Por un momento, en el mundo parece que no hay invasión de Iraq, guerras, miseria, hambre, injusticia, incluso que la tierra no gira alrededor del sol, los condones transfieren rebeldes espermatozoides, los anticonceptivos son un antojo ciudadano…

Tal como se mediatiza el llamado "mundo rosa", todos los medios se vuelcan a informar sobre el patético circo montado alrededor del Vaticano, de seguir así, alguno podrá licenciarse de paso en derecho canónico. No seré yo, el que critique la forma de gobierno de la Iglesia católica, ni su discriminación sexista, su funcionamiento antidemocrático, ni su jerarquización, su celibato, ni tampoco voy a entrar en si es lo mismo la Iglesia, que el cristianismo, las religiones y su lideres. Simplemente, no creo en la religión, tengo muchísima fe… pero en otras cosas, creo que es un derecho democrático que se me "consiente". Respeto, claro que si, cuestionar, pues también. Ya me gustaría a mí vivir en una sociedad donde los laicos tuviéramos el mismo respeto, con el que convivimos y aguantamos todos los días de nuestra vida, en cualquier país del mundo (salvo honrosas excepciones). Tal como ahora, haber quien se atreve a criticar la doctrina social de la Iglesia, el bárbaro retroceso al que estamos sometidos humana y moralmente, como si todos estos años de pontificado hubieran sido prodigios. El fabuloso milagro de alabar a los muertos, que a los vivos ya les damos hoguera.

Hoy todos dicen sentir pena y dolor, grandes personajes de todo el mundo lo lamentan, desde Bush ("Un buen y creyente sirviente de Dios ha sido llamado a casa" "un campeón de la paz y la libertad") Tony Blair ("fue una inspiración") Aznar ("gran luchador de las libertades" "el líder de dimensiones más importantes con el cual yo he tratado") a este trío lo pongo juntito por su vida llena de decisiones de reflexión cristiana. Lo sienten los banqueros, los sindicatos (oficiales, amarillos), los ayatolas, las familias reales (por la gracia de Dios), monseñor Basseoto (que siempre supo dar las bendiciones, en los lugares más insospechados) la secta del Opus (la que en España vive con subvención del estado), los Guerrilleros de Cristo (pedagogía del siglo I a.c.), lo lamentan tantos…

La no coincidencia en el tiempo, impide que a sus exequias, no acudan grandes católicos y servidores de la Iglesia como: Mussolini, Trujillo, Salazar, Franco… benditos y santos todos. Otros bendecidos y amparados por la Iglesia, no podrán estar en este velorio por motivos de salud: Pinochet, Videla, Agosti, Massera…

Y nosotros aquí, ciudadanos no creyentes, queriendo cambiar el mundo, sin más mística que hacerlo realidad, ya y ahora. Descanse en paz, él que puede, que lo que es aquí en la Tierra, sigue, mucho más de lo mismo: miseria, enfermedad, hambruna, injusticia y desigualdad.

Galileo

 

 

La Calle
Los especiales de LQSomos
Campaña: Apoyo a los juicios contra los genocidas en Argentina
La Gavilla Verde
Creative Commons License
Envía esta página
Escribe el e-mail:

MP3
Año V. /