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Otro once de marzo Dos años. Para algunos de nosotros casi todo sigue igual, nuestras vidas, nuestros trabajos y nuestros sueños, pero para otros todo es diferente, están aprendiendo a vivir, algunos aún no saben soñar, muchos no pueden trabajar, otros vivirán eternamente con la herida sangrante que deja un hijo, una hija que ya no está, injustamente arrebatado, sin sentido, inocentes. Nosotros, los que vivimos lejos del Pozo, de Santa Eugenia y de Atocha, los que tenemos a los nuestros con nosotros tal y como eran, nosotros, nunca alcanzaremos a comprender qué sienten, tampoco es sano imaginarlo, yo sólo sé que me inunda un profundo rencor por los que propiciaron que aquello fuera posible, por los que no tuvieron en cuenta las terribles consecuencias de sus actos, y tampoco esto es sano pero así lo siento y culpabilizo tanto a los que ofrecieron un pretexto a estos sanguinarios asesinos, como a los propios terroristas, a unos se les busca sin descanso a otros nada les ha borrado la sonrisa cínica del rostro, inhumanos, unos y otros. Otro once de marzo, 1500 personas cumplen dos años, renacieron con terribles secuelas, otros, 192, sencillamente no están. Como sólo tengo mis palabras, quizás un poco repetidas, para recordarlos, aquí las expreso, con pena, con ánimo, un sencillo recuerdo para ellos y una airada petición para todos, no le demos a nadie que no valore nuestras vidas el poder de gobernarnos. LQS Aixaferra. Marzo 2006 |
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La Calle
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| Año V. / | |||||