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Las mil y una guerras Una generación incorpora a la siguiente modelándola en los patrones culturales vigentes. Así, se introduce a los más pequeños en los usos y costumbres, en las tradiciones de un grupo, en los valores de una sociedad. Los más pequeños crecen nutriéndose de los valores que el grupo les enseña. Es una manera de lograr la pervivencia de la sociedad. Y la educación es la vía por la cual transfiere una generación a la otra aquellos principios que resultan convenientes para la convivencia y para la pervivencia del grupo. Cuando veo las imágenes de los bombardeos a Beirut, me pregunto cómo se puede modelar a los más pequeños, en qué valores. No sólo me lo pregunto con relación a los niños de Beirut, sino también a los niños de Israel. Porque si incorporamos a las generaciones instruyéndolas en medio de este genocidio, cuáles van a ser los resultados? Caín se volvió furioso contra su hermano Abel y acabó asesinándole Recuerdo la frase de Ryszard Kapuscinski: la guerra es una derrota de la humanidad .La cultura, que llevó siglos en consolidarse y volverse mas compleja, termina en el cesto de la basura por obra de ese mismo ser “pensante”, ese que, motivado por el desafío permanente, acumuló experiencias que como un totum formó el paquete cultural, esa herencia social que en otras oportunidades sirvió como base de adelanto social, pero que cada vez dista mas de ser lo deseable en términos de pervivencia de la sociedad.A este paso, algunas culturas sólo podrá transmitir las ruinas.El siglo XXI se está tornando un siglo en llamas, por los conflictos, guerras y odios que la enlutan.Con el efecto del péndulo muchas sociedades son destruidas y vueltas a construir para ser destruidas nuevamente. Destruidas muchas veces, algunas siempre renacen de sus cenizas.Tradicionalmente, la guerra ha sido producto de un enfrentamiento entre los Estados, dado que el Estado es el que monopoliza los instrumentos de violencia: un conflicto entre fuerzas armadas organizadas y jerarquizadas, representantes de los Estados.El objeto de las guerras ha sido siempre la conquista territorial y la derrota del enemigo. La guerra tradicional resultaba un fenómeno muy bien definido.Ahora las cosas han cambiado, existe un nuevo tipo de guerra. El objeto ya no es la conquista territorial. En el mundo moderno el territorio dejó de ser símbolo de prestigio. Un país puede tener un territorio enorme, pero eso no significa que sea poderoso. Se lucha por promover un grupo étnico, los intereses de una minoría, ciertos objetivos religiosos. Muchos países con grandes territorios son muy débiles como Estados (1). La guerra es una guerra por los recursos, y de ellos el agua y el petróleo son los mas codiciados.Junto a esto, tenemos un tremendo desarrollo de la tecnología en el armamento y un aumento espectacular del mercado negro de armas.Sin ir muy lejos por ejemplo, la guerra del fútbol fue un enfrentamiento bélico entre El Salvador y Honduras, que si bien tenía raíces más profundas, se desató, al menos como casus belli por el maltrato recíproco de los hinchas de cada país durante una eliminatoria mundialista. De las tribunas de un estadio a la guerra entre dos Estados. ¿No es esta la guerra más absurda de la que se tiene noticia? Esta guerra tuvo como sustrato la defensa de los grandes terratenientes salvadoreños, sus privilegios, las famosas catorce familias que controlaban todo el país.En Cercano Oriente, como en un eterno relato de Scherezade, la guerra vuelve a empezar una y otra vez, sin solución de continuidad. Pero son más de mil y una las noches de la guerra como son más de mil y una las muertes que produce. Guerra milenaria que enfrenta a una nación, étnicamente ligada, aunque enemistada en sus dirigencias desde remotas épocas. ¿QUIÉN GANA? ¿QUIÉN PIERDE? Nadie gana con una guerra, ya lo dijo Kapuscinski: la guerra es una derrota de la humanidad pierde el ser humano. Pierde la Humanidad. La guerra es, paradójicamente, un producto cultural que nace para destruir los demás productos y manifestaciones que surgieron al compás de la naciente razón humana, de la compleja relación desafío-pensamiento, resolución-cultura, sabiduría-sociedad. ¿Qué valores puede transmitir una generación a la siguiente? ¿Cómo se incluye a los nuevos integrantes cuando el modelo, el ejemplo en el que está inserto, es la guerra, la violencia? Ahora bien, la pregunta mas importante -y, fundamentalmente, su respuesta- para reflexionar es : ¿A quién le conviene esta “Guerra sin fin”?. Entonces habrá que pensar: ¿quién fabrica las armas? ¿Para qué las fabrica? ¿Qué pasa si no hay guerras? ¿qué le conviene mas, que haya o no haya guerras?. Obviamente, el “río revuelto” sólo beneficia a los que están de pesca… ¡Qué pena tan profunda producen las imágenes de la destrucción de vidas, de niños, de ancianos, de familias. No son “daños colaterales” como eufemísticamente se los quiso negar, negando su condición humana, con los bombardeos norteamericanos en Irak. Corrían los días de fines de guerra y había un soldado regresando intacto: intacto del frío mortal de la tierra, intacto de flores de horror en su cuarto. Elevó los ojos, respiró profundo, la palabra cielo se hizo en su boca y como si no hubiera más en el mundo por el firmamento pasó una gaviota. Gaviota, gaviota, vals del equilibrio, cadencia increíble, llamada en el hombro. Gaviota, gaviota, blancura del lirio, aire y bailarina, gaviota de asombro. ¿A dónde te marchas, canción de la brisa, tan rápida, tan detenida, disparo en la sien y metralla en la risa, gaviota que pasa y se lleva la vida? Corrían los días de fines de guerra, pasó una gaviota volando, volando lento, como un tiempo de amor que se cierra, imperio de ala, de cielo y de cuándo. Gaviota, gaviota, vals del equilibrio, cadencia increíble, llamada en el hombro. Gaviota, gaviota, blancura del lirio, aire y bailarina, gaviota de asombro. Corrían los días de fines de guerra, pasó una gaviota volando y el que anduvo intacto rodó por la tierra: huérfano, desnudo, herido, sangrando. (2)¡Qué bronca provoca tanto empecinamiento y tozudez absurda!, tanto derroche de creatividad para el mal; tanta basura mental que manipula los medios, las imágenes, los discursos, para convencer acerca de la necesidad de la estupidez de la guerra. Hoy, la fuerza mas poderosa del mundo siempre está detrás de los grandes genocidios y de los enfrentamientos de la Humanidad: Líbano bombardeada. Hezbolá y la Mosad, Hamás y el Estado de Israel. Ellos pelean, y el Tío Sam se restriega las manos y crecen sus colmillos, pensando en los beneficios que obtendrá… LQS Mónica Oporto. Julio de 2006 (1) http://www.letraslibres.com/index.php?art=7597 (2) Silvio Rodríguez: La gaviota (1976) |
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La Calle
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| Año V. / | |||||