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Bolivia. Los Chistes de ese Evo, ¡Huá!
Leo en el International Herald Tribune de París que el "Ministro
Presidencial Juan Ramón Quintana" vendrá a Washington a denunciar las"interferencias" de la Embajada en Bolivia y criticar la ayuda que ofrece
tan interesadamente USAID, la agencia yanqui de espionaje y subversión
establecida hace 50 años para sostener el dominio del Imperio en el mundo
todo.
Hasta para un indio cocalero y pícaro que podría explotar todavía por otros
dos años la imagen del buen salvaje que eligió la chompa del siglo para
visitar Madrid, este viaje y este mensajero mal elegido (no habla inglés,
aprende español) representan un chiste más que tonto, hay que decirlo: es
como visitar a Satanás para denunciar las lisuras de un diablillo llamado
Goldberg.
La idea es, o parece ser, la de presentar cara de cholo mal dormido y fingir
que la capital no sabe lo que hace la embajada. Lo cual es lo mismo que
decir que la mano no sabe lo que hace el dedo. O la cabeza ignora lo que
hace el pie. Eso si que es meter el dedo donde no se debe y la pata hasta la
ingle. Anda, indio sonso. ¿Quién es tu asesor? Eso, cuando el buen Dios o el poderoso Inti han regalado a Evo, que ni
siquiera acullica, una oposición que ya quisieran Chávez, Correa o el mismo
Fidel: una banda de nazis croatas al mejor estilo del Hollywood-1950
compuesta por 300 mercenarios asesinos que ni siquiera saben firmar, el
prefecto más bruto e ignorante del Hemisferio Occidental, tres picapleitos
aficionados a robarse documentos internacionales para "escribir" autonomías
y el "Furer" mismo de Santa Crú, Herr Branko, alias Gringo Mata la Guagua,
un cruco con aire de despistado elegido por su familia de expoliadores para
prestar su cara y sus escasos sesos a esa causa perdida.
Como antes dije y con placer lo repito, los tiranos de nuestra más reciente
historia, Banzer, Tuto, Goni, García Meza y etc. etc. habrían enviado a
patadas y en quince días a esa "oposición" al exterior, a la cárcel o al
cementerio. Pero Evo, sabe Inti porque será, prefiere denunciar las lisuras
de Goldberg, judío asociado a nazis para matar indios, mire usted con qué
gente se mete ese Branko, Doña Edu.
Ello cuando van varios años desde que los degolladores de la Unión
Cruceñista debutaron en fotos y películas internacionales correteando por
todo Santa Crú sobre sus jeeps marcados por la svástica tradicional
hitlerista y pateando mineros ancianos en combates de uno contra 23, como
los prefieren esos gorilas maricones. Cuando envié esas fotos a mis amigos
socialistas europeos se quedaron con la boca abierta. No podían creer que la
barbarie en su peor forma hubiera sobrevivido en Bolivia otro medio siglo.
Y sin embargo, es así. Santa Cruz, una ciudad de un millón de habitantes y
la más rica, tal vez, del país, ha sido convertida por Branko en la nueva
Chicago bajo el gobierno del gángster Al Capone. Branko y sus criminales
mantienen un régimen de terror en esa ciudad que ha acallado a cientos sino
miles de gentes que saben firmar y pensar y que, débiles como toda víctima,
se atrevieron apenas a presentar un papel que dice, tímido: "también
nosotros somos Santa Cruz" antes de desaparecer bajo la bota de Branko.
Hoy el terror racista y fascista domina Santa Cruz, la capital croata nazi
de Latinoamérica, pero Evo denuncia a USAID sin haber despedido ni fusilado
a los policías traidores a la patria que espiaban para Goldberg ni aceptar
que hay otros espías que no se han sacado la máscara todavía. Esos espías
son como las moscas; hay que aprender a trabajar a pesar de ellas. Bajen al
sótano y pregunten al Mono Paz, ese que los usaba para decirles cochinadas a
los gringos.
No pasa por debajo de la selva negra que Evo lleva por cabellera la idea de
enviar dos fotógrafos y un redactor de prensa para componer fotos sobre la
dictadura de Branko y su canalla y diseminarlas por el mundo ancho y ajeno.
No. Prefiere denunciar el hecho de que hay policías que trabajan para la
embajada porque paga mejor, hecho que se repite en cada país y en cada
continente. No en balde es el Imperio imperio, Evo.
Pero tras este chiste malo hay una verdad feroz que es necesario denunciar a
la brevedad posible: el pueblo boliviano ha logrado inventar algo nuevo en
cuanto a tiranías y dictaduras. Es el primer pueblo de la historia que
desfallece no bajo un régimen racista y arbitrario sino bajo dos bandas de
extremistas, dos tendencias que son ambas callejones sin salida, dos
disparates que han crecido sin nadie que los frene hasta alcanzar esta
cúspide del absurdo: la sorda guerra entre indios socialistas contra
fascistas criollos con íntimas relaciones internacionales.
Esta es la hora en que no es posible ya hacer el ciego: verdad es que Evo no
quiere gobernar con TODOS los bolivianos. Como decimos allá, verdad había
sido desde el primer día. Pero la justicia de su causa me cegó y no pude ver
la injusticia de sus fines u objetivos. La creación de un nuevo Kollasuyo no
sólo es imposible, es algo peor, una idiotez. Negarme mi lugar en Bolivia
sólo porque soy blanco y guapo y no de cobre y chato es una maldad que me
provoca ira, como dice un guasón argentino de reciente cuña. Y entendámoslo
bien: es Evo quien nos dice a los blancos guapos, "si no estás conmigo estás
contra mí", forzándonos a oponernos a sus nefastos planes y a sus legiones
de inditos chatos y "feos" como dicen en Santa Crú. Es Evo, mi héroe, quien
nos ha abandonado. Ha abandonado a los mestizos letrados sin los cuales no
puede gobernar. Por eso está "argentinizando" YPFB. Socializa con la
izquierda y argentiniza con la derecha, forzado por el abandono de las
clases "educadas" bolivianas. Cómo dijo él mismo hace un par de meses, es
preciso darse el tiempo necesario para indianizar el ejército, indianizar la
educación, indianizar por aquí y por allá hasta que exista un canciller que
pueda hablar con el ruso Putin. No es cosa de quince días, el plan de Evo.
Pero a pesar de haberlo reducido todo a una comedia (tragedia no es: los
bolivianos miran pero no actúan) en que todo crimen queda impune y todo
abuso lo recuerda sólo su víctima, el sesenta por ciento de la población
sigue viviendo de aire, casi un millón de niños bolivianos se va a la cama
(si tienen cama) con hambre y los que tienen con qué taparse el rabo están
pensando en irse a Madrid. Ese es el resultado de dos años bajo el régimen de Evo/Branko, los
tiranuelos de Bolivia. Por eso debe ser que Evo se cortaría el brazo
izquierdo antes de mostrar al mundo las barbaridades cometidas por Branko y
sus compinches contra Santa Cruz y Bolivia y los cómicos absurdos que son
esos documentos escritos por los "dotores" crucos para pasmo del universo.
¿Quién me iba a decir que vería yo la hora en que agradecería a García Mesa
la "beca" con que me sacó de Bolivia? Claro que nunca llegaré al crimen
cometido por el nisei Shimose cuando se abrazó con el dictador Banzer a
cambio de un cartón de colores. Siempre estaré del lado de los desposeídos
de Bolivia (fui uno de ellos) pero es doloroso comprobar que en Bolivia no
es posible tener ídolos, por raro que parezca. El Nuevo Kollasuyo significa
el fin de nuestras esperanzas y sólo la guerra y la discordia asoman a
nuestro horizonte. Es necesario decir adiós a las esperanzas nacidas en
diciembre de 2005, pero no es posible que todo acabe con una nueva "clase"
de explotadores de piel de cobre, de modo que será necesario crear nuevas
esperanzas: ¿Dónde está el tercer hombre que puede salvar la coyuntura?
LQSomos. Arturo von Vacano. Marzo de 2008
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