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Año V. /

Bolivia. Ayuden Hoy a Wagner

Mi amigo Wagner Ayllón vive en San Diego, ciudad a la que el azar le llevó para que viviera su séptima década y las que le tocará vivir todavía y desde la cual lanzo en 2003 un plan dedicado a ayudar a la juventud de su
natal Quillacollo, plan que le hace notable entre sus compatriotas. El plan, que se hizo realidad en 2003, se llama Casa de la Alegría y funciona con 27 alumnas y 5 empleados sobre unos tres mil metros comprados
por la Asociación Humanitaria Ayllón. Son, como relata Wagner, dos ambientes que albergan a 60 niños y niñas cuyas edades varían entre los 10 y los 15 anos y que serán su hogar hasta que salgan bachilleres. Esos niños, que son una sola familia, viven, trabajan, estudian y son beneficiados por el sencillo programa que desarrollaran Wagner y su hija Miriam, una cochabambina ejemplar que combatió a la pobreza donde quiera que la encontrara durante sus 43 años. Su entusiasmo y su obra, a la que se dedicaron padre e hija con gran empeño, la hizo merecedora de una mención especial del Congreso de USA, la que reconoció a Miriam como ciudadana ejemplar poco antes de su muerte en 2002.

Los propósitos de La Casa de la Alegría son los siguientes, como anota Wagner:

1.-Cuidar a niños de entre 10 y 15 años de edad, brindándoles alimentación, ropa, vivienda, educación y cuidados de salud.

2.-Ofrecerles sana diversión, prácticas del deporte, música, teatro y lectura dirigida.

3.-Facilitar el reconocimiento de sus derechos y enseñarles sus obligaciones para la comunidad.

4.- Enseñar moral, ética y virtudes humanas a fin de propiciar un comportamiento ejemplar en los grupos humanos.

5,- Entrenarlos en un oficio técnico además de su educación escolar.

La organización SEDEGES del gobierno boliviano les provee de comida seca como arroz, azúcar, harina, fideos y otros alimentos. Wagner les envía mil dólares cada mes, además de los 200.oo dólares que recibe como jubilación. Escribo esta nota porque, entre pregunta y comentario, me enteré de que esos mil dólares mensuales faltarán pronto en el presupuesto de la Casa de la Alegría porque Wagner, como millones de otros estantes y habitantes de USA, ha sufrido los embates de un mercado de bienes raíces en gran crisis y ha visto un cambio dramático en su economía personal.

Esta es la hora en que este hombre de formidable entusiasmo y envidiable buen humor se ve forzado a pedir ayuda para su proyecto boliviano, esa Casa de la Alegría que no sólo tiene importancia vital para los niños que protege sino que es el mejor homenaje que pudo merecer su hija Miriam. Y por eso yo pido a mis compatriotas residentes en el mundo todo que se pongan en contacto con Wagner Ayllón, un cochabambino magnifico, y contribuyan con sus donaciones a salvar La Casa de la Alegría de Quillacollo.

Wagner tiene una presentación en Powerpoint que sirve muy bien para ilustrar su obra y los resultados logrados hasta hoy. Tiene también una cuenta corriente propia de la Asociación Humanitaria Ayllón y todos los documentos legales, fiduciarios, públicos y privados que demuestran la seriedad de este proyecto.

Tiene, además, el siguiente email,waagnner03@yahoo.com, al que ruego escribirle para comenzar el proceso de salvar La Casa de la Alegría de Quillacollo. Después de todo, no es un objetivo inalcanzable. Sólo se trata
de crear un fondo que asegure esos mil dólares mensuales vitalmente necesarios.

LQSomos. Arturo von Vacano. Julio 2007