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Por ellos, no olvidaremos Después de un año, cuando oigo testimonios de gente que iba en los trenes, me parece insignificante mi propio dolor, la pena que yo siento no es nada junto a la de las víctimas, que son más que esos números 192 y 1500, son ellos y cuantos les rodean. Aquella mañana me levanté y encendí la radio, eran las siete y media, al poco empezaron a llegar noticias de una explosión en Atocha, todo era confuso, la información llegaba con cuentagotas, no se hablaba de víctimas pero yo corrí al teléfono, el tiempo que transcurrió hasta que descolgaron al otro lado me pareció eterno, al fin una voz contestó: ¿qué ha pasado? he escuchado una explosión -Ha explotado un tren de cercanías en Atocha- le dije- y me eché a llorar. Ella estaba bien, tenía turno de tarde, no se había subido al tren en Entrevías. Yo no vivo en Madrid pero he subido a ese tren muchas veces, siempre lleno de gente, a veces he corrido para cogerlo y me he enfadado por no llegar a tiempo, aquella mañana mucha gente debió hacer lo mismo, unos salvaron su vida, otros la perdieron. Resulta inevitable recordar porque es once de marzo como aquel once de marzo, pero debemos hacer un esfuerzo por no olvidarlo cada día, nosotros, los que no somos víctimas de aquel atentado y nuestra pena inevitablemente es menor, debemos luchar por ellos, por el futuro, no olvidar por qué pasó y seguir exigiendo responsabilidades, no podemos cejar en nuestro empeño de vivir en paz a pesar de quienes nos impusieron la guerra y nos trajeron la muerte y el dolor a un país recompuesto de otros dolores y otras guerras, la memoria es necesaria, pero no para ellos, a las víctimas, que pase el tiempo y que se apoyen en los que escuchamos descolgar el teléfono aquella mañana, seguiremos aquí viviendo y creyendo en la paz como única arma. Todos íbamos en aquellos trenes, ninguno salimos ilesos. Aixaferra |
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La Calle
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| Año V. / | |||||