| En el 72 aniversario de la proclamación
de la II República.
No dejamos pasar por alto, una fecha histórica
en el Estado Español, 14 de Abril de 1931.
Supuso un cambio radical y profundo en la historia y realidad española.
Sin violencia, democráticamente, se proclamaba la República,
la bandera proscrita, se izaba en todos los rincones del estado, empezó
en Eibar y no paro hasta la aldea más pequeña. España
fue una fiesta, una fiesta popular, llena de ilusiones y esperanzas
( ¿Qué habrá sentido el pueblo de Brasil, hace
tres meses?)
Llega la libertad, al lado de la cultura, de la alfabetización,
de los reconocimientos históricos, de la reforma agraria, un
nuevo concepto sobre él ejercito y la guerra, la constitución
más avanzada de toda Europa, por primera vez un Estado que se
declaraba laico
..Si fue una fiesta popular de
ilusión y esperanza.
Lo
fue también en resultados, pese a su corto tiempo de vida y todas
las dificultades de un aparato de estado controlado siempre por los
mismos, los que siempre tuvieron todo: el clero, los terratenientes,
la burguesía. A pesar de esto se emprendieron las reformas y
se consiguieron resultados. Las mejoras laborales y sindicales, creación
de infraestructuras, viviendas protegidas, una impresionante alfabetización,
construcción de colegios, separación de Iglesia-Estado,
programas de investigación científica
.Las cifras
están ahí. La República fue una r-evolución
imparable.
Pero la terquedad, la soberbia, rencor y egoísmo
de las clases que habían mandado siempre, aliadas con el sector
fascista del ejercito, dieron al traste con la democracia, el progreso,
la libertad, que este país había elegido.
Con el apoyo económico de la familia March,
entre otros, el militar y logístico del fascismo italiano y el
nazismo alemán, con la santa bendición de la Iglesia,
montaron un golpe militar que se transformo en una guerra por la defensa
de la República. Sembraron España de muerte y destrucción.
Los gobiernos del mundo ¡Callaron! Miraron a otro lado; no así
los pueblos, en este país lucho el mayor ejercito de brigadistas
internacionales, por la mayor causa LA LIBERTAD, que era la república
en España.
Aquí se hizo la noche, en medio mundo,
ya era tarde, el terror fascista y nazi campeaba a sus anchas.
Galileo
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