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Bolivia. Kempff con la cuerda al cuello
Hasta hoy, lo único que sabía yo de este autor era que parecía apenas
original: mientras otros escritores besaron nalgas para hacerse embajadores, este sobrino del Enano Maldecido besó nalguitas hasta que el Enano le hizo embajador, pero ni así pudo ser escritor en Madrid. Claro que en SRZ brilla por culto, pero sólo entre sus compadres, cosa fácil. Es una gloria local.
Local o no, hoy está con la soga al cuello, o tal vez con la camisa de
fuerza ya ajustada, dada la desesperación que traiciona en las siguientes
líneas enviadas a mi computadora por alguna amistad suya. No sólo parece
haber perdido la chaveta sino un pasaje a MIA del que habla un poco al
desgaire. Debemos agradecerle, sin embargo, el haber puesto en blanco y negro el alma de los temores que acosan a los adversarios del Presidente indio, la
honestidad un poco idiota que le lleva a confesar la soledad espiritual y
material en que se sienten sus compinches (¿dónde está el millón de
Diciembre?) y una ignorancia que luce transparente, reflejo de una vida
dedicada a describir no muy bien coitos eternos. Parece Montaner, pero
borracho.
Debe estar tocado nomás si cree que Evo quiere (o puede) gobernar sólo con desempleados, gente sin casa propia, los que nunca han estudiado, los
desnudos, en una palabra. Pero así es el miedo acompañado de una bárbara ignorancia.
En fin, he aquí el embajador en toda su gloria de escribidor. Estos son sus
cucos. Me he atrevido a agregar algunos comentarios para dar ocasión a mis enemigos de decir que estoy más loco que Kempff y para demostrar mi calidad de demócrata.
CON LA CUERDA AL CUELLO
Manfredo Kempff. Ya no hay para qué engañarse; estamos con la cuerda al cuello.
Y quiénes estamos´? Los que S.E. ha venido señalando con el dedo, desde hace
años, como unos invasores del territorio, unos saqueadores de riquezas que
no nos pertenecen; unos sangrientos represores de los pueblos originarios´;
unos crápulas, racistas, separatistas, violadores, narcotraficantes, y
muchos adjetivos más que se pueden agregar. Y estas acusaciones son mucho
peores, ahora, desde el Gobierno, cuando ha medido sus fuerzas y cree que
ya las tiene todas consigo.¿Y somos los cruceños, benianos y pandinos, cambas en general, los que
estamos con la cuerda al cuello? ¡No! Son también los paceños,
cochabambinos, tarijeños y chuquisaqueños, los criollos a
quienes S.E. les echa las mismas culpas que a nosotros los orientales:
explotadores, corruptos, abusivos, dueños de pongos y de mitayos. Arturo von Vacano: Hay dos caras en esta moneda: una, la indudable corrupción boliviana, que comienza en los lustrabotas. Es una corrupción de la que nadie se salva. Tal vez Rodríguez, el de los missiles, es el ejemplo más evidente y dañino. Como presidente de la suprema fue símbolo y representante de un poder judicial que avergüenza a la especie humana. Le bastaron 15 minutos en el Palacio Quemado para corromperse, si es que los missiles son el único caso de su corrupción.
Si todos somos corruptos, nuestra corrupción está en correlación directa con nuestros bienes terrenales: quien más tiene, más ha robado y mayor culpable es que los hambrientos y desnudos de nuestra tierra, un 60% de la población.
Por eso debe ser que el otro 40% de la población, esos a los que aquí se
refiere Kempff, poco o nada hicieron para castigar a los corruptos que
denunció el Presidente usando cifras y datos de USAID. Como somos cómplices de esos jueces, a nadie (entre los que menciona Kempff) le conviene destapar esas ollas de grillos. A nadie, entre los que tienen, le conviene alterar ese "poder", así sea monstruoso y conspire contra la vida del país.
La otra cara: no todos los que Kempff llama criollos (tiene miedo de la
palabra "mestizos" ese mestizo) son "dueños de pongos y mitayos", pero
sabemos que tales entes existen en la Bolivia actual y se da la coincidencia
de que la mayoría de esos monstruos trasnochados explotan a los humildes en esa media luna en que viven, y el ejemplo más reciente es Villavicencio, campeón de combates de pata y mano contra indios y mujeres. ¿Por qué no investiga a Villavicencio la corrupta y gran prensa boliviana?
Es fuera de esa luna donde viven los mestizos que han juntado cuatro reales y han dejado atrás (tengo la esperanza) el modo de pensar de Patiño, Hoschild y Aramayo. Son los que creen que se puede vivir en Bolivia, hacer un hogar, sin robar a diestra y siniestra ni corromper ni ser corrompido.
Son la única esperanza de Bolivia, si es que se ponen por fin los pantalones
y escuchan a su consciencia y toman partido.
O sea que las acusaciones de Evo no vienen de la luna (la verdadera) sino
que reflejan una realidad nacional que es horrible pero evidente. Quienes
saben leer saben que esa verdad es como la luz del sol. Quienes prefieren el estado de cosas que dejaron Banzer, Tuto y Goni lo prefieren porque no
pueden ver más allá de sus intereses enanos. Quienes ven más lejos saben que los cambios que vive Bolivia son irreversibles y serán buenos a la larga o a la corta, todo depende de cada boliviano.
Kempff escribe:
Si observamos bien el panorama que se cierne, aquí no se trata de un
enfrentamiento entre oriente y occidente.
Eso quieren hacernos creer para fomentar el regionalismo. La
pugna está entre quienes entienden lo que leen y los que no. Entre quienes
tienen una casa y los que no. Entre quienes han estudiado y los que no.
Entre los que tienen un empleo y los que no.
Arturo von Vacano: Esta estupidez es hija del modo de pensar que domina a los cívicos de SRZ, CBB y, tal vez, TJA. Como tales cívicos gobiernan sus regiones (la "autoridad moral" de Branko) tal modo de pensar domina esas regiones. Pero vimos al millón de diciembre reducido a los 500 mercenarios del Plan Tres Mil. Ya vemos la debilidad de Branko y sus compinches. Ya vemos a donde va Kempff.
¿Es cierto lo que escribe Kempff? Puede gobernar Evo con los desnudos, los hambrientos, los que no pueden escapar de la miseria, Y SOLO CON ELLOS?
Esta estupidez, la de dividir y separar a los que tienen de los que nada
tienen, sólo puede darse dentro de una mentalidad racista. Un ejemplo de tal desviación es el Sur de USA durante su Guerra de Secesión. Así pensaba ese Sur pobre regido por "nobles" ricos a base de la esclavitud. No sólo
perdieron esa guerra porque no disponían de los medios materiales para
ganarla sino también porque su moral, despreciable, mereció el desprecio
final de los más. En lo práctico, porque sus desplantes y pretensiones eran
sólo una burbuja.
Por lo demás, en toda guerra, quien más pierde es quien más tiene, pero
quien nunca he tenido nada lucha muy bien porque algo quiere tener. ¿Por qué no lee la "media" luna "Lo que el Viento se Llevó"? Debe haber por lo menos una copia en SRZ. Debería leerla antes de que el viento se lleve a los cívicos.
Pero el caso es simple: no es Evo quien divide y separa. Es que hoy, gracias
a Dios, cada boliviano debe decidir la Bolivia que quiere para sus hijos y
debe hacer algo más que agitar la sin hueso. Ningún destino es peor que el
que hicieron los Banzer, los Tuto, los Goni. Si hay gentes que prefieren a
esos personajes, ¿no será mejor para el futuro que el viento se las lleve?
Cuando se vive mirando para atrás se asesina el futuro.
Póngase la mano al pecho: ¿Cómo hubieran actuado Goni o Banzer en la
coyuntura que vive Evo? ¿No estaríamos lamentando una o dos masacres? ¿Ha tratado el país a cualquier Presidente del pasado como trató SRZ a Evo? Ese es el racismo que lleva a Kempff a escribir su disparates suicidas.
Kempff escribe:
Así que cambas y collas de una clase social distinta a la que impera en el
MAS (una clase media o acomodada) están condenados a ser avasallados si no
se defienden o si no se entregan como ovejas. Lo mismo va a suceder cuando
los masistas quieran la revolución de verdad, con los que viven en
Equipetrol en Santa Cruz, Calacoto en La Paz o en El Prado cochabambino. Ojo que no existe revolución sin asalto a la propiedad privada. El MAS no
concibe avasallar a los cruceños y dejar a sus espaldas enclaves blancos o
mestizos que no lo respalden. Van a cortar a todos por el mismo
rasero. A los que se creen a salvo no los va a salvar ni su ingenuidad.
Arturo von Vacano: Todos sabemos que esa clase social de que habla Kempff es ínfima. Los ricos de hoy son, en su gran mayoría, hijos de la corrupción, pero no hacen legión. Podemos señalarlos con un dedo. Los conocemos a todos. Si hubieran dejado algunos huesos para los pobres, nunca hubiéramos llegado a este día.
Todos sabemos que también la pobreza se disfraza y pinta y disimula. Sabemos que no existe una "clase media" real en Bolivia. Sabemos, en un sentido real y profundo, que todos somos pobres y que algunos, tan pocos, no lo son. Nos ha tocado "vivir como perros para que algunos vivan como chanchos".
Si hay quienes no quieren cambiar esta realidad, son también muy pocos. Son aquellos que buscan que la ciudad arda para salvar su propio techo. Pero, ¿qué obligación tenemos con nuestros hijos? La principal: negar a todos todo "avasallamiento", palabra idiota elegida por un ignorante.
Si Kempff está en los cierto, ¿por qué no cambian los pobres de SRZ a sus
patrones? Su "avasallamiento" ha durado medio siglo ya, desde la Revolución traicionada del 52. Bolivia, excepto la "media luna", ha cambiado en algo desde entonces. En LPB viven bolivianos venidos de todas partes y nadie es "vasallo" de nadie. ¿Por qué no puede Bolivia hacer lo mismo?
Kempff escribe:
De las lágrimas tiernas de un Evo Morales que juró a la Presidencia en medio
de la emoción de millones de personas ‹bolivianos y extranjeros‹, ya no
queda nada. La turbación de llegar al poder, de ser el primer indio en
ocupar el Palacio Quemado, ha quedado atrás y S.E. se ha convertido en un
mandón y marrullero, que no hace sino engatusar a los cándidos que van a
reunirse con él. Es un Chávez andino que, como Chávez, está preparando el
terreno para dar el trancazo final a una clase que todavía pervive, aunque
cada vez más sumisa. Chávez es un político ambicioso, avezado, histriónico,
comediante; Morales, el discípulo andino socarrón.
Pero no por eso menos hábil. A tal extremo que, tal vez, Chávez ya no tenga
nada qué enseñarle, salvo la chequera.
Arturo von Vacano : Estas tonterías no merecen comentario alguno.
Tal vez, una nota: si Evo cae, caerá como Villarroel, asesinado por turbas
pagadas.
Sólo por haber puesto a Bolivia en el mapa del mundo merecería mejor suerte.
Y sólo la ignorancia y el racismo impiden que los bolivianos en masa se
decidan a vivir como hombres y no ya como perros o chanchos.
Y otra: ¿Quién acusa a Evo de corrupto? Compárenlo con Rodríguez.
Kempff escribe:
Todo lo que Chávez le enseñó a S.E. ya está en marcha o a punto de
realizarse: Asamblea Constituyente que favorezca a sus intereses; banderas
antiimperialistas y aproximación a Castro; expropiación de las riquezas
naturales y vuelta al estatismo; muerte a la libre expresión a través del
copamiento de los medios de comunicación; amedrentamiento del Poder
Judicial; captura de la educación privada; voto a los 16 años; manejo de la
salud pública y privada; hostilidad a los sentimientos religiosos; toma del
sistema financiero; obediencia plena de las Fuerzas Armadas y
manoseo de sus mandos; acaparamiento de tierras; creación de grupos de
choque civiles movimientos sociales); manipuleo en la extensión de cédulas
de identidad y bronca contra la Corte Electoral; desestimar los grandes
mercados para eludir la alianza comercial con las grandes potencias; hablar
todo el día, todos los días, para que la Revolución esté en los oídos y la
mente del pueblo.
Arturo von Vacano: ¡Ah, si tal fuera cierto! No escupirían al Presidente, ni lo golpearían ni lo amenazarían de muerte. No colgarían una cuerda junto al Cristo destinada al Presidente indio. No negarían su colaboración a un régimen que, huérfano, se ve forzado a buscar "neófitos" porque los "expertos" son todos racistas y prefieren la muerte del país antes que trabajar con un indio.
Kempff escribe:
Nosotros vamos por ese camino o yo soy un gran equivocado? Si todavía existe una diferencia entre Bolivia y Venezuela, es que algunos
bolivianos están dispuestos a darle la cara al Gobierno y no se quieren
largar a Miami. Otros ya se largaron esperando salvar sus bienes y su
pellejo.
Pero de que estamos con la cuerda al cuello, estamos
Manfredo Kempff
Arturo von Vacano : Por fin, una verdad: estos son cambios irreversibles. Si sólo costaran los pasajes de los que se largan a Miami, grande sería nuestra fortuna. Pero con luminarias como Kempff, ¿es posible creer que los cambios no precisan de sangre ni violencia?
Sólo los ciegos, los ignorantes, los corruptos y los egoístas sienten que
están hoy con la soga al cuello. Los demás, que son los más, continúan
luchando por su primer día de justicia, el día en que su país será como nos
lo pide Bolívar. Bolivia debe ser esa patria en que se den "la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de
estabilidad política".
Esa es la meta y ese el objetivo final. Todos debemos anotar esas palabras
en oro y llevarlas en el corazón hasta alcanzar ese día. LQSomos. Arturo von Vacano. Junio de 2007
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