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Ricos y pobres No sonaran las sirenas, las tienen apagadas. Todo seguirá
su itinerario sobre el horario previsto, nada cambia. Los banqueros
seguirán ganando con las multinacionales, explotando y agotando
los recursos naturales del mundo con la protección de los ejércitos
armados por la gran industria militar de los países ricos. Seguirá
"engordando el cerdo del capitalismo" que cuida y justifica
su imagen con los medios de información, que inventan lo que
no existe y cambian lo que es. Lo dice la ONU, en uno de sus últimos informes (1), quizás lo único para lo que sirve esta institución, el 80% de la riqueza mundial está en manos de 1000 millones de personas del mundo desarrollado. El 20% repartido entre 5000 millones del otro mundo (que esta aquí, en este planeta). Si afinamos más en las frías estadísticas, en el mundo desarrollado también aumenta la desigualdad, ciudadanos de segunda y de tercera, la época de los "sin": sin papeles, sin pensión, sin techo, sin atención medica, sin trabajo, sin derechos excluidos del sistema, recortes de las protecciones sociales, fortunas cada vez mayores, miserias cada vez más grandes. En el otro mundo, el que está en vías de desarrollo o de retroceso, también hay fortunas, la de los gobernantes de turno y sus parásitos, la riqueza en manos privadas en Asia Pacífico aumentó un 8,5 por ciento a 7,2 billones de dólares; en Oriente Medio, un 28,9 por ciento a un billón, y en África un 17,3 por ciento a 700.000 millones de dólares, fortunas protegidas en bancos de países "desarrollados", bancos gestores de las deudas y créditos interminables del llamado "tercer mundo", es primordial no borrar de la memoria que numerosos países que hoy arrastran interminables deudas estuvieron presididos por tiranos civiles y/o militares que desviaron los créditos prestados para la compra de armamento: el negocio de las guerras o para silenciar las protestas civiles. También desviaron esos créditos para la adquisición de bienes de lujos de las élites locales, para hacer faraónicas obras de endiosamiento del dictador de turno y que no llegaron para ningún beneficio a la población civil, o que ni si quiera llegaron al país, depositando el capital en sus cuentas corrientes, en bancos del Occidente privilegiado, bancos que ha su vez gestionan la deuda. Mientras que la población se muere de hambre (un total de 1.200 menores fallecidos cada hora) y esto es contundente, más que las estadísticas. La gran sinrazón que se ejecuta al exigir el pago de la deuda, es seguir sin tener en cuenta a la población que, además de tener que vivir y sufrir el hambre, la miseria y la muerte que gestionan sus jerarcas sobre ellos (con la colaboración del FMI, G-8 ), jamás se beneficiaron de esos créditos, usados en beneficio de muy pocos y para gran mal de muchos (2). Según el informe el mundo es ahora más desigual que hace 10 años, a pesar del sólido crecimiento económico (para algunos) -un 3,9 por ciento a nivel mundial, el más alto en veinte años-. En total, los millonarios del mundo representan sólo el 0,2 por ciento de la población mundial, pero acumulan una riqueza equivalente a una cuarta parte de todo el dinero disponible en manos particulares en el mundo. No sonaran las alarmas. Y eso que sigue el FMI con sus
consejos, apoyado por el Banco Mundial, aconsejado a su vez por el G-8
divulgado por los medios de información controlados por las fortunas
que explotan el mundo, fortunas protegidas por los ejércitos
de países gobernados por bancos que forman parte de la democracia,
de esa democracia que quiere llevar el "desarrollo" a todos
explotando los recursos naturales que controlan las multinacionales,
que son ejemplo para el FMI. sindicatos que pactan para el desarrollo de la sociedad con los empresarios que acuerdan con los gobiernos las privatizaciones aprobadas por los partidos "democráticos" para la libertad de comercio y propiedad privada, básica en una democracia consolidada, que apoya a otros países más pobres con limosnas de porcentajes que empiezan por cero, que son bien vistas por sociedades que se solidarizan a través de conciertos contra el hambre en el mundo y participan en ONG´s para que el FMI siga diciendo lo que hay que hacer y las fortunas sigan siendo una herencia, al igual que lo es la miseria, el hambre y la muerte. Si otro mundo es posible, debemos cambiar muchas cosas, seguramente la primera el sistema. G@lileo |
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La Calle
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| Año V. / | |||||